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EE.UU: el trabajo no repunta

Los números de la creación de empleo durante noviembre fueron decepcionantes: se esperaba que al menos se presentaran iguales a octubre pero bajaron cuatro veces. La desocupación se acerca al 10%.

El ritmo de creación de empleo se desaceleró netamente en noviembre en Estados Unidos, donde la tasa de desempleo se acercó al 10 por ciento, un nivel calificado por la Casa Blanca de “inaceptablemente alto”. Según el departamento de Trabajo, la economía estadounidense apenas creó 39.000 puestos de trabajo más de los que perdió en noviembre. Las contrataciones netas fueron cuatro veces inferiores a las de octubre, y resultaron particularmente decepcionantes respecto de las previsiones de los analistas, que las estimaban en 130.000.

Tras haberse mantenido en 9,6 por ciento durante tres meses, la tasa de desempleo subió a 9,8, indicó el informe mensual sobre empleo del departamento de Trabajo. Se trata de su nivel más alto desde abril, y la Casa Blanca lo calificó de “inaceptable”.

Los analistas esperaban que la tasa de desempleo se mantuviera en el mismo nivel de octubre. Sin embargo, pasado el efecto de la sorpresa, algunos economistas se muestran más bien tranquilos.

“El enlentecimiento del crecimiento del empleo es decepcionante, pero no catastrófico”, estimó James Marple, analista de la empresa de servicios financieros TD Financial.

El Índice de Directores de Compra de la Asociación (ISM), publicado tras el informe de Trabajo, confirmó el alza sostenida de la actividad económica en Estados Unidos. Wall Street, que había abierto en baja tras la divulgación de los datos sobre empleo, volvió a subir luego de conocerse las cifras de ISM.

Según el economista Joel Naroff, de Naroff Economics Advisors, “el crecimiento del empleo puede ser débil, pero la economía no flaquea en absoluto en la medida en que todos sus sectores aparecen progresando sólidamente”.

Vinculando las cifras de ISM y la aparente tendencia a la baja de las nuevas solicitudes de desempleo, Ian Shepherdson, de la consultora HFE, estimó con optimismo que los datos presagian una ligera mejoría del empleo y del crecimiento.

Según el departamento de Trabajo, la recuperación del empleo en curso desde enero registra un ritmo de 86.000 nuevos empleos por mes en promedio.

Es muy insuficiente, porque los directivos de la Reserva Federal (Fed) estiman en términos generales que se necesitan 150.000 nuevos puestos de trabajo cada mes para absorber simplemente a los jóvenes que ingresan por primera vez al mercado de trabajo.

Una cifra ilustra la amplitud de la tarea: Estados Unidos perdió 8,5 millones de empleos en 2008-2009. Desde hace varios meses, la situación ante el desempleo es notoriamente peor que la de la gran crisis de principios de los 80, de siniestro recuerdo.

Los gobernadores de la Fed no cesan de exhortar a los legisladores a tomar medidas de estímulo presupuestario para completar las medidas excepcionales que están en vigor, destacando que éstas no son “la panacea”.

Pero la situación de parálisis política, manifiesta desde la victoria de los republicanos en las legislativas del 2 de noviembre, no parece estar cerca de desbloquearse. Ambos partidos siguen firmes en su posición.

“Sin duda, estas cifras son decepcionantes”, reconoció el vicepresidente Joe Biden, en declaraciones formuladas en ausencia del presidente Barack Obama, que realizó una sorpresiva visita a Afganistán.

Biden agregó que los datos muestran la importancia de prolongar las reducciones fiscales para la clase media y los beneficios por desempleo, dos temas candentes en el Congreso.

El republicano John Boehner, futuro presidente de la Cámara de Representantes, afirmó, por el contrario, que es necesario reducir el gasto público y prolongar todas las reducciones impositivas, incluidas las que estableció el gobierno precedente, para la franja más rica de la población, lo que el gobierno rechaza por considerar que el costo es exorbitante.

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