Policiales

Centro de Justicia Penal

Por un caso de violencia de género, salió en defensa de su madre y mató a su cuñado

Tiene 18 años y quedó imputado este martes por homicidio en exceso de legítima defensa por el hecho sucedido el sábado donde la pareja de su hermana llegó a la casa de su madre y comenzó a agredirla. El joven salió en su defensa, se trenzaron a golpes y el hombre murió por un piedrazo fatal


La audiencia tuvo lugar en el Centro de Justicia Penal.

“Yo no quería sacarle la vida a nadie, a mi sobrinito no sé que decirle cuando crezca. Yo quería ahuyentarlo nomás”, dijo un joven de 18 años, quien fue imputado este martes por el homicidio de su cuñado en un contexto de exceso de legítima defensa. El crimen ocurrió a principios de este mes en el marco de un caso de violencia de género cuando horas antes Miguel Rementeria, de 37 años, había golpeado a su pareja. La chica, de 30 años, huyó a la casa de su madre, dejó a su hijo y fue a hacer la denuncia por la agresión. El hombre llegó a la vivienda de su suegra para reclamar que le entregaran al nene. En ese marco, agredió verbalmente a su suegra. El muchacho salió en defensa de su familia y terminó matando a su cuñado de un piedrazo, según la acusación. La Fiscalía lo imputó como autor del delito de homicidio con exceso de legitima defensa y quedó en libertad con la fijación de algunas reglas de conducta.

La fiscal Marisol Fabbro quedó a cargo del caso y en la audiencia de este martes reconstruyó que la tarde del 5 de diciembre pasado una joven llegó a la casa de su madre con sus hijos menores de edad –el más pequeño es hijo en común con Rementeria– luego de haber sufrido agresión física y verbal por parte de este hombre.

Según la evidencia, la muchacha se había ido de la casa que compartía con Rementeria sin que éste se diera cuenta y desde la vivienda de su mamá llamaron al 911 donde alertaron del caso de violencia de género. Posteriormente el personal policial llevó a la joven a hacer la denuncia a la comisaría 32ª.

Cerca de las 20, Rementeria llegó al domicilio de su suegra ubicada en un complejo de viviendas en Viamonte al 7100, de barrio Belgrano Sur. Golpeó fuerte la puerta y cuando la mujer abrió, la empujó. La mujer trastabilló hacia el interior de su casa e intentó cerrar la puerta pero la pareja de su hija le puso el pie. Tenía a su nieto en brazos mientras Rementeria le gritaba: “Dame a mi hijo, hija de puta”, contó la mujer a los investigadores para agregar que el hombre le tiró una piña que logró esquivar y terminó contra la pared.

En medio de esa secuencia, llegó su hijo David B., de 18 años, y salió en defensa de su madre. “¿No te basta con pegarle a mi hermana y a mis sobrinos, también le querés pegar a mi mamá? ¿Quién te crees que sos? ¿Por qué entras así en mi casa?”, le dijo el muchacho mientras lo sacaba a empujones.

En la vereda, se agarraron a trompadas hasta que en un momento Rementeria agarró una piedra y se la arrojó a David, éste hizo lo mismo y le pegó a su cuñado en la nuca. El hombre cayó y David lo agarró a patadas en el piso mientras le recriminaba: ¿Por qué le pegás a mi hermana?

Su madre declaró que David es sostén de hogar, trabaja de albañil y vive para ella, sus hermanas y sobrinos. También contó que Rementeria era agresivo y que el muchacho estaba cansado del maltrato que sufría su hermana. Además, la mujer contó que su yerno le había dicho a su hija que iba a matarla si lo denunciaba y recordó que ese día fue la primera vez que se animó a hacerlo.

Tras la pelea y con Rementeria desvanecido, un llamado al 911 alertó sobre la situación y personal policial llegó al lugar y apresó a David B., quien se quedó a esperar la llegada de los uniformados.

El joven quedó detenido e incomunicado hasta este martes cuando la fiscal Fabbro lo imputó como autor del delito de homicidio con exceso en la legítima defensa. En la audiencia, el acusado pidió la palabra y remarcó que: “no quería sacarle la vida a nadie, a mi sobrinito no sé que decirle cuando crezca. Yo quería ahuyentarlo nomás”.

Tras escuchar a las partes, el juez Alejandro Negroni tuvo por formalizada audiencia y a pedido fiscal dispuso la libertad de David B. y fijó algunas pautas de conducta como fijar un domicilio, presentarse cada 15 días en el Centro de Justicia Penal.

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