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Un tractorazo por el centro de París

Miles de agricultores franceses se quejaron por derrumbe de precios.

Miles de agricultores franceses, en su mayoría cerealeros, protestaron ayer con más de mil tractores en París contra el derrumbe de los precios y la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea (UE), que hasta ahora los ha beneficiado. Los agricultores, convocados por la poderosa Federación Nacional de Sindicatos de Explotaciones Agrícolas (FNSEA), que esperaba miles de manifestantes, reclaman además que antes de la próxima cosecha el gobierno del presidente Nicolas Sarkozy pida una ayuda a la Comisión Europea (Ejecutivo de la UE) para impulsar las exportaciones.

Unos 1.300 participantes ingresaron a primera hora de la mañana a París con sus tractores, en fila india, con banderas que rezaban: “¡Sarkozy, a trabajar, no remates tu agricultura!”, “desamparo agrícola” y “agricultores en cólera”.

Los agricultores franceses, reputados por su prosperidad, insisten en que en 2009 el sector registró una caída de sus ingresos del 51por ciento, arrastrado por la caída de los precios de los cereales (-24%) tras la fuerte alza registrada en 2007 y 2008, cuando la tonelada de trigo llegó a casi 200 euros (267 dólares al cambio actual), y piden garantía de precios mínimos en los mercados.

Sus reclamos encontraron eco inmediato en el gobierno.

“Estamos entrando en un nuevo mundo agrícola con una fuerte volatilidad de precios, con nuevos actores como India, Rusia, China y es necesario tener en cuenta a los agricultores, darles armas para luchar en pie de igualdad contra esos nuevos competidores y prever una protección de Europa”, sostuvo el ministro francés de Agricultura, Bruno Le Maire.

“Eso se llama regulación de mercados agrícolas”, dijo Le Maire a la prensa al término del consejo de ministros.

El funcionario reconoció que este sector “estratégico” atraviesa una situación “terriblemente difícil” y pidió a la Comisión Europea “una mayor intervención en los mercados para reducir los stocks de cereales” y “permitir un aumento de precios” en este sector, que calificó de “estratégico”.

Los agricultores franceses piden “medidas inmediatas” como ayudas a la exportación y la reducción de determinados gravámenes, como los medioambientales, o en los aportes sociales.

Francia es el primer país que se beneficia de la PAC, pues recibe más del 20 por ciento de las ayudas de la Unión Europea.

La PAC representó en 2008 para los agricultores europeos más de 43.000 millones de euros en ayudas directas, equivalentes al 37 por ciento del presupuesto de la UE.

“Se necesita una voluntad política clara para apoyar al mundo agrícola, como hace Alemania”, afirmó Christophe Paulin, llegado desde el norte de Francia.

La reforma de la PAC, prevista para 2013 –ya hubo una reforma intermedia en 2009– supondrá una reducción de las ayudas europeas a los cerealeros franceses, en beneficio de los ganaderos y los agricultores en zonas de montaña.

“Francia necesita a sus agricultores y haremos todo en los próximos meses para construir un sistema que les permita ingresos estables y decentes”, sostuvo el ministro francés, un mes después de que Sarkozy se declarara dispuesto a enfrentar “una crisis en Europa” para defender la PAC.

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