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abordaje interdisciplinario a una problemática

“Hay que cambiar la idea de droga por la de sujeto”

La intendenta Fein y parte del gabinete entregaron estadísticas del plan de prevención de consumo problemático.


A menos de un mes de la marcha “Ni un pibe menos por las drogas”, la Municipalidad de Rosario compartió estadísticas de cómo asiste a personas que tienen problemas de consumo. No sólo de drogas de venta ilegal como la marihuana, cocaína o las anfetaminas. Cualquier consumo: el tabaco, los psicofármacos, el alcohol, las máquinas tragamonedas o ir de shopping. “El problema no es la sustancia. Es el sujeto”, explicó la intendenta Mónica Fein esta semana. Entre la prevención, la asistencia y la capacitación al personal para contener, la mirada del municipio está lejos de demonizar la droga y hablar de adicciones. En cambio, cinco reparticiones del municipio unieron los resultados de las acciones de gobierno entre 2016 y 2017. En un año 7 mil personas fueron atendidas en centros de salud por consumo problemático, 500 hacen un tratamiento en una de las 30 instituciones pagado por el Estado y más de 700 fueron contenidas en la Estación, un centro de asistencia que cumple un año de recibir llamados y consultas en persona de familiares preocupados. Cada mes 100 personas son internadas o reciben algún tratamiento ambulatorio al entrar a las guardias de los hospitales Carrasco, Alberdi, Sáenz Peña, Centenario y Provincial.

Multidimensión

“No creemos en la declaración de «Ni un pibe menos por las drogas». Creemos en un proyecto político que vincule a la persona, un sujeto de derechos, a las instituciones que lo pueden ayudar”, opinó el jueves, en el salón Belgrano del Palacio de los Leones, Guillermo Lasala, director de Juventudes. Fue parte de un debate sobre cómo trata la problemática de consumo el municipio. Existen dos formas opuestas. Una abstencionista, donde se habla de adictos, recuperación, etapas y fracasos. Otra está pensada sin negar el consumo y con la idea de revisar el vínculo de la persona con el objeto o la sustancia. Lleva el nombre de reducción de daños. En Rosario hay unas 30 instituciones que trabajan de formas opuestas. El municipio trabaja con todas. Envía, paga y monitorea el tratamiento. Entre 2016 y lo que va del año asiste a 500 personas junto a las instituciones. A través de un convenio de 12 meses renovable, la Dirección de Salud Mental propone qué tipo de institución y tratamiento puede ayudar en cada caso. Las personas pueden llegar derivadas de un centro de salud –unas 7 mil fueron contenidas en cinco hospitales– o de cualquier repartición, desde un centro de convivencia barrial o una escuela.

Desde que abrió la Estación (Gálvez 867), 734 recibieron asistencia allí, donde funciona un centro de día, o les propusieron algún tipo de tratamiento dentro de la red de instituciones. “El 90 por ciento de las madres que llaman o van a la Estación quiere internar a sus hijos”, contó la directora de Salud Mental, Paola Cocconi, y dio paso al debate cultural sobre los tratamientos. “No es la única opción. Cada caso hay que analizarlo. Queremos una postura multidimensional. Una deshabituación (cuando internan a una persona con un fuerte consumo de drogas) puede ser una acción a complementar con un tratamiento ambulatorio, como actividades en un centro de día”, detalló la funcionaria.

En el último año, 3.500 personas con problemas de consumo fueron sumadas al plan Nueva Oportunidad. No les permiten consumir porque hacen capacitaciones en oficio y tienen que usar herramientas. “Si vemos que consumieron no los abandonamos. Se los va a buscar y se los invita a sumarse al día siguiente”, contó Fein. “No se trata de estigmatizar. El consumo es un problema más que enfrentan. La idea es sumarlos”, agregó la secretaria de Desarrollo Social, Laura Capilla.

Otras 1.700 personas con problemas de consumo retomaron sus estudios con el plan Vuelvo a Estudiar. Incluye un subsidio para terminar el ciclo básico.

4808797 es el número de teléfono de La Estación (Gálvez 867), donde brindan contención y asesoramiento para personas con problemas de consumo.

Un trabajo integrado

El municipio involucró a la Secretaría de Salud, de Control y Convivencia, de Cultura y de Desarrollo Social para diseñar el plan de prevención de consumo. La de Control y Convivencia compartió que desde el año pasado sólo 10 de las 300 mil personas que fueron a las 15 fiestas electrónicas en la ciudad necesitaron asistencia médica. También que mantienen el control de alcohol y droga de venta ilegal a conductores.

Desde Cultura contaron que organizan una mesa de trabajo con empresarios de boliches para avanzar en políticas de prevención y cuidado.

Desde Salud el trabajo fue capacitar al personal de los centros de salud para abordar los casos cuando llegan a las guardias. “Si bien creamos la Estación porque la sociedad nos pedía un lugar donde centralizar la orientación sobre dónde y qué tratamientos hay disponibles, la red de salud está preparada para contener”, dijo el secretario de Salud, Leonardo Caruana. El funcionario recordó que está vigente la ley de salud mental que prohíbe los manicomios y restituye derechos aun a quienes viven con un problema de consumo. “La sociedad pone rótulos: diabéticos, hipertensos, adictos y olvida la complejidad. Son personas con historia y vínculos que hay que revisar”, concluyó.

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