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La candidata de Lula priorizará “erradicar la miseria”

En el día previo a los comicios, Dilma Rousseff aseguró que de llegar al gobierno tratará de convertir a Brasil en "una economía desarrollada". "El elector sabrá escoger si quiere continuar el cambio", concluyó.

La candidata oficialista a la Presidencia, Dilma Rousseff, aseguró que, de llegar el gobierno, tratará de convertir a Brasil en “una economía desarrollada” y de “erradicar la miseria”.

“Nosotros tenemos condiciones para llegar a ser una economía desarrollada y una sociedad de país desarrollado”, aseveró la candidata, en una rueda de prensa concedida en la ciudad industrial de Sao Bernardo do Campo, la ciudad donde el actual presidente Luiz Inacio Lula da Silva inició su carrera como sindicalista y que es la cuna de su Partido de los Trabajadores (PT).

La “delfín” de Lula, quien según las encuestas tiene grandes posibilidades de conquistar la Presidencia en la primera vuelta, dijo que los 135,8 millones de electores brasileños tendrán que optar mañana entre su proyecto y un “período de estancamiento, de desempleo y de parálisis” que, a su juicio, ya ocurrió durante el pasado gobierno del socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).

“El elector sabrá escoger si quiere continuar el cambio que llevará Brasil a ser una de las mayores sociedades (del mundo), más justa y más democrática, o si quiere aquel período de estancamiento, de desempleo y de parálisis por el que pasó el país”, dijo.

“Nosotros tenemos condiciones para llegar a ser una economía desarrollada y una sociedad de país desarrollado. Pero sólo lo lograremos si seguimos el camino del presidente Lula. Y es eso lo que yo voy a continuar. En mi período (de gobierno), nosotros tenemos el desafío de erradicar la miseria”, concluyó.

Tras la rueda de prensa, el propio presidente Lula acompañó a Rousseff y a otros candidatos del PT en una manifestación silenciosa por las calles de Sao Bernardo do Campo, que cerró la campaña hacia los comicios generales de este domingo, en los que, además del presidente, los brasileños escogerán nuevos gobernadores y renovarán las Asambleas Legislativas provinciales, la Cámara Baja y dos tercios del Senado.

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