El Hincha

Copa Libertadores

No levanta cabeza: Central se quedó sin nada ante Católica sobre el final

La propuesta quedó otra vez en buenas intenciones y Central agudizó un pobre presente, que sin duda agiganta lo que pueda llegar a pasar el domingo cuando reciba por Superliga a San Lorenzo


Agencia Fotoreporter

No puede salir. Central sigue inmerso en una severa crisis futbolística que ya se traduce en 13 partidos sin victorias. Este miércoles y sin hacer demasiados méritos casi se lleva un empate de Chile, pero pecado de juventud de por medio, en el final se quedó con las manos vacías.

El Canalla de Paulo Ferrari sigue padeciendo una anemia ofensiva que supera lo preocupante: la única clara que tuvo en Santiago fue el gol del inesperado empate de Vergara. Antes de eso no generó prácticamente nada.

La propuesta quedó otra vez en buenas intenciones y Central agudizó un pobre presente, que sin duda agiganta lo que pueda llegar a pasar el domingo cuando reciba por Superliga a San Lorenzo.

Intrascendente y sin peso ofensivo. El dueño de casa salió a jugar con una voracidad desconocida para este canalla que comanda Ferrari, que en los primeros 20 minutos no logró cruzar la mitad de la cancha. Es más: Central se terminó yendo al descanso abajo en el marcador y tras haber pateado apenas una vez al arco…y desviado.

Y sobre que no genera arriba, encima falla abajo. Los chilenos tuvieron una de contra y no la desperdiciaron. Durmió Barbieri en la marca y Puch clavó la estocada letal. Golazo.

En el complemento Central se adelantó en el terreno. Buscando mayor presencia ofensiva, Ferrari mandó a la cancha primero a Zampedri y más tarde a Vergara.  Sin embargo, el Canalla no logró el objetivo. Es más, solo estuvo a tiro en el resultado por la tibieza de Católica, que cedió terreno y protagonismo.

Pero de todos modos, con campo y pelota en su poder, Central no pudo siquiera pudo patear al arco rival. La Católica lo controló siempre y hasta pudo haberlo sentenciado en alguna contra aislada.

Y cuando la historia parecía sellada, en un bochazo largo de Rinaudo para la corrida de Vergara, Central encontró el empate. Tan impensado como sorpresivo. Iban 47 minutos. Delirio y locura. Alegría y desahogo. ¿Punto y final? Ni ahí.

El pibe Rizzi se hizo un nudo ante la presión del rival y cometió un penal infantil producto de los nervios y la inexperiencia. De no creer. Aued no falló desde los doce pasos y otra vez nada.

Flojo. Muy flojo. Así fue el paso del Canalla por suelo chileno, donde repitió los síntomas de las últimas presentaciones y nuevamente se quedó sin nada. Encima la próxima fecha se viene el durísimo Libertad de y en Paraguay, que viene de tumbar nada menos que Gremio en Porto Alegre. Aunque claro: primer está el duelo con San Lorenzo en el Gigante del próximo domingo. ¿Se cortará esta mala racha en el Gigante ante el peor equipo de la Superliga?

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