Policiales

El homicidio de Pili Sosa en zona oeste

No todos los crímenes son por el narcotráfico

Pili es uno de los cuatro pibes asesinados el miércoles pasado. Tenía 19 y dos hijos. Desde la organización Causa desmintieron que el homicidio esté vinculado al narcotráfico. “Hay un intento de justificar todos los crímenes desde ese lugar”, dijeron.


“Sabemos que Pili no tenía nada que ver con el narcotráfico”, dijo abogado Campana.

Pili tenía 19 años y había sido papá dos veces. Vivió desde que nació en zona oeste, hasta el miércoles al mediodía, que lo mataron de dos disparos por la espalda en la esquina de Ocampo y Felipe Moré, detrás del Distrito Oeste. La Policía dijo que no encontró testigos del crimen pero enseguida relacionó su muerte a la venta de drogas, un nexo que se escucha a diario, cada vez que las balas se llevan la vida de un pibe de barrio. Este jueves, mientras velaban a Pili en un centro comunitario, militantes de la organización Causa aclararon que lo conocían desde chico, igual que a su familia, y que no tenía ningún vínculo con el comercio de estupefacientes.

“Conocemos su historia desde chico y a toda su familia. Sabemos que no tenía nada que ver con el tema del narcotráfico. Por eso no creemos la versión que circuló la Policía que lo mataron sicarios por la venta de drogas. No tiene ningún sustento”, dijo Guillermo Campana, abogado de la organización Causa tras reflexionar: “Hay un intento de justificación de todos los crímenes que están sucediendo alrededor de disputas territoriales. No sabemos cuál es la intencionalidad, si es la aprobación de la ley de narcomenudeo. Pero pareciera que desde ese lugar quieren justificar las muertes de todos los pibes. Preferimos corrernos y averiguar qué pasó”.

La lluvia incesante complicó el último adiós a Mario Ezequiel Sosa. Su familia primero debió sortear problemas económicos, para costear el cajón y las flores, y luego climáticos, porque el barro impedía el ingreso a los pocos lugares que tenían al alcance para velarlo. Finalmente la ceremonia se realizó en Mensajeros de Jesús, un centro comunitario que supo funcionar como comedor. Durante este viernes está previsto su entierro.

“Vamos a respetar el duelo de la familia. Los acompañamos durante todo el día y los ayudamos costear el velorio. Pero por ahora sólo escuchamos versiones. Queremos ser prudentes para no decir algo que no sea cierto”, aclaró Guillermo Campana a El Ciudadano para agregar que Pili “no tenía ninguna bronca ni ninguna situación que pudiera derivar en una agresión así”.

Según recordó, el muchacho había participado de varios espacios que la agrupación Causa desarrolla en zona oeste al igual que otros integrantes de su familia, como su hermano menor que está en el programa Nueva Oportunidad. Hacía poco que Pili se había mudado con su pareja a Villa Pororó y su mamá a La Lagunita, aunque son vecinos de siempre de Villa Banana.

Las fuentes oficiales dijeron que el crimen ocurrió poco antes de las dos de la tarde del miércoles en la esquina de Felipe Moré y Ocampo, de barrio Villa Urquiza. El fiscal de Homicidios Florentino Malaponte dijo que no había testigos con excepción de una vecina que creyó ver que le dispararon “de una moto o una bicicleta”. Pili quedó tendido sin las zapatillas, y entre sus prendas sólo tenía 10 pesos, dijo un vocero de la policía que agregó que los dos disparos fueron gatillados a corta distancia, por la espalda, y tenía orificios de salida.

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