Ciudad, Edición Impresa

#8M: Feminismo y política

“Las mujeres tienen que ser protagonistas de la sociedad”

La dramaturga Carla Saccani, impulsora del Tetazo, explicó por qué se pintó el torso pidiendo la libertad de Milagro Sala.


Las tetas mostraron más que la piel de las mujeres que hace menos de un mes fueron al Monumento a la Bandera a manifestarse en contra a un apriete de policías a un grupo de mujeres que hacían topless en Necochea. Fue mucho más. Las tetas pusieron en debate las libertades, los derechos, la violencia y la represión que viven a diario. “Como sociedad se está dando un cambio muy fuerte. El Tetazo (como se llamó la protesta en el Monumento) no hubiera sido posible si no existiera el Encuentro Nacional de Mujeres (Rosario fue sede en octubre). Tenemos que asumir el centro de la palabra y ser protagonistas del discurso literario, político y pensar el mundo desde nosotras. Cada mujer tiene que encontrar su propio feminismo”, señaló a El Ciudadano una de las promotoras de la iniciativa, Carla Saccani. La dramaturga fue una de las más criticadas por llevar una inscripción en el torso desnudo que pedía por la liberación de la dirigente política Milagro Sala. En la previa del Día de la Mujer, Saccani explica por qué eligió esa modalidad y denuncia. También criticó el machismo que se vive en el ambiente teatral de Rosario.

Saccani es actriz y directora de teatro. Fue una de las principales impulsoras del Tetazo a nivel local. Días antes, su torso desnudo con la inscripción Milagro Sala invitó a través de una convocatoria en redes sociales y a través de los medios de comunicación a unirse a la protesta. El nombre de la militante social jujeña provocó cuestionamientos en muchas mujeres que dijeron “no sentirse representadas”. “Fui atacada por nombrar a Milagro Sala y mostrar las tetas. Algunos compañeros me dijeron que esas respuestas son naturales, «que me las busqué». Es lo mismo que dicen cuando violan a una chica. «Que se lo buscó». Critican y culpan a la víctima”, expresa Saccani. “Exponerme fue un riesgo militante que asumí. No fue algo espasmódico ni irracional. Decir que «como nos expusimos nos tenemos que bancar las agresiones» es lo mismo que decir que «nos acosan por la forma en la que nos vestimos»”, sintetiza. Para la actriz pedir por la libertad de Sala es luchar por la liberación de las mujeres. “Está presa por ejercer sus derechos políticos. Como militante, dirigente y candidata a elecciones, ejerció los derechos que más le costaron conseguir a las mujeres. Si nos plantamos a hacer un tetazo y pedir por nuestras libertades ¿Cómo no vamos a pedir por Milagro?”, cuestiona Saccani.

La dramaturga se entiende defensora del género y considera que las principales reivindicaciones de las mujeres son el aborto libre y el cumplimiento de la ley de Protección Integral a las Mujeres (sancionada en 2009 y que lleva el Nº 26.485). La normativa establece mecanismos de prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres en la vida cotidiana. “Es importante hablar con cada compañera, familiares, amigos, y discutir con mujeres y varones las problemáticas de género”, suma Saccani.

“Entiendo el feminismo desde el deseo. Pienso a la mujer desde la autonomía de gestionar su deseo, ya sea que le guste un hombre, una mujer o quiera hacerse un aborto. Tenemos que pensar el aborto desde el deseo. Hay que buscar un aborto libre, seguro y gratuito porque las mujeres con menos recursos mueren, pero también porque puede ser algo deseable”, expresó la directora teatral.

Como dramaturga y directora Saccani analizó qué lugar ocupa el machismo en el teatro local. “Se empezó a pensar el machismo que hay en la escena del rock, pero dentro del teatro hay mucho también. Hay directores que ejercen violencia de género con las actrices. Hay grupos sectarios con lógica machista y parlamentos escritos desde el machismo”, asegura Saccani, que el año pasado escribió y publicó su primer libro: Amar a tu padre por sobre todas las cosas. El texto está basado en una obra de teatro que puso en escena y ataca el mandato de forma satírica. En cuanto a la función de las mujeres en el teatro, Saccani sostiene que aún faltan más autoras y directoras. “No hay suficientes obras escritas con palabras de mujeres. Que haya mujeres en lugares de poder y de creación artística es uno de los mayores logros del feminismo. El arte es un espacio conquistado por mujeres pero aún hay mucho machismo”, señaló.

Saccani se caracteriza desde el principio de su carrera como directora en 2011 por incluir en las obras personajes transformistas para relativizar que “lo femenino” y “lo masculino” sean definiciones atadas al género o la biología. “Trabajo con hombres que tienen personajes femeninos y mujeres con personajes «masculinos». Considero que cualquiera puede actuar. Se trata de liberarse de los prejuicios sobre el cuerpo. Se trata de asumir el protagonismo en la sociedad colectivamente. Por eso estoy por montar una obra con veinte actores que sean protagonistas. Las mujeres tienen que dejar de creer que tienen un lugar secundario en la vida y ser protagonistas de la sociedad”, concluyó Saccani.

Cómo será el paro

Según informaron desde la organización del paro, la iniciativa se replicará en 48 países y el germen fue un paro realizado el 19 de octubre de 2016 que llevó a una medida similar en Polonia. Luego llegó la polémica por el topless en Necochea y el Tetazo. Desde entonces nació la idea del paro, que está planteado de 12 a 15 con un cese de actividades en los lugares de trabajo, hogares y casas de estudio. A las 18 se convoca una marcha desde la plaza San Martín (Dorrego y Santa Fe) hasta el Monumento a la Bandera, donde las organizadoras leerán un documento acordado por movimientos sociales, políticos, de mujeres, trans y lesbianas. Como broche se realizará un un festival con intervenciones artísticas de Las Locas Margaritas, Zapatitos de Charol y Grupo de danza Isabel Taboga, la murga Modestia Aparte, Alto Guiso y Girda y Los del Alba.

“Tenemos la oportunidad de demostrarle a los más poderosos y violentos que nosotras no estamos solas y resistimos los golpes y agresiones juntas. Paramos porque cada 18 horas una mujer es asesinada en Argentina. Paramos porque las mujeres ganamos un 27 por ciento menos que los varones. Paramos para decirle «no» al aumento de edad jubilatoria que se nos impone con el único objetivo de aumentar la rentabilidad de los empleadores”, dijo una de las organizadoras, María José Gerez.

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