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Plata manchada con sangre

Un hombre de 31 años fue condenado a diez años de prisión por el homicidio de su padre, ocurrido durante una pelea en la puerta de la vivienda de este último, ubicada en Zavalla, en agosto de 2009.

Por: Lucía Demarchi

Sergio De Marco, detenido desde agosto del año pasado acusado de matar a su padre durante una pelea por dinero que ambos mantuvieron en Zavalla estando alcoholizados, fue condenado a 10 años de prisión en el marco de un juicio abreviado. La pena contempla, además, una causa anterior por amenazas, lesiones leves y daño por la también había sido procesado.

En el marco de un juicio abreviado –figura prevista por el nuevo Código Procesal Penal de Santa Fe– el Juzgado de Sentencia de la 6ª Nominación condenó a 10 años de prisión más accesorias legales y costas a Sergio De Marco, de 31 años, quien fue encontrado culpable del delito de homicidio preterintencional agravado por el vínculo.

La víctima de este hecho fue Alejandro De Marco, el padre de Sergio, quien el 16 de agosto de 2009 fue hallado muerto boca abajo dentro de una zanja, horas después de mantener una pelea a golpes con su hijo en la puerta de su casa, ubicada en Cerapio Mujica al 3500 de la vecina localidad ubicada al oeste de Rosario.

Según se desprende de la causa, el motivo de la gresca familiar fue un problema de dinero. Es que Alejandro había vendido una propiedad y aquel día Sergio había ido a reclamarle la parte que él consideraba que le correspondía.

De acuerdo con  el expediente, padre e hijo tenían “problemas con el alcohol”, y antes de que la discusión comenzara ambos habían bebido, auque cada uno por su cuenta, confiaron fuentes del caso.

Fue cerca de las 2 que Sergio –quien vivía en la zona rural de Zavalla junto a su madre y hermanos– se acercó en bicicleta a la casa de Alejandro. Tras un intercambio de palabras, ambos comenzaron a propinarse golpes de puño, por lo que los dos terminaron con lesiones visibles en el rostro.

Tras la trifulca, Sergio subió a la misma bicicleta en la que había llegado y se fue del lugar, en tanto que su padre cayó en una zanja, y allí quedó hasta la mañana siguiente, cuando una vecina vio el cuerpo y dio aviso a la Policía.

Según la necropsia, la causa de la muerte de Alejandro fue un golpe en la cabeza que le causó una hemorragia interna.

Sergio fue detenido al día siguiente en su casa de la zona rural. De acuerdo con la causa, tenía marcas visibles de haber participado en una pelea. Desde ese día, el imputado quedó detenido.

Después de ser procesado en marzo de este año por la jueza de Instrucción de la 2ª Nominación, Alejandra Rodenas, la causa se elevó al Juzgado de Sentencia 6ª, a cargo de Julio Cesar García. La imputación en su contra es homicidio preterintencional –es decir, matar a alguien sin intención, pero debiendo haber previsto que el resultado de la acción (en este caso la pelea) puede ser la muerte– agravado por el vínculo.

La defensa del imputado solicitó que se realizara un juicio abreviado – que consiste en un acuerdo entre partes sobre la calificación penal y la condena a imponer– por ésta y otra causa previa de amenazas coactivas y lesiones, que ocurrió antes del homicidio y por la que De Marco también había sido procesado.

Así, Sergio De Marco fue condenado a la pena de 10 años de prisión, más accesorias legales y costas, por los delitos de homicidio preterintencional agravado por el vínculo, amenazas coactivas, lesiones leves y daños.

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