Edición Impresa, Policiales

Homicidio en zona sur

Tablada: lo matan de un escopetazo

Un joven de 26 años fue ultimado de una perdigonada que le afectó la arteria femoral ayer por la madrugada. Por el homicidio buscan a Luchi, un muchacho de la misma edad a quien han vinculado con bandas como la de Torombolo y la de los Monos.


En medio de una pelea entre vecinos, un muchacho de 26 años fue asesinado ayer por la madrugada en barrio Tablada. Según indicaron fuentes del caso, la víctima tuvo una discusión con otro joven y, en medio de la pelea, un amigo de su contrincante le disparó con una escopeta. El herido fue internado en el hospital Provincial, pero no logró sobreponerse a las heridas y falleció luego de unas horas. El sindicado homicida es un conocido pesado de la zona sur, quien cuenta con un grueso historial delictivo. Hasta anoche se mantenía prófugo de la Justicia.

La pelea arrancó durante los primeros minutos del sábado en barrio Tablada. Fue en la esquina de Necochea y 24 de Septiembre, donde Roberto Álvarez, un muchacho de 26 años que vivía a una cuadra del lugar, tuvo una fuerte discusión con un vecino. Los contrincantes se insultaron, se empujaron y se arrojaron varios golpes de puño; pero según los testimonios que obran en la causa la pelea fue definida por un tercero.

En medio del entredicho apareció un muchacho, amigo del contendiente de Roberto, quien sin mediar palabras empuñó una escopeta y le gatilló un cartucho a Álvarez, para darse a la fuga.

Vecinos de Tablada cargaron a Roberto en un vehículo particular y lo trasladaron hasta el hospital Provincial, donde quedó internado en grave estado. Es que la perdigonada le perforó en varios sectores la pierna derecha y la zona inguinal, afectando la arteria femoral. Álvarez no logró superar su cuadro clínico y murió unas horas después de ser atendido.

Álvarez tenía antecedentes penales por robo. Un año atrás, el 26 de abril de 2014, había sido detenido en Cañada de Gómez con un cuchillo en su poder luego de que, según la acusación, intentara forzar la cerradura de un utilitario Mercedes Benz Sprinter.

Cuando los investigadores que intervienen en el caso consultaron a los testigos del hecho sobre la identidad del asesino, todos señalaron a la misma persona: Luchi.

Según pudo averiguar este diario, Luchi se llama Luciano Ramón B., tiene 26 años y, aunque para un veterano detective es un raterito de poca monta, cuenta con un frondoso historial de delitos. Al cierre de esta edición, Luchi estaba prófugo.

De Torombolo al Pájaro

Si bien la principal característica de Luchi pareciera ser su notable predilección por la propiedad ajena, también ha sido acusado de intento de homicidio, amenazas; señalado como miembro de la vieja banda de Torombolo, la cual se dedicaba a robarle a los expendedores de droga en Tablada y mencionado como hombre cercano a Claudio “Pájaro” Cantero, el ex líder de los Monos asesinado el 26 de mayo de 2013.

Hijo de un célebre pirata del asfalto, Luciano se crió en Tablada; pateando la calle con sus vecinos de bulevar Seguí al 100. Desde muy joven ganó fama rápido. En junio de 2006, cuando sólo tenía 16 años, fue detenido dos veces, por dos robos diferentes, junto con su primo: a media tarde fueron acusados de robar una cartera y uniformados de la seccional 16ª los arrestaron. Fueron liberados al anochecer, luego de que los retirara un familiar, y dos horas antes de la medianoche volvieron a caer, esta vez bajo imputación de intentar sacarle la recaudación a un taxista.

Diez meses después, en abril de 2007, lo arrestaron a pocas cuadras de su casa, por intentar robar una bicicleta con un cuchillo. “El Luchi se hizo conocido rápido entre sus vecinos, pero nunca fue un tipo muy lúcido. No era un gran tirador, ni un gran asaltante. Su principal facultad era no tenerle miedo a nada y esa es una cualidad que los capos saben valorar”, explicó a El Ciudadano un policía retirado que lo conoció de cerca.

Según esta fuente, cuando “todavía no estaba quemado por los vicios”, su nombre llegó hasta barrio La Granada, más precisamente al clan Cantero, con quienes mantuvo relación durante algún tiempo. El 11 de julio de 2007, cuando Luchi tenía 17 años, fue detenido en el estacionamiento de la Plaza Montenegro con una pistola 9 milímetros Mini Thunder con silenciador en su poder. Estaba junto con otros tres hombres, entre ellos el Pájaro Cantero. “Seguro que iban a poner de cabeza a alguien, sino para qué querrían el silenciador”, calculó un comisario esa noche. En el mismo lugar, el 27 de noviembre siguiente, fue asesinado Abel Beroiz, el tesorero de la poderosa Federación Nacional de Camioneros.

Desde esos días Luchi volvió a caer preso en innumerables ocasiones, en general por robos de poca monta. El año pasado fue arrestado cuatro veces. El último 24 de marzo, su abuelo lo denunció por amenazarlo con un arma en su casa de Seguí al 100. Cuando la Policía llegó al lugar, halló al muchacho, pero dejó asentado que no había allí arma alguna.

El homicidio de Roberto Álvarez, de 26 años, es investigado por la Unidad Especial de Homicidios Dolosos, esta semana a cargo del fiscal Florentino Malaponte, con la colaboración de uniformados de la seccional 16ª.

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