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FATAL PERSECUCIÓN POLICIAL

Marcharon por Ema y David

Familiares, amigos y organizaciones sociales se reunieron ayer en Oroño y Arijón, encendieron velas y se movilizaron hasta Callao al 5700. Los manifestantes terminaron con el reclamo de justicia frente a la Jefatura de Policía de Rosario.


“A mi hijo lo asesinaron mal, fueron los psicópatas que tiene la Policía. Hoy no está a salvo nadie. Mi hijo tiene 14 tiros en el pecho y el amigo tres”, contó Luis Medina, padre de Emanuel, muerto a tiros policiales hace una semana junto a su amigo David Campos en Callao al 5700. “No fue un loquito con carpeta psiquiátrica que empezó a los tiros. Son 19 asesinos que los fusilaron y no sabemos por qué ninguno está preso. Esto fue un caso de gatillo fácil”, agregó Germán Campos, hermano de David, quien estaba ayer a las 18 con Luis y los amigos en la primera manifestación para pedir justicia que tuvo su punto de concentración en bulevar Oroño y Arijón.

“El lunes vamos a reunirnos en Fiscalía para que nos den una explicación. No tengo bien claro nada. Fue un crimen y vengo a pedir justicia”, dijo Luis mientras mostraba la foto de su hijo.

El papá de Emanuel remarcó el apoyo que tiene su familia de los amigos de los jóvenes y aseguró que está desesperado por mantener la reunión el lunes con el fiscal para empezar a entender lo que pasó ese viernes fatal. “A mi esposa le dije que esto va a ser muy duro y que no me deje solo. Cuando se haga justicia vamos a llorar”.

En la esquina de bulevar Oroño y Arijón también estaban los familiares y amigos de David, quienes ayer hicieron la presentación junto a Luis para la constitución de querellantes en la causa que investiga el accionar y las responsabilidad de los 19 uniformados del Comando Radioeléctrico y la Policía de Acción Táctica que participaron en la persecución fatal.

“David y Emanuel eran amigos desde hace 10 años. No estaban en nada pegados, fueron dos amigos que se divertían y hubo 19 asesinos que les quitaron la vida. Queremos aclarar que no fue un loquito a los tiros, todos tuvieron responsabilidad”, insistió el hermano de David.

“Los compañeros de ellos mismos –por los policías– tendrían que haberlos esposado. No sabemos por qué no los metieron presos. Si se mandaron una gran cagada como dice el audio que se conoció. Los fusilaron, pasó una semana y no hay nadie detenido”, reflexionó Germán.

Además, el muchacho contó que no recibieron comunicación alguna de parte del ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro. “El señor Pullaro salió a hablar de la fiesta de Messi pero no nos habló a nosotros para comentarnos qué es lo que pasa con la Policía de él”, se quejó.

Versiones opuestas

A pesar de que no se confirmó cuántos disparos hubo, la versión oficial sobre lo que pasó el viernes 23 de junio a media mañana describió que Alejandro Emanuel Medina, de 32 años, conducía el Volkswagen Up de David Ezequiel Campos, de 28, quien iba como acompañante. Pasadas las 10 trataron de esquivar un control vehicular de avenida Grandoli y Gutiérrez. Como contrapunto, los familiares aseguran que un policía de la motorizada se les puso a la par y algo pasó para que los jóvenes decidieran huir.

Toda la persecución duró cerca de 35 minutos, pero las fuentes oficiales no brindaron información sobre cuál fue el motivo por el que los jóvenes no pararon. Tampoco se determinó si el extenso recorrido fue así o tuvo variantes a la versión primera.

Para las familias, ese mismo uniformado es el que pidió apoyo y la persecución llegó a tener casi una veintena de policías.

Para fuentes policiales, fue una patrulla del Comando Radioeléctrico la que comenzó la persecución, a la que se sumaron agentes de la PAT y una moto policial. En total, hubo diecinueve policías involucrados.

Según el fiscal Adrián Spelta las primeras informaciones aseguraron que el Up pasó por Pueblo Nuevo, de Villa Gobernador Gálvez, retomó la zona de El Mangrullo, del Swift, y volvió a Circunvalación hasta Callao entre Arijón y Cazadores. En esa cuadra y ya cerca del mediodía, una camioneta de la PAT chocó el auto y el conductor –Medina– terminó incrustado contra un árbol y quedó en la vereda.

Spelta dijo que “una de las primeras versiones fue que en esa esquina “hubo un enfrentamiento. Desde dentro del vehículo dispararon, la Policía repelió la agresión. Ahora tengo dos personas fallecidas con varios impactos de arma de fuego y se está peritando el vehículo”.

Sobre el intercambio de disparos Spelta agregó que, si bien “no estaba confirmado que portaran armas de fuego los jóvenes, aparentemente había dos armas de fuego, una en cada uno de los ocupantes del vehículo”.

Para la familia de David, esas armas fueron plantadas y la pericia arrojó que no pudieron sacarles huellas. “No les pueden sacar las huellas por el material. Las mandaron a otra provincia para que verifiquen si disparaban, pero no tenemos los resultados. El lunes vamos a saber”, contó Germán.

El día de la balacera, vecinos de esa cuadra dijeron haber escuchado muchos tiros. “La Policía llegó y empezó a disparar contra el vehículo”, se animó a decir alguien en ese momento pero no lo declaró en la Fiscalía.

Los representantes de los fallecidos pidieron protección para que los testigos puedan brindar su versión. En un comunicado emitido por la autodenominada Multisectorial contra la Violencia Institucional también explicaron que al fiscal le contaron que algunos policías fueron al barrio y amenazaron a los habitantes de la zona.

Primera movilización

La Marcha del Llanto como la bautizaron las dos familias, comenzó ayer a las 18 en bulevar Oroño y Arijón; estaban acompañados por integrantes de la Multisectorial contra la Violencia Institucional y  repartieron volantes. Luego encendieron velas y caminaron seis cuadras hasta Callao entre Arijón y Cazadores. En ese lugar hicieron un minuto de silencio y luego se quedaron frente al edificio de la Jefatura de Policía de Rosario, de Ovidio Lagos al 5200.

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