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Jóvenes y combativos

Por: Laura Hintze.- Ariadna tiene 16 años, es militantes dela UES y relata cómo encara la organización la pelea para que Ricardo Bruera, responsable de quema de libros y censura durante la dictadura, deje el Colegio Rosario.

“Queremos que Bruera se vaya porque fue ministro de educación de Videla, no es que estamos aburridos. Él fue responsable de una las represiones intelectuales y culturales más grandes que hubo en estos años y por eso queremos que deje la institución, más allá de los palos que nos pongan en el camino”, resumió Ariadna, de 16 años, y alumna de 4º año en la escuela Nacional Nº 2. Ariadna es militante dela Uniónde Estudiantes Secundarios (UES), agrupación estudiantil que desde fines de marzo de este año impulsa la expulsión de Ricardo Pedro Bruera del Colegio Rosario, del cual es director general. Bruera fue el primer ministro de educación de la última dictadura militar y estuvo a cargo del Operativo Claridad, destinado a la “depuración ideológica” dentro de las escuelas, y a través del cual se prohibió la lectura y la circulación de libros, se censuraron películas y se destruyeron bibliotecas, y se desaparecieron personas.

A principios de este año, y en el marco del Día Nacional dela Memoriaporla Verdadyla Justicia(24 de marzo),la UESrealizó un escrache frente a la casa de Ricardo Bruera, en repudio a su papel durante la dictadura y también exigiendo su renuncia a la presidencia de la asociación propietaria del Colegio Rosario. Ese día, sin tener una mínima idea, los pibes dela UESpusieron el tema en un debate público que aún no ha terminado y que bien podría hacerlo con la destitución del director.

La cobertura mediática creció también gracias a la aparición en escena de Verónica, madre de dos alumnos del Colegio, quien, enterada de quién era Bruera a partir del escrache organizado por los secundarios, decidió ahondar más en el tema, recibiendo a cambio amenazas e insultos por parte de las autoridades del colegio. Ahora, junto a los chicos dela UES, encabeza el reclamo para que el ex ministro de educación sea removido de su cargo.

Ricardo Pedro Bruera es director del Centro de Didáctica Experimental (Cedie), director general del complejo educativo Colegio Rosario y presidente dela Asociaciónparala Promocióndel Desarrollo de las Ciencias dela Educación(Aprodece). Entre marzo de 1976 y mayo de 1977 fue ministro de educación, teniendo a cargo el Operativo Claridad, un operativo de “depuración ideológica” en las instituciones educativas, que incluyó persecuciones, cesantías y hasta desapariciones, entre las que se encuentra la de seis estudiantes deLa Platadurante la denominada “Noche de los Lápices”.

“Todo empezó porque uno de los compañeros era alumno de ese colegio y contaba un poco quién era el dueño institución. Ahí saltó que cómo podía ser que un representante de lo que fue el golpe cívico eclesiástico esté representando a una institución educativa, formando chicos, hacerles jurar la bandera todos los 20 de junio. ¡Una persona que fue responsable de uno de los operativos de quema de libros más grandes! ¡No se puede creer!”, exclamó Ariadna, quien, en diálogo con El Ciudadano, cuenta cómo es ir adelante en esta pelea y por qué considera importante seguir impulsando y creciendo dentro de la militancia estudiantil.

  —¿En algún momento pensaron que realmente están generando un cambio importante, que tal vez logren que remuevan a Bruera?

— Fue muy de repente, fríamente no lo planteamos. De a poco fue avanzando cada vez más, a ser tomado por los medios, hasta por Télam Sí sabemos que es un cambio muy importante en lo que es la educación, porque este tipo seguía estando desde la dictadura, fundó la escuela, y hasta hay gente que lo apoya, que dice que está bien, que es el que creo la educación en ese colegio. Nosotros queremos que se entienda que nuestro problema no es con el Colegio Rosario, no queremos que se cierre, queremos que él se vaya de ese colegio. Hemos recibido comentarios que nos dicen que estamos en contra del colegio, que lo vamos a manchar, ¡y es al contrario! Queremos sacar esa mancha que está ahí.

—¿Cómo fue el contacto con Verónica, la madre de los alumnos de la primaria del Colegio?

— Ella estuvo en el escrache y después se comunicó conla UESpara ver desde qué lugar podía ayudar. Como es madre de dos alumnos es importante su presencia. Se reunió con nosotros, que la hemos contenido mucho. Ella no sabía dónde volcar todo lo que tenía, estaba desorientada, y nosotros la fuimos encaminando en lo que más o menos podía hacer. Nos reuníamos, ella nos contaba lo que iba pasando, siempre nos consultó para ver qué podemos hacer entre todos.

—¿Se acercó algún otro padre u otro alumno?

— Hay un grupo en Facebook que se llama “Fuera Ricardo Bruera del Colegio Rosario”, donde varios alumnos se manifestaron a favor y nos contaban qué es lo que pasaba ahí. Pero el único padre que se acercó fue Verónica.

— ¿Y cómo piensan seguir?

— Nosotros estamos haciendo una nota para la revista que estamos armando, una buena nota central, porque nos parece algo muy importante, trascendental. Y estamos organizando una marcha y un acto, a hacerse lo antes posible. Queremos aprovechar el momento porque se le está dando mucha importancia al tema. No dejarnos estar porque si no el tipo va a seguir adentro.

—Muchos chicos como ustedes, en los 70 fueron asesinados por personas como Bruera. Ahora, hay muchas personas que siguen, y con razón, con miedo a militar, a sumarse. ¿Por qué decidiste sumarte a la militancia? ¿Cuál pensás que es tu responsabilidad como joven, estudiante y militante?

— Yo creo que uno no puede estar en la casa quejándose de lo que pasa sin movilizarse. Si se quiere cambiar algo de verdad, hay que meterse y cambiarlo, no decir que tiene que ser así o asá desde afuera. Básicamente, es importante porque no creo que los jóvenes sean el futuro, sino que los jóvenes somos el presente de la política y la sociedad. Y por eso es necesario interesarse en la política, no digo que todos en el mismo partido porque sino no tendría mucho sentido, pero si es que te interesa algo, hay que meterse, estar adentro, y cambiar las cosas.

—¿Y notás en tus compañeros algún tipo de apoyo, de inquietud al respecto, sobre lo que haces?

— Yo conozco muchos chicos que salen a luchar. Ya sea de “clase baja” por lo que les falta, como de “clase media” y “alta” por los que menos tienen. Tiene que ver con cada uno. Y yo siento que enla UESestamos todos muy comprometidos con la causa, no faltan ganas, todos aportan algo desde donde puedan.

—¿Qué sentís al formar parte de la UES, las mismas siglas que en los 70 tuvieron tanto peso y marcó de manera importante la historia del país?

— A veces siento que hacemos poco, con todas las herramientas que tenemos. Me han contado que antes era hasta complicado llamar a un compañero. Y con todas nuestras herramientas, teniendo un movimiento que nos banca a full, a veces me da la sensación de que podríamos hacer mucho más. ¡Y aparte la situación política! Que no estamos luchando contra el gobierno, sino con el gobierno. Pero también me agarra como un orgullo. Seguimos el legado de lo que dejó la vieja UES, continuamos con su lucha sin aflojar. Su resistencia nos impulsa a seguir adelante.

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