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Cuando la violencia se apodera de la escena

La dramaturga, directora y docente teatral local Mariana Valci habla del estreno de “Una trilogía del crimen”, un corpus de tres obras integrado por “Bea”, “Congénita” y “La parte rencorosa”


El cuerpo del actor/actriz siempre es un cuerpo político, permeable a su tiempo y a sus circunstancias. Con esa variable muy presente, la dramaturga, directora y docente teatral local Mariana Valci, desde su espacio de formación Teatro Almibarado que funciona en Odiseo, ha buscado en los últimos años acercar a sus actores algunas ideas dramáticas a partir de la escritura en gabinete que luego son potenciadas desde las improvisaciones, e incluso en muchas oportunidades se ramifican en más de un obra.

La dramaturga, directora y docente teatral local Mariana Valci.

 

Con esa consigna, Valci gestó en los últimos meses del año pasado lo que denominó Una trilogía del crimen, un corpus de tres obras: Bea y Congénita que verán la luz este fin de semana, y La parte rencorosa que se conocerá en abril.

“La idea inicial, en el momento de ponerme a escribir, tuvo que ver con abordar el crimen de distintas maneras, pensar cómo se gesta en una persona la posibilidad de cometer un crimen, cómo se ingresa en ese estado de violencia y qué cosas lo pueden determinar. El resultado son tres obras independientes entre sí pero unidas por un mismo universo dramático”, adelantó Valci a El Ciudadano.

“De todos modos, en un principio pensé en una trilogía donde la primera obra presente el tema, la segunda sea el nudo y la tercera el desenlace. Pero como pasa siempre, dado que siempre llevo las obras sin terminar y las cierro con los actores, el trabajo cuerpo a cuerpo determinó otra cosa que no sólo enriqueció ese texto inicial sino que derivó en el montaje de tres obras diferentes”, analizó Valci a poco de alcanzar los quince años de docencia teatral en la ciudad y con una vasta producción en el haber.

“Cuando el texto teatral se confronta con los actores siempre se despiertan ideas y es interesante dejarse llevar un poco por esos impulsos. En este caso son tres obras autónomas que transitan distintas estéticas, diferentes puestas en escena y en los tres casos son personajes distintos”, analizó la directora que en las tres producciones cruza a los actores pero con distintos personajes.

Datos sobre la violencia

Las tres obras pueden verse de manera individual, dado que no siguen un hilo narrativo entre sí más allá de que es el crimen lo que las articula. “La corrupción, la violencia y la oscuridad de las personas en relación a otras y para sí mismas es lo que revelan estas tres obras”, adelantó Valci. Y completó: “Bea es la madurez de una personalidad oscura adaptándose en un contexto violento y de seres ambiciosos, sacando ventaja de la coyuntura. Congénita es la evolución de una perturbación que se lleva en la sangre, en la familia y en la sociedad desde la niñez. Y finalmente La parte rencorosa es la sentencia y la venganza. Y cómo la perversión de las personas puede cambiar a una víctima hasta el punto de corromperse y volverse victimario”.

La violencia en el aire

La calle es violencia, las redes sociales reflejan violencia, los ámbitos laborales se vuelven violentos. Ese nuevo (y no tan nuevo) clima de violencia en el aire es el que transitan los personajes que aparecen en las obras de esta trilogía. “Lo que pasa con la temática de la violencia, que aquí es un disparador, es algo singular dentro de mi producción teatral, porque por lo general yo escribo a partir de situaciones que vivo o veo. Cuando escribimos, lo que sucede a nuestro alrededor aparece indefectiblemente. Y con la temática de la violencia aparece marcadamente lo ideológico, como pasa siempre con el arte, más allá de que tuve en cuenta, lejos de lo lineal o panfletario, las contradicciones que definen a estos personajes, porque le di preponderancia a los opuestos”, expresó Valci. Y completó: “El resultado son tres obras muy dramáticas y con mucha violencia en las acciones; toda esa violencia que vivimos cotidianamente atraviesa a estos personajes obviamente planteados desde lo teatral y llevados a los extremos”.

Entre las particularidades que encierra cada montaje, aparece el trabajo de Gabriel Sánchez, que además de actor es peluquero. “En Congénita y La parte rencorosa, Gabriel realizó los peinados en base a la psiquis de cada personaje. Yo no trabajo desde la psicología, sino desde las acciones, porque para mí son las acciones las que determinan el perfil y el carácter de cada personaje. Pero su trabajo en los peinados generó una dinámica diferente que enriquece cada escena”, evaluó la directora.

Violencia de género

Respecto de la violencia de género, una variante que ha atravesado cada uno de sus montajes a la fecha, Valci expresó finalmente: “Todas mis obras están teñidas por la cuestión de género, la violencia, el poder según el género y el rol de la mujer. Dado que en este tiempo es un tema recurrente, en estos nuevos montajes busqué generar personajes masculinos que se caractericen a partir de la violencia en su manera de relacionarse y en el lugar que le dan a la mujer, al mismo tiempo que aparecen mujeres fuertes que toman el mando. En estas obras hay otro enfoque: hay mujeres que son víctimas y otras que son victimarias, pero nunca frágiles. Son mujeres fuertes que sufren, pasan por cuestiones de violencia tanto física como psicológica, pero todas con un poder. Algunas toman el mando, otras estallan frente al estado de violencia del que son víctimas y otras revierten esa situación”.

Tres propuestas

La trilogía se pone en marcha este fin de semana con el estreno de Bea, obra que cuenta con las actuaciones de Lucía Morabito, María Bardach, Horacio Guaragna, Ana Thompson, Nicolás Pigliapoco y Lily Rodríguez, con asistencia de dirección de Julián Viso. En Congénita actúan Sofía Carozzi, Danisa Bossicovich, Clarita Frana, Desiré Angeloni y Gabriel Sánchez, bajo la asistencia de dirección de Lucía Morabito. Finalmente, en La parte rencorosa actúan Andrea Guastella, Desiré Angeloni, Clarita Frana, Sofía Carozzi, Gabriel Sánchez y Lucía Morabito, con asistencia de dirección de Julián Viso. En las tres obras los peinados son de Héctor Gabriel, la fotografía de Ariel Smania y el maquillaje de Desiré Angeloni y Ana Thompson.

Para agendar:

Una trilogía del crimen se pondrá en marcha este viernes, a las 21.30, en La Manzana, de San Juan 19.50, con el estreno de Bea, para dar paso el sábado, en el mismo horario, a Congénita, y cerrar el ciclo los sábados de abril en la misma sala y horario con el estreno de La parte rencorosa

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