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La acidez de Bersuit con mucho más rock

Distanciados de la popular banda liderada por el pelado Cordera, Oscar Righi, Daniel Suárez, Cóndor Sbarbatti, Pepe Céspedes y Martín Pomares son De Bueyes.

Daniel Suárez, Oscar Righi, Martín Pomares, Cóndor Sbarbatti y Pepe Céspedes.
Daniel Suárez, Oscar Righi, Martín Pomares, Cóndor Sbarbatti y Pepe Céspedes.

Daniela Barreiro

Luego de integrar Bersuit, y sin que medie una confirmación oficial sobre su separación, Oscar Righi (guitarra y voz), Dani Suárez (voz y coros), Cóndor Sbarbatti (guitarra, bandola y bajo) y Pepe Céspedes (voz, coros y guitarra) formaron, junto a Martín Pomares (bajo, guitarrón y coros), De Bueyes. La banda, que se desprende de uno de los más controvertidos y exitosos exponentes del rock nacional, ya ingresó a las bateas con el disco Más que una yunta.

Luego de veinte años de carrera liderados por Gustavo Cordera, los músicos vuelven a juntarse (aunque la separación no es algo de lo que se hable con certeza) para seguir haciendo lo que los une: canciones de base roquera con un tinte polémico. Y si de trasgresión se trata, es posible recordar el alboroto que giró en torno a algunas canciones de Bersuit como “Coger no es amor” o “Masturbación en masa”, temas que abordan temáticas de índole sexual y utilizan palabras que son consideradas “tabú”. En esta línea, los integrantes de De Bueyes decidieron incorporar a su CD debut “La parada”, canción que, seguramente hará sonrojar a más de uno. De este nuevo comienzo, de la reacción de los “bersuiteros” y de la relación que aún los une a Bersuit habló Oscar Righi, líder de De Bueyes, con El Ciudadano.        

—¿Cómo surge De Bueyes?

—Primero, Juan Subirá hizo su disco solista, después el Pelado sacó Suelto y de alguna manera me tocaba a mí. Yo tenía todo más o menos armado para comenzar a grabar el disco cuando le pedí a Dani (Daniel Suaréz) que cante, porque no aguantaba cantando todo el disco. Además, había funcionado muy bien la dupla que conformamos para el tema “Esperando el impacto”. Después le pedí a Pepe (Céspedes) que nos ayude con la música y que se encargue de la producción. El Cóndor siempre participaba como un amigo que daba una mano en los ensayos y las grabaciones. Un día tuve una charla con Andrés Calamaro, le lleve los demos cantados por mí y por Daniel, y me preguntó: «¿Por qué no incorporan al Cóndor también?, ellos dos juntos (con Suaréz) tienen una fuerza muy diferente que por separado». Así que se lo propusimos y pasamos a ser cuatro. Esa es la historia de un disco solista que duró cuatro minutos (risas). Después se sumó Martín Pomares que, además de ser el técnico del disco, se hace cargo de una de las guitarras.

—El disco cuenta con invitados ¿Cómo viviste la participación de tus hijas?

—El tiempo pasa, los chicos crecen. Se vive con emoción. En “Trasparencia”, mi hija y la hija del Cóndor hacen los coros. En “Tardecitas”, mi hija mayor toca percusión, y en “Canción instantánea” participa el hijo de seis años de Pepe. Todo eso lo tenemos guardado en el alma. Al estar acostumbrados a dirigir y producir músicos todo el tiempo, es muy loco sentarte a producir a tu hijo.

—¿Por qué el nombre De Bueyes?

—La verdad es que empezamos buscándole nombre al disco. En principio, el nombre surge del chiste ese que dice que “un  pelo de …”, aunque en realidad, el dicho, cuando habla del pelo no habla de una parte de la mujer sino de la concha de mar, que no tiene pelos (risas). La popularidad hizo que el dicho vaya para otro lado. Como habla de situaciones de encuentros y desencuentros, del amor y la amistad, del vivir apasionado, nos gusto mucho como quedaba. Después empezamos a jugar con qué nombre iba a tener el grupo y nos gustó la idea de tomar a los bueyes. Se sabe que hacer que dos bueyes se junten no es fácil, el tipo que los adiestra tiene que ver cuál va con cuál, pero son ellos los que terminan eligiéndose. Entonces forman una amistad y tiran juntos, siempre son los mismos dos, no los ponen con otros, y eso tiene que ver con un concepto de amistad, con continuar esta ruta que hace tantos años iniciamos con Bersuit y no disgregarnos tanto.

—¿En qué se parecen y en qué se diferencian de Bersuit?

—La verdad es que no nos propusimos marcar una diferencia porque ya que no cante el pelado marca una diferencia muy importante. Si bien Bersuit tiene un estilo de música definido, la voz del pelado es un distintivo ineludible. Nos diferenciamos en los estilos: en este disco no hay música rioplatense, no hay candombe, no hay murga, no hay cumbia. En general, el nuestro es un disco bastante más roquero de lo que era Bersuit. Pero también hay muchos temas que mantienen el estilo canción que tanto manejábamos, somos Bersuit y no podemos dejar de ser lo que somos.

—¿Algunos de los temas de este disco quedaron por fuera de algún material de Bersuit?

—Hay algunas canciones que sí habían quedado afuera de algún disco de Bersuit. Las dos últimas, que son “La parada” y “Maricón”, son Bersuit pero sin el Pelado. De hecho, “Maricón” es una canción que escribió Cordera.

—¿Fue un regalo?

—El tema estuvo “rogando” muchas veces ingresar a alguno de los discos de Bersuit pero quedó boyando por ahí. Cuando estábamos terminando este material nos faltaba una canción, y Pepe insistía en que tenía que cantar un tema más. Entonces me propuso intentar con “Maricón”. Cómo nos gustó muchísimo a todos, lo dejamos. Y “La parada” ni siquiera es una canción, es un demo que grabamos casi espontáneamente y lo dejamos así.

—¿Alguna vez dudaron en incluirlo?

—Gustavo Santaolalla me dijo: «Ese tema no puede quedar afuera de ningún disco», y cuando se la hice escuchar a Calamaro dijo: «Qué gran canción, es una gran verdad, es sagrada. Por otro lado, no estás diciendo nada nuevo, Bob Dylan ya lo dijo en una canción». Eso me dio ánimo, la verdad es que la letra tampoco es mía sino que tiene que ver con esas humoradas que a veces hacemos en las giras, un día jodiendo la grabamos y quedó. Así como nació quedó, no está producida ni nada de eso. Teníamos dudas en ponerla pero, dado el contenido profundo y conflictivo del resto de las letras, este tema viene a alegrar y alivianar el disco. Después le pusimos ese “Pip” (superpuesto sobre algunas palabras) que nos divirtió mucho.

—El tema “Dicho popular” abre la tira “Botineras”, de Telefé, ¿cómo llegó ahí?

—Sí, eso fue parte del azar. Las compañías discográficas mandan discos cuando están por comenzar los programas de televisión y los musicalizadores eligen algunos temas. Ese tema lo eligieron. Nos sorprendió mucho, sinceramente no miro nada de televisión pero me parece que está bien, creo que ahora ese tema empezará su propio camino en la telé.

—¿Cómo reaccionaron los fans de Bersuit ante la aparición de esta nueva banda?

—Por suerte, los “bersuiteros” nos quieren, siempre hay algunos que quieren que el grupo no se separe pero la realidad es así. No estamos separados, pero estamos recorriendo caminos distintos y los que tienen ganas de escucharnos por separado nos escucharán y los que no, no. Pero por suerte, los fans están en los conciertos y siguen al grupo. De hecho, a veces nos sorprendemos de la cantidad de chicos de Mar del Plata que nos siguen incluso cuando tocamos en ciudades chiquitas. Hace poco que salió el disco, aún hay gente que no sabe ni quiénes somos, pero todo es cuestión de ir sembrando como lo hemos hecho otras veces.

—Hace poco, Cordera aseguró a este diario que Bersuit sigue viva ¿Ustedes piensan lo mismo?

—Bersuit está viva de alguna forma. Nosotros, entre 2008 y 2009, entregamos el último disco de Bersuit, el disco de Subirá, el de Cordera y ahora el nuestro. Es decir: sacamos cuatro discos que salen de Bersuit que es la banda madre. Después, al tema de la reunión de la banda hay que darle tiempo. La banda está viva porque todos estamos tocando. Si nos volvemos a juntar, va a depender de qué pasa con el descanso que nos estamos tomando luego de tocar más de veinte años juntos. Creo que necesitábamos este espacio de libertad porque después de tantos años de convivir teníamos nuestros desencuentros, y hay momentos en los que es importante saber poner un freno para que la cosa no se siga viciando y para que no termine. La verdad es que tendríamos que definirnos, buscar la forma de cerrar este capítulo y no dejar que la gente dude tanto. Pero en realidad, tampoco sabemos qué es lo que va a pasar. Lo único que puedo asegurar es que Bersuit está ahí porque somos amigos y dos amigos que se desencuentran pueden reencontrarse, darse un abrazo y perdonarse todo en un minuto.

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