Coronavirus, Región

En asintomáticos

Investigadores de la Universidad del Litoral estudian detección de anticuerpos contra el coronavirus

El estudio que pretende llegar a 3 mil voluntarios será a través de una extracción de sangre en personas que pudieron haber cursado la enfermedad sin síntomas


Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) trabaja en la detección de anticuerpos contra la covid-19, a través de una extracción de sangre en personas que pudieron haber cursado de forma asintomática la enfermedad, dijeron hoy voceros académicos.

Se trata de profesionales de la Facultad de Ciencias Médicas, que lleva adelante la investigación sobre “Fortalecimiento del monitoreo epidemiológico local de covid-19 en personas asintomáticas para mejorar la red sanitaria de su abordaje”.

“Es una prueba serológica que permite detectar la presencia de anticuerpos de tipo IgG en la sangre de personas asintomáticas, con una elevada sensibilidad y especificidad. La presencia de este anticuerpo, quiere decir, que la persona ya ha padecido la enfermedad”, explicó Luz María Rodeles, especialista en medicina interna.

La médica añadió que utilizan el test Covid-AR, “desarrollado y brindado a nuestro grupo por la Fundación Instituto Leloir (FIL) y Laboratorio Lemos”.

En el muestreo se incluyen a mayores de 18 años, que consultan a los servicios de salud por otros motivos y se los invita a participar voluntariamente en el estudio.

Con respecto al procedimiento y la obtención de resultados, Rodeles explicó que “se realiza una extracción de aproximadamente 5 ml de sangre venosa” y que “el resultado está disponible a los tres días y se envía de forma confidencial a los voluntarios”.

“Hasta el momento, en una muestra de 400 personas, se observa que un bajo porcentaje evidencia tener resultados positivos”, explicó.

A su vez, el responsable del proyecto, Miguel Vicco, aclaró que, al momento de notificar los resultados en casos positivos se invita a los convivientes o a sus contactos estrechos para armar el árbol epidemiológico de distribución de la enfermedad.

“Por otra parte, este tipo de estudio nos permite también evaluar los condicionantes de aquellas personas que han cursado la infección sin traducción clínica”, completó.

El estudio pretende llegar a los 3.000 voluntarios y el equipo está conformado por 10 personas, entre investigadores y otros profesionales de la salud de los centros asistenciales.

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