Rusia 2018

El Mundial de las pibas

Tú eres la culpable…


Argentina, de forma agónica, consiguió clasificar a octavos de final del Mundial y ahora deberá medirse ante Francia el próximo sábado.

El silencio extremo invadió las calles desde las 15 de ayer. Ni los pájaros se animaron a cantar. Después de un partido no apto para cardíacos, fue todo una fiesta: la gente gritando, los autos a bocinazos y las banderas argentinas flameando en los balcones de los edificios. Una bella manera de terminar un martes que comenzó con la mala noticia de cientos de personas despedidas, en un país que no parece tener rumbo.

Volvamos al fútbol. El triunfo ante Nigeria y el pase a la próxima ronda fue un desahogo para todos y todas, pero principalmente para el plantel albiceleste que desde la derrota ante Croacia se tuvo que bancar que cualquiera diga barbaridades sin siquiera respetar lo personal.

Porque la gente que tiene un micrófono en la mano y la posibilidad de llegar a miles de hogares argentinos al mismo tiempo, tiene un poder enorme.

Entre tanto análisis (para nada futbolístico) de por qué el equipo de Jorge Sampaoli no pudo ganarle a los croatas y por qué el astro argentino Lionel Messi no tuvo un buen nivel, aparecieron miles de teorías. Pero una me llamó la atención por sobre las otras: “Antonella, ¿la culpable del flojo nivel de Messi?”, rezaba el zócalo de un programa televisivo que se emite por Canal 26.

Paré la oreja y comencé a prestarle más atención a las horas que los programas de deporte dedicaban al análisis extrafutbolístico. En todos, se hizo mención a que la crisis que estaba atravesando Messi con su mujer, era la principal causa por la cual él no jugaba bien (no lo decían en potencial, lo aseguraban).

Claro que cuando uno tiene un problema personal, lo traslada al trabajo, eso es muy común, le pasa al oficinista, al carnicero, al periodista y también a los futbolistas. Pero, de ahí a responsabilizar a la mujer de un jugador de fútbol por su rendimiento dentro del campo de juego, me parece un extremo. Más aún, cuando se pusieron a juzgarla porque no fue al cumpleaños, porque no estuvo en el día del padre, una barbaridad por donde se lo mire. Resulta que ella era la culpable de todo. De la posible eliminación de Argentina. No Sampaoli, no un futbolista, ¡Antonella! Totalmente absurdo.

Y ahora que Argentina clasificó, la duda es saber si los programas mantendrán su línea y titularán: “Antonella llegó a Rusia y ganamos”.

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