Economía, Política

Debajo del piso de derechos

Crecimiento de empleo independiente: la punta del iceberg de un mercado laboral precarizado

Monotributistas y autónomos encabezaron la recuperación de empleo registrado. La tendencia se complementa con la expansión de trabajadores que no están en los registros y que históricamente sufren con mayor intensidad las crisis económicas


Franco Trovato Fuoco.

Los datos oficiales del trabajo registrado en Argentina contemplan parte de las problemáticas que el gobierno nacional todavía no pudo resolver durante su gestión. Luego de la pausa abrupta que generó la pandemia en la actividad económica, el nivel de empleo creció considerablemente, con la salvedad de que esa mejora estuvo traccionada en mayor medida por el universo de trabajadores independientes.

Esas cifras solo refieren a la población con acceso a los beneficios contributivos provistos por el sistema de la seguridad social. Es decir que se trata sólo la punta del iceberg del mercado más precarizado que se completa con el universo de trabajadores y trabajadoras informales, sector que encabezó el crecimiento de empleo en los últimos años, así como también el de pérdidas salariales.

Pasando en limpio estos dos escenarios: el Ministerio de Trabajo reconoce a través de sus datos que buena parte de ese crecimiento en empleo registrado está impulsado por Independientes (monotributistas y autónomos), sectores declarados en registros administrativos del sistema de seguridad social, pero que no cuentan con un piso de derechos laborales como el que tienen los asalariados. Pero así como este sector se expandió, también lo hizo aquel que ni siquiera llega a quedar bajo el radar del Ministerio y que históricamente sufre con mayor intensidad las crisis económicas.

Independientes e informales representan al núcleo más castigado por el fenómeno inflacionario que amenaza constantemente al gobierno y que esta semana alcanzó el histórico 6,7% mensual. Una de las tantas preocupaciones en el interior del Frente de Todos, y que incluso fue expuesta durante la actividad organizada por La Corriente el último fin de semana con presencia de referentes albertistas en Rosario, es que dentro de ese universo de independientes e informales hay un fuerte componente peronista.

Más que un análisis electoral, la reflexión de Juan Giani, filósofo y docente rosarino ligado al kirchnerismo, fue un llamado a modificar el rumbo de determinadas políticas económicas con el objetivo de aliviar a los sectores de trabajadores más desprotegidos. “Los salarios registrados, que son más del 60% de la economía, le ganaron por 6 puntos (a la inflación), pero los salarios informales perdieron como en Camboya (crecieron 40% contra 50% de inflación). Y ese más de 30% de la economía es la base histórica del peronismo”, analizó ante funcionarios del actual gabinete albertista, legisladores y referentes locales del peronismo.

“Si habiendo crecido la economía 10,3%, más del 30% de lo que es nuestra base electoral perdió diez puntos, quiere decir que si hacemos lo mismo, va a pasar lo mismo y por lo tanto vamos a perder las elecciones. Si queremos ganar las elecciones hay que tener otra política de ingresos mucho más agresiva en el sector del pueblo”, propuso el dirigente local.

Trabajadores pobres en Argentina: complejidades socieconómicas detrás de los números oficiales

Bajo el radar del Ministerio

Para llegar a ese sector que preocupa a parte del Frente de Todos, es necesario volver a los datos oficiales. En la comparación interanual de enero, el total de personas asalariadas se expandió un 3,3% (+313,8 mil trabajadores). Este incremento obedece tanto a las variaciones positivas verificadas en el sector privado de 3,7% (214,7 mil personas), como en el sector público 3,3% (107,1 mil empleos más). Por su parte, el trabajo doméstico presentó una reducción del 1,5% en la cantidad de personas ocupadas (7,3 mil personas menos).

Por su parte, el trabajo independiente en conjunto se expandió un 8,1% (+194,4 mil trabajadores) en la comparación interanual. No obstante, la dinámica de crecimiento fue heterogénea: el número de trabajadoras y trabajadores encuadrados en el monotributo social y monotributo creció (+22,6% y +6,9% respectivamente), mientras que la cantidad de aportantes al régimen de autónomos presentó un leve incremento (+0,1%).

Si bien en la comparación el número de asalariados fue mayor, en términos porcentuales los independientes lo superaron ampliamente. Incluso al analizar el detalle, el crecimiento interanual de monotributistas sociales (22,6%) deja en evidencia qué sectores motorizaron la mejora que mostró el gobierno.

Informales

La expansión del trabajo independiente entre enero de 2021 y de 2022 coincide con la tendencia que mostró el informal en ese mismo período pero también en los últimos años.

Según datos del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma, entre el cuarto trimestre de 2019 y de 2021, el crecimiento del empleo lo lideró el sector público con el 2,9%, y apenas por detrás aparece el informal con el 1,4%, mientras que los privados registrados cayeron un 0,8%.

Elaborado por Luis Campos

 

En este sentido, el coordinador del observatorio, Luis Campos, analizó: “En estos años cayó fuerte el salario, alrededor de un 20% en términos reales, y se produjo un cambio en la inserción ocupacional de la fuerza de trabajo. El crecimiento de la ocupación se explica básicamente por el aumento del cuentapropismo y los asalariados no registrados”.

Para fundamentar estos datos, amplió el análisis a los últimos años. Entre fines de 2016 y fines de 2021, el trabajo por cuenta propia creció un 10,5% mientras que el de los asalariados no registrados (sin tener en cuenta el sector casas particulares) lo hizo en un 12,8%.

Está claro que este no es el crecimiento de empleo deseado, teniendo en cuenta las características que contempla la informalidad. Ahora, más allá de que está claro que es un dato negativo por sí solo, es importante tener en cuenta la magnitud de las pérdidas que sufrió este sector durante los últimos años.

Según datos del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (Mate), las pérdidas en el trabajo informal durante la gestión Cambiemos fueron del 31%, mientras que en lo que va del gobierno del Frente de Todos, la caída fue del 3,4%.

Cabe aclarar que la tendencia fue similar para los privados y para los públicos en esos períodos, aunque las caídas no sufrieron semejante deterioro.

Por su parte, esta semana la consultora Libertad y Progreso publicó datos referidos a los últimos cinco años, en los que expusieron que la pérdida del poder adquisitivo para los trabajadores no registrados fue del 28,3%.

En muchos casos los datos pueden resultar superficiales, o una foto de un momento, pero el detalle y la comparación hacia atrás deja en evidencia las falencias de las gestiones de gobierno. El Frente de Todos puede mostrar algunos números auspiciosos, pero la realidad es que, o no llegan a reparar los daños de los últimos años, o no modifican el problema de raíz que es la informalidad.

Comentarios