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Se llevan increíble botín en asalto a una metalúrgica

Tres ladrones armadas sorprendieron a un vigilador y, tras reducirlo, ingresaron en la firma de zona sur. Con datos precisos, y se alzaron con un millón de dólares, dos lingotes de oro y alhajas, según denunciaron los propietarios.


Apenas habían pasado unos minutos de la medianoche de ayer cuando un camión estacionó en la muerta de una empresa metalúrgica ubicada en el parque industrial Ovidio Lagos, ubicado en el extremo sudoeste de la ciudad, a metros de Puente Gallegos. Un hombre se bajó, y le dijo al hombre que custodiaba el predio que era empleado de la firma. Casi al mismo tiempo, otro sorprendió al vigilador por la espalda, lo redujo y les abrió el paso a sus cómplices. Una vez adentro, los asaltantes, que contaban con un dato preciso, destrozaron el mobiliario de una oficina y se llevaron más de un millón de dólares, un kilo de oro y alhajas, según denunciaron los propietarios. “Era plata que teníamos para renovar maquinarias. Poca gente sabía que estaba ahí”, comentó uno de los dueños de la empresa.

El blanco del atraco fue Metalbo, una empresa dedicada a la fabricación de aberturas de aluminio ubicada en avenida Ovidio Lagos 6858. Fue durante los primeros minutos de ayer, en plena madrugada, cuando apareció en escena un camión que se estacionó justo delante del portón de rejas que permite el ingreso al predio de la fábrica, que ocupa toda una manzana.

Según fuentes de la investigación, uno de los ocupantes del rodado descendió y le hizo señas al cuidador del lugar, que se encontraba en una garita. Le dijo que era empleado de la firma y que necesitaba pasar. Sin embargo, su propósito no era que el custodio le habilitara el paso, sino crear una distracción. En ese mismo momento, otró hombre que había saltado la reja que separa el terreno de la empresa con calle Ovidio Lagos sorprendió al vigilador por la espalda y lo redujo. Luego les habilitó el ingreso al menos a dos cómplices.

Tenían un dato preciso. O al menos eso es lo que presumen los pesquisas y las víctimas del hecho. “Primero subieron a una oficina que queda en la planta alta en un sector del inmueble. Revisaron el lugar pero se dieron cuenta de que ahí no estaba lo que buscaban, así que bajaron y llamaron por teléfono a una persona que los iba orientando”, dijo Miguel B., titular de la empresa, en concordancia con lo que barajaban los investigadores.

Siguiendo la voz del teléfono, los asaltantes subieron una escalera distinta, que los llevó hasta la oficina de los dueños de la empresa: Miguel y su hermano Pascual. Barreta en mano, los intrusos comenzaron a destrozar el mobiliario en busca del preciado botín. Lo hallaron dentro de una pequeña caja de seguridad. Si bien en un principio se habló de una suma cercana a los 600 mil dólares, luego la Policía especificó que la cantidad robada sobrepasaba el millón de dólares, de acuerdo con lo señalado por los dueños de la firma. También se llevaron un sobre con alhajas de la fallecida madre de las víctimas y dos lingotes de oro que pesaban un kilo en total.

Tras maniatar al custodio, que terminó herido de un culatazo en la cabeza, los ladrones huyeron. Tras la fuga, el camión que estaba en la puerta también desapareció. “Enfrente también hay custodios. Lo que hicieron fue poner el camión de tapa para que no se viera lo que pasaba”, explicó Miguel B., quien agregó que la empresa cuenta con cámaras de seguridad, cuyas filmaciones fueron entregadas a la Policía.

Ayer por la mañana, la jueza de Instrucción de la 2ª Nominación, Alejandra Rodenas, ordenó que la investigación –que en principio estuvo a cargo de la Brigada de Investigaciones y la comisaría 33ª– pasara a manos de la TOE (Tropa de Operaciones Especiales).

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