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Murió en marzo de 2012

Las glorias y ocasos de Claudia Pía Baudracco, reconocida militante de la diversidad

"Si te viera tu madre", el libro de María Marta Aversa y Matías Máximo, reconstruye la biografía de la activista trans, de Venado Tuerto, a través de un relato polifónico que reivindica a una de las fundadoras de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA)


Por Martín Paoltroni

A Claudia Pía Baudracco sus amigas y amigos la conocían como “La Gorda”. Su historia en el activismo travesti – trans fue tan rico en acontecimientos históricos para la comunidad LGTBIQ+, como ciertamente desconocido para una parte de ella. Tanto es así, que es posible rastrear sus huellas en la fundación de Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA) durante la década del ´90 y hasta en la propia Ley de Identidad de Género a la que no llegó a ver aprobada; la muerte la encontró de manera temprana un 18 de marzo de 2012, un mes y medio antes de su sanción en el Congreso de la Nación.

Claudia Pía Baudracco, junto a Ornella Infante y María Belén Correa

“Claudia estuvo en momentos cruciales o fundantes del activismo trans en Argentina”, explica la historiadora María Marta Aversa, autora del libro Si te viera tu madre. Activismo y andanzas de Claudia Pía Baudracco” (EDULP) junto al periodista Matías Máximo.

La publicación recupera un extenso material de su archivo personal que quedó al resguardo de María, quien además fue su amiga personal desde que la joven tenía 16 años.

Claudia y María se conocieron en una pensión de San Telmo a través de un amigo en común y desde allí forjaron una relación que duró hasta el final de sus días. “El vínculo era una amistad de hermandad. Te peleás, te amigás como nada, podés estar meses, años sin verte, y al toque aparece y es como que apareció tu tía, tu prima”, recuerda.

Con el prólogo a cargo de Ornella Infante (amiga, hermana y compañera), según la describe en el texto, y las voces imprescindibles de Luisa Paz, María Belén Correa, Marcela La Rompecoches, los sapitos José y Marcelo, la Daniel Busato, la Beba, Angela Vanni y Caro, la hermana de Claudia, el libro propone un recorrido que se compone de diferentes registros.

“Ella es historiadora, yo periodista, así que los métodos de investigación para hacer las entrevistas y ordenar los materiales claramente son distintos. Lo resolvimos haciendo las entrevistas en conjunto y dividiendo la escritura en diferentes capítulos. Algunos están en primera persona, otros son crónica y otros entrevista”, apunta Matías.

De ahí la heterogeneidad de contenidos que se pueden encontrar, empezando por una entrevista en profundidad que la protagonista dio a un estudiante de comunicación, hasta finalizar con el discurso que pronunció el 18 de agosto del 2011 en la Cámara de Diputados, mientras se discutía la ley de Identidad de Género. En el medio, un extenso carrete de fotos que la pintan de cuerpo entero. “Es un libro que va por muchos lados escuchando el tono que cada momento de la vida de Pía nos fue pidiendo”, abunda el joven.

En la introducción, los autores hacen explícito el sentido que motorizó la biografía: “Las glorias de Claudia, tienen tanto derecho a ser contadas como sus ocasos”. A partir de esa premisa se construyen los cimientos de una historia que busca narrar a la activista en toda su complejidad, sin eliminar ningún rastro de humanidad”.

“Tal vez estamos acostumbrados a santificar cuando la persona muere, que los referentes o personas que construimos como héroes tienen que ser un poco santificados, y Claudia te rompe ese estereotipo”, señala María Marta.

En la misma línea Matías propone la definición de hagiografía, una rama de estudios teológicos que se ocupa de la vida de los santos, para fundamentar esa decisión: “Haciendo el libro me di cuenta por qué Pía está más allá de cualquier hagiografía. Estuvo presa, tuvo una relación complicada con el consumo, hizo algo considerado ilegal como aplicar siliconas y dos personas murieron y estuvo prófuga. La misma persona fundó ATA y se recorrió el país de punta a punta para dejar semillas de activismo y tuvo códigos de amistad que todo el mundo recuerda como únicos”.

Será por ese motivo que también es recurrente la pregunta sobre la falta de reconocimiento en el ambiente de la diversidad sexual y un poco más allá. En el capítulo “Amigas, hermanas, inseparables”, la activista María Belén Correa ensaya una respuesta acerca de la condena que hubo hacia Pía, en relación a las consecuencias de colocar siliconas o aceite industrial para moldear los cuerpos, una práctica cultural profundamente arraigada entre las travestis de los ´90. “Si no sos activista y hacés esa cagada, no es lo mismo que si esa misma cagada la hiciste siendo activista”, sentencia.

Un documental, un libro, una película

“Si habría que hacer una película estarían todos los condimentos. Vivió en Europa, estuvo presa, pasó por todo”, dice María Marta entre risas al recordar a su amiga. Y aunque todavía ningún productor cinematográfico posó su mirada en la historia de Claudia Pía, el origen del libro se remonta a un documental: “Si te viera tu madre, huellas de una leona”, que conectó a la historiadora con el periodista y en donde se habla de un supuesto libro que fue utilizado como recurso ficcional.

En 2018 Matías participó de una ceremonia pagana en la casa de Claudia en donde se esparcieron sus cenizas y fue en ese encuentro donde se enteró que tal publicación nunca existió. A partir de allí, puso a disposición su oficio para hacerlo realidad: “Al ver las cajas y cajas de recuerdos que habían quedado en esa casa le propuse a Marta ayudarla para darle un orden y hacer un libro de archivos”, comenta. El resultado está a la vista y puede leerse además, como parte de una historia colectiva que protagonizó la comunidad trans durante más de dos décadas.

El título del libro hace referencia a un boliche que llevó el mismo nombre y que Claudia inauguró en octubre del 2000, en Santiago del Estero, junto con un socio local. Con la provincia siempre estuvo ligada gracias a su amistad con Luisa Paz, y en donde también conoció a Ornella Infante a mediados de los ´90. Pero si hablamos de territorios, las páginas del libro también dan cuenta de extenso itinerario: desde su Venado Tuerto natal, el paso por Rosario, la mudanza a Buenos Aires, Europa, Brasil y casi toda la Argentina para la fundación de la red federal de ATTTA.

En Santa Fe, el Ejecutivo provincial instituyó al 18 de marzo como el Día de Promoción de los Derechos de las Personas Trans para homenajear a la trayectoria militante de Claudia. “Si te viera tu madre” hace justicia a esa historia y busca, a través de un relato polifónico, escribir esa otra parte de su biografía reflejada en las andanzas que representan una parte vital de su existencia y que ningún argumento moral debería servir de excusa para que sea soslayada.

El libro se puede descargar de forma gratuita haciendo click aquí:

http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/128271

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