Observatorio, Series tevé

Series

Historias pequeñas pero intensas que reflejan los grandes temores cotidianos

Una serie de cuentos maravillosos hacen eje en el terror a estar solos, la obsesión por la seguridad familiar, el deseo de otra vida ajena que conforman un contexto donde naturalmente surge una pregunta, hoy, de enorme actualidad: cómo estar juntos


 

La nueva serie de Amazon, Tales from the loop reúne a algunos nombres destacables. En la dirección participan Mark Romanek (también productor), Ti West y Jodie Foster, entre otrxs. La música está a cargo de Philip Glass, y la fantástica imaginería visual se basa en las ilustraciones del artista sueco Simon Stalenrhag, cuya novela gráfica homónima adapta la serie.

El resultado es curioso, hipnótico y sensible. Se acaba de estrenar este 3 de abril y consta de 8 episodios.

Cerca del cuento maravilloso

Tales from the loop se presenta, en cierto modo, como una antología de ciencia ficción, pero inmediatamente, cuanto menos en el segundo capítulo, podemos notar que en realidad no es ni una cosa ni la otra.

Por un lado, si bien es cierto y evidente que el relato juega con ciertos elementos del género de ciencia ficción, aquí la especulación científica se desplaza rápidamente a los laterales para dejar solamente una cierta idea (tecnológico-retrofuturista) que sirve como lúdica excusa para justificar la manifestación de acontecimientos mágicos y extraordinarios.

Más cercana a lo fantástico, o incluso al cuento maravilloso, que a la ciencia ficción, la serie propone un mundo en el cual lo imposible ha dejado de ser tal cosa.

Todo puede suceder y en cualquier momento (paradojas temporales, universos paralelos, intercambio de cuerpos mediante). No importa ya tanto que es lo que promueve esa posibilidad de lo imposible (daría lo mismo que fuese la tecnología o la magia).

Lo que importa en cambio es que ese mundo es un mundo cuya condición es la cercanía constante de lo imprevisible. Por otro lado, la aparente estructura antológica de la serie también ilumina con premura sus costuras.

No estamos aquí frente a capítulos independientes y autoconclusivos que postularían, cada cual a su turno, diversas especulaciones en torno a un mismo fenómeno, sino que, por el contrario, la narración desarrolla una única historia disgregada en la singularidad de pequeñas vivencias tan independientes como interconectadas.

Nos mantendremos siempre en torno al mismo núcleo de personajes, y si bien cada capítulo se focaliza en una anécdota que cierra su planteo, hay siempre una corriente de continuidad que, poco a poco, va componiendo un fresco mucho mayor: una historia colectiva en la que los pormenores y las minucias de las frustraciones cotidianas son redimensionados por la condición mágica del mundo en que transcurren.

Multiplicidad de emociones

Puede ser que en un comienzo la propuesta resulte algo desconcertante, y eso, desde ya, termina por jugar a su favor.

No es exactamente lo que se hubiese esperado en el marco de la producción televisiva de las series de género, aquí una sensibilidad simple mira hacia lo ordinario de la vida desoyendo poéticamente a las expectativas y a la lógica de la ciencia ficción.

Esto es otra cosa, un poco triste y un poco asordinada, que logra absorber con su inusitada sensibilidad. Si nos dejamos llevar, de a poco, por ese movimiento tan simple como poco pretencioso de los pequeños desamores, el relato cautiva con su magia melancólica y cala profundo abriendo el pasaje a una multiplicidad de emociones e interrogaciones.

Pero hay que dejarse llevar por los sutiles movimientos de ese mundo maravilloso. Hay que aceptar esa melancolía que lo tiñe todo manteniendo un equilibrio siempre en riesgo.

Hay que remontar hacia la infancia incluso para recibir sin condiciones la posibilidad de toda esa magia, que en su aparente ingenuidad hace aflorar lo único que allí finalmente es importante: el temor a la soledad y la dificultad del amor.

Podría decirse que Tales from the loop recata una sensibilidad sencilla generalmente desprestigiada por el cine “de calidad”. Las historias aquí son pequeñas, en el buen sentido de la expresión: la pérdida de un abuelo, la dificultad de la maternidad, el terror a estar solos, la obsesión por la seguridad familiar, el deseo de otra vida ajena.

Lo fantástico es apenas un contexto que sirve para redimensionar esa profundidad de lo cotidiano, sus frustraciones, sus temores, sus imposibilidades, y sus promesas incumplidas.

Eventos extraordinarios

Todas las historias, que son una única gran historia, transcurren en un pueblo construido sobre un centro de experimentación científica. Allí experimentan con un objeto extraterrestre al que llaman El Eclipse.

Y esa es la excusa, sin más explicación que la enunciación de su misma existencia, sin la necesidad de especular lógicamente sobre el desorden espacio-temporal propuesto.

Ese objeto estudiado en ese centro hace que en el pueblo ocurran todo tipo de eventos extraordinarios, como viajes temporales, apertura de portales a otras dimensiones, detenciones del tiempo, y un largo etc.

Pero ese objeto misterioso es apenas una excusa, no tiene la menor importancia en la intriga; aquí no hay enigma a descifrar, no hay secreto a develar. En Tales from the loop no hay más misterio que el misterio mismo de los vínculos y sus imposibilidades, no hay otra incógnita que no sea la del porqué de tanta dificultad para mantenerse juntos, en ese mundo o en otro, con magia o sin ella, con tecnología o en otras condiciones.

Y allí es donde la serie emociona, porque sí, aceptadas las reglas del juego propuesto y recuperada la posibilidad de una sensibilidad simple y directa, Tales from the loop alcanza un vuelo poético abierto a diversas aproximaciones sensibles.

Un vuelo en el que la envolvente música de Philip Glass lo baña todo con una ingrávida melancolía, y en el que los extrañísimos paisajes campestres y retrofuturistas inspirados por la alucinada obra de Simon Stalenrhag delinean lo “indecidible” de ese contexto mágico y tecnológico.

Tales from the loop es tan profunda como simple, tan bella como triste. Hay que aceptarla, sí, porque lo que acongoja finalmente, lo que termina por constituir esa atmósfera de tristeza fugitiva, es que más allá de todas las piruetas y de todas las excusas narrativas, más allá de todos los posible juicios de valor, más allá incluso de todos los deseos y de todas las promesas, este relato ilumina algo que hoy nos toca muy pero muy de cerca.

Todo finalmente se trata de una sola cosa: de cómo estar juntos.

 

Tales from the Loops / Amazon/ 1era. Temporada / 8 episodios

Creador: Nathaniel Halpern

Directores: Mark Romanek, Ti West y Jodie Foster

Intérpretes: Rebecca Hall, Jonathan Pryce, Paul Schneider, Duncan Joiner

 

Comentarios