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El silencio peligroso del VPH

La inoculación y los controles ginecológicos anuales son la mejor vía de prevención del virus causante del cáncer de cuello de útero. En Santa Fe se calculan 35,46 infecciones por cada 100 mil mujeres.

Por: Luciana Sosa

Contraer el virus del Papiloma Humano (VPH) es común, pero de no tratarse, puede derivar en cáncer de cuello de útero (CCU). Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirman que un 80 por ciento de las personas tendrán el virus a lo largo de su vida, pero muchos de estos casos (el 90 por ciento) se resuelven de manera espontánea. La inoculación y los controles ginecológicos anuales son la mejor vía de prevención de un mal como el CCU que, en la provincia de Santa Fe repercute en 5,6 fallecimientos por cada 100 mil mujeres. En el mundo hay 500 mil casos por año, de las cuales mueren 270 mil.

Especialistas en la materia, a nivel local y nacional, estuvieron en Rosario para informar sobre mitos, verdades y estadísticas que conciernen al virus y al carcinoma que cada vez afecta a más mujeres (sobre todo siendo asintomática en la mayoría de los casos) “debido a la desinformación, ante todo”, sostuvieron los médicos ginecólogos presentes.

Claro que tras el anuncio de la presidenta Cristina Fernández sobre la inclusión de la vacuna contra el VPH en el calendario de vacunación obligatorio nacional, las esperanzas de erradicar este virus que afecta a hombres y mujeres en actividad sexual es cada vez más sólida.

Mapa del VPH

La ginecóloga oncóloga María Alejandra Di Gregorio (miembro de la sección de patología del tracto genital inferior del Hospital Centenario), reveló que las provincias del norte del país son las más afectadas por el virus en cuestión, por ende tienen más riesgos de que, con el correr de los años y la falta de controles ginecológicos, estos casos deriven en cáncer de cuello de útero.

“En el país se puede ver que las provincias de Jujuy, Chaco, Corrientes, Salta, Formosa y Misiones son las más afectadas por el virus del Papiloma Humano, aquí notamos la falta de información y de controles ginecológicos, una combinación altamente peligrosa para ésta y otras enfermedades que afectan a la mujer”, sostuvo.

En tanto, desde el Hospital Centenario, los estudios realizados entre 2003 y 2006 certificaron que en la provincia de Santa Fe hubo unos 2.301 casos de CCU. Se calcula que hay 35,46 infecciones por cada 100 mil mujeres, y la tasa de mortalidad no ha bajado en todo el país desde entonces.

A su vez, los departamentos del norte de la provincia de Santa Fe también muestran los mayores casos de enfermedad, además de las grandes urbes como Santa Fe capital y Rosario. “Consideramos que muchas de las pacientes del interior de la provincia llegan a ciudades como Santa Fe y Rosario, por eso el índice abultado”, confió la doctora.

La investigación llevada a cabo en la provincia se basó en los datos que revelan que el inicio sexual de las mujeres santafesinas está entre los 15 y 16 años de edad. Es por eso de la importancia de la implementación de la vacunación contra el virus del Papiloma Humano y su aplicación entre los 10 y 14 años de edad.

“Sabemos que este anuncio presidencial ha despertado polémica entre padres conservadores que se niegan a hablar de la futura sexualidad de su hija, pero es necesario una apertura en materia de educación sexual porque la inoculación debe hacerse antes del inicio sexual de estas niñas”, explicó Di Gregorio y agregó: “De las encuestadas en la provincia, el 33 por ciento de ellas han tenido relaciones sexuales sin protección, el 50 por ciento lo ha hecho bajo los efectos del alcohol y el 33 por ciento recibió información sobre sexualidad. De todas estas estadísticas tenemos un 9 por ciento de embarazos adolescentes desde hace diez años. Cada 5 minutos una adolescente se convierte en madre, ¿qué mas hay que esperar para ahondar en la educación sexual?”.

Los tiempos del papiloma humano

Paralelamente, el doctor Diego Habich (ginecólogo oncólogo, jefe de la sección de patología cervical del Hospital Alemán, de Capital Federal) explicó que el cáncer de cuello de útero se puede desarrollar en un lapso de 8 a 10 años. “En principios se registra la presencia del virus, con el correr del tiempo, si no es tratado, este virus comienza a generar lesiones en el cuello uterino de la paciente y, en un quinto estadío, esas lesiones son carcinomas invasivos”, sostuvo.

“El 80 por ciento se infectará en algún momento de su vida, es un virus muy frecuente. 2 de 3 de las infecciones se adquieren en los primeros 2 años de la vida sexual, por eso la importancia de cubrir con controles, vacunas y tratamientos las franjas etáreas de la adolescencia y luego a mujeres entre 35 y 45 años de edad”, agregó. Sobre esta franja en la adultez, Habich explicó: “En esta etapa de la vida de la mujer se registran separaciones, divorcios, cambios de parejas sexuales que tienen que ver con la plenitud de la mujer misma a esa edad. No olvidemos que desde los 35 la realización profesional y personal son datos a tener en cuenta y eso se ve reflejado también en su vida sexual”. También aclaró que el uso del preservativo no es una barrera cien por ciento segura para evitar en contagio del VPH, dado que queda piel expuesta (del pene y los testículos) que puede ser receptor o transmisor del virus.

De hecho, el VPH es el causante del 40 por ciento de cáncer de pene.

A su vez, la doctora planteó que el mundo de la medicina, en materia de vacunación, ha capacitado a los profesionales de la pediatría, por ende, ahora se deberá trabajar con otros aspectos de la salud para vacunar a adolescentes y adultos donde “es más difícil lograr la concientización”, lamentó.

Pap y colposcopía

Los ginecólogos dejaron en claro que el estudio del papanicolau tiene un margen de entre 10 y 40 por ciento de falsos negativos ante el virus del papiloma humano. “Esto se debe a que el pap no reconoce la presencia del virus, sí las lesiones que éste ocasione en un estadío más avanzado (cambios celulares). Es por eso que la frecuencia del estudio hace a la sensibilidad del mismo. Es decir, si llevamos controles ginecológicos anuales, se podrá ver alguna anomalía en la genitalidad de la mujer”, advirtió la doctora Di Gregorio.

Por su parte, el doctor Habich mencionó que la colposcopía es el estudio complementario al pap, dado que entre ambos se puede conocer la existencia del virus del papiloma.

Además, el profesional informó: “La vacuna tiene un 90 por ciento de protección del virus y de tenerlo al ahora de aplicar la inoculación, ésta frenará el desarrollo del mismo, con lo cual se reduce en un 90 por ciento el riesgo de que el virus avance y llegue al CCU”.

Existen 100 tipos de virus del papiloma humano, pero los mencionados de tipo 16, 18, 45 ,31 y 33 son los responsables del 83 por ciento de los casos de cáncer de cuello de útero en el mundo. Esta dolencia afecta a cerca de medio millón de mujeres en el mundo cada año y mata a una mujer cada dos minutos. Vacunas como Cervarix y Gardasil son las más comercializadas. La primera protege a la inoculada de los tipos 16 y 18, mientras que Gardasil hace lo propio con registro menores como 31 y 33 y las verrugas vaginales. Hasta hoy, mencionó el doctor, se han colocado unas 80 millones de vacunas en el mundo, pero donde menos se han recibido con el los países subdesarrollados del globo.

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