Edición Impresa, Policiales

La Granada

Otra oscura versión policial

Un efectivo policial dijo que una pareja le cortó el paso mientras iba en su auto y lo atacó a cuchillazos: en defensa baleó al joven en la pierna. Pero vecinos dicen que ambos estaban juntos cuando discutieron y que no había una mujer en el lugar.


Un policía baleó a un muchacho anteanoche en La Granada en lo que, según él, fue un intento de robo. El uniformado aseguró que pasaba por la zona en su auto cuando fue sorprendido por el joven, a quien le disparó luego de que le cortara el cuello con un cuchillo. Sin embargo vecinos aseguraron que ambos llegaron juntos al barrio en un auto y tuvieron una pelea. A su vez explicaron que cuando el supuesto asaltante cayó herido fue maltratado por un grupo de uniformados que llegó al lugar; lo que produjo que la gente de la zona se alzara. “Lo estaban reverdugueando al pibe, le pisaban la cabeza, le pegaban patadas. Y los vecinos se calentaron y le empezaron a tirar con piedras”, señalaron testigos del hecho.

Como suele pasar en los hechos en los que intervienen policías, la versión oficial difiere mucho de lo que cuentan los testigos. El presunto intento de robo denunciado por un uniformado anteanoche no fue la excepción.

De acuerdo con lo que contó un suboficial de la UR II que cumple funciones en la seccional 29ª de Villa Diego, anteanoche a eso de las 21, mientras vestía de civil, fue sorprendido por una pareja mientras circulaba en su auto por barrio La Granda. El policía señaló que estaba en Moreno y Caña de Ámbar, a menos de 100 metros de avenida Circunvalación, cuando se le apareció un hombre y una mujer que le cortaron la marcha. Se le acercaron, le pusieron un cuchillo en la garganta e intentaron robarle. Pero él se identificó como policía y forcejeó con el supuesto ladrón, que le hizo un corte en el cuello y salió corriendo. Ante esta situación, el suboficial sacó su arma reglamentaria y le metió un tiro en el muslo izquierdo, que le atravesó la pierna de lado a lado.

Pero en La Granada vecinos relatan algo muy diferente. De acuerdo con lo que contó un testigo a El Ciudadano, en el hecho no participó ninguna mujer, ni hubo un encuentro circunstancial, ni un intento de robo. El suboficial y el muchacho señalado como asaltante llegaron al lugar juntos en el mismo auto. Allí tuvieron una discusión, el joven bajó del auto en circunstancias poco claras y, desde el vehículo, el conductor le disparó.

En pocos minutos la escena se llenó de policías, que comenzaron a golpear al herido, lo que hizo que la gente de la zona se levantara. “Acá nadie lo conoce al pibito, pero los milicos le pisaban la cabeza, lo molieron a palos y los vecinos se calentaron, porque lo estaban reverduguenado, y les empezaron a tirar con piedras”, señaló el testigo.

Luego de algunos minutos de tensión, los dos heridos fueron trasladados al hospital Roque Sáenz Peña en ambulancias del Sies. Un rato después el joven baleado –identificado como José Alfredo G., de 28 años– fue reubicado en el hospital Provincial, donde quedó internado, incomunicado, con custodia policial.

Según testigos de la balacera, José Alfredo G. tiene apariciones furtivas por la zona. Lo ven llegar en autos, bajarse y dejarlos abandonados en el lugar, muchas veces sobre la colectora de Circunvalación. “Él no es del barrio –según voceros del caso vive en barrio Tablada– y no tiene la junta acá”, explicaron. Por eso ellos descreen de la versión de robo: “No hubo ninguna mina. Estos dos llegaron juntos y tuvieron un quilombo. Nosotros vimos todo”.

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