El Hincha Mundial, Rusia 2018

El poderío inglés

La pelota parada, un arma letal

Inglaterra llegó a semifinales de la Copa del Mundo sin brillar. Pero hay un arma que forma parte del gen británico y a partir de la llegada de Gareth Southgate pasó a ser fundamental: la pelota parada.


Inglaterra llegó a semifinales de la Copa del Mundo sin brillar. Pero hay un arma que forma parte del gen británico y a partir de la llegada de Gareth Southgate pasó a ser fundamental: la pelota parada.

Los Leones anotaron en Rusia 11 goles, y 8 de ellos fueron generados por pelotas paradas, ya que los tres penales llegaron a partir de infracciones que le cometieron en acciones de córners a favor.

No es casualidad que esto suceda. Lo extraño es que el punto de inflexión fue la derrota de Inglaterra ante Islandia en la Euro 2016, cuando el equipo dirigido en ese momento por Roy Hodgson dejó una imagen que recorrió el mundo: Harry Kane pateando los últimos tres córners. Inaudito.

Un dato más. Entre la Eurocopa 2012, el Mundial Brasil 2014 y la Euro Francia 2016, el elenco inglés dispuso de 72 tiros de esquina. Y no anotó goles.

El 27 de septiembre de 2016, Gareth Southgate asumió como entrenador inglés. Y todo cambió. Y para recuperar la mística, el DT tomó conceptos de la NBA, la NFL y un equipo inglés de baja categoría. Fue a lo básico, y funcionó.

Southgate entendió que en la NBA iba a encontrar cómo resolver problemas de desmarques en espacios reducidos, algo habitual en el básquet que podía aplicarse a los córners. “Un día nos subimos a un tren para ver a los Minnesota Timberwolves”, cuenta Darren Fletcher, jugador inglés. “Estaba interesando en el básquet porque atacan cinco contra cinco, pero siempre queda alguien libre debajo de la canasta”, continúa el defensor que acompañó al DT este año a ver Minnesota Timberwolves y New Orleans Pelicans.

También incorporó a su cuerpo técnico a Allan Russell, ex jugador de fútbol escocés que jugó en la MLS y estudió movimientos del fútbol americano para los trabajos de definición dentro del área en pelotas paradas. “Trabajamos movimientos fuera del área que nos permitan aparecer en el momento justo dentro del área, como lo hacen los receptores de la NFL”, confió Russell.

Lo más extraño es que otro de los argumentos lo obtuvo de Nicky y Danny Cowly, entrenadores del Lincoln City, que juega en la cuarta división inglesa, que se hicieron conocidos por el “Love Train”, que consiste en armar una especie de hilera con cuatro o cinco jugadores en los carriles centrales del área para acumular rivales en esa zona y luego salir disparados para diferentes posiciones. Los contrarios no llegan a recuperar las marcas, tal como sucedió en el penal que le cometió Sánchez a Kane. Básico, pero efectivo. A punto tal que Inglaterra está en semifinales.

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