Policiales

Armas en República de la Sexta

Costeleta quedó preso por tenencia de arma de guerra

Dicen que pertenece a una de las bandas que se disputó a sangre y fuego la zona sur a principios del año pasado. Está sospechado de amenazar y balear a un vecino y en un allanamiento le encontraron un arma de grueso calibre. Lo imputaron junto a su madre y quedó preso


La pistola calibre 45 y la Bersa 22 incautadas en el allanamiento en el departamento de Cerrito y Beruti. Foto Ministerio de Seguridad

Como un preso de alto perfil llegó Costeleta este jueves al Centro de Justicia Penal. Seis uniformados con armas largas, chalecos antibalas y sus rostros tapados custodiaron la sala dónde se llevó adelante la audiencia imputativa contra el sospechoso de 25 años y su madre de 41 por tenencia de arma. Si bien el allanamiento se realizó en el departamento que habita junto a su familia en zona sur por una balacera contra un vecino, la fiscal se limitó a imputar la tenencia mientras avanza la investigación por el otro hecho. Durante el procedimiento que tuvo lugar el 8 de enero, debajo de un colchón en uno de los dormitorios se encontró una pistola calibre 45 y su madre tenía entre su pecho y el corpiño una Bersa calibre 22. Tras el achaque, la mujer, que dijo ganarse la vida como empleada doméstica, fue liberada previo pago de una fianza de 15 mil pesos y algunas restricciones. Costeleta quedó preso preventivamente. Si bien en la audiencia no hubo mención a su pertenencia a alguna banda delictiva, apenas lo apresaron algunos trascendidos lo vincularon entre las filas del clan Funes.

En febrero de 2017, Diego Fernando “Costeleta” M. salió de la cárcel en libertad condicional. Pagaba una condena a 7 años de prisión por los delitos de robo calificado y abuso de armas. La sentencia tenía fecha de vencimiento en mayo de 2019 y en este contexto una vecina contó en Fiscalía que habían sido amenazados por Costeleta. Le dijo que iba a matar a sus hijos y el último día del 2018 le pegó un tiro a su yerno en la pierna con un arma calibre 22, describió la mujer en su exposición en la sede del Ministerio Público de la Acusación (MPA).

Esta declaración derivó en un pedido de allanamiento que el 8 de enero se efectivizó el personal de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE), a primera hora de la mañana, en una vivienda de Ituzaingó al 200 bis, que dio resultado negativo, y en un departamento ubicado en la esquina de Beruti y Cerrito  Debajo de un colchón en el dormitorio que Costeleta comparte con su hermana, se encontró una pistola Colt con 8 cartuchos calibre 11.25 en su interior y a la madre le secuestraron una pistola Bersa calibre 22 con 5 cartuchos calibre 22, uno de ellos en la recámara. La mujer tenía el arma entre el corpiño y su seno, dónde se la puso al entrar la Policía, dijo una fuente consultada. También se secuestraron tres cartuchos 9 milímetros intactos y 5 celulares: dos en un dormitorio y tres en la cocina. Rosalía Fernanda M., de 41 años, dijo que todos eran de ella.

La declaración que llevó al allanamiento

Si bien la declarante no radicó una denuncia formal contó en sede del MPA que eran cerca de las 18 del 31 de enero de 2018 cuando su yerno fue herido en la pierna por Costeleta y lo tuvieron que llevar al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez  (Heca).

La mujer dijo que Leo –hermana de Costeleta– lo incitó a pegarle un tiro. Le dijo “Pegále en la cabeza o te mato a vos. Acá no vale denuncia. Acá no vale batir la cana. Año nuevo rancho nuevo. Mira que yo me la entero y me las pagás”. Entonces Costeleta le quiso pegar un tiro en la cabeza a su yerno pero el arma falló, la sacudió y le dio un disparo en la pierna, contó.

Después Costeleta se acercó al padre del herido y le apoyó el arma en el pecho. Según contó, el reclamo de Costeleta era porque desapareció un arma que tenía y su yerno le había dicho que no le iba a guardar más los fierros. Costeleta les decía que le guardara armas y que también las vendieran pero ellos le dijeron que no querían hacerlo más, explicó la mujer.

Esta declaración dio pie a la orden de allanamiento y al encuentro de las pistolas. Madre e hijo marcharon presos y este jueves fueron llevados por la fiscal Ana Julia Milicic en una audiencia imputativa por tenencia de arma de uso civil en el caso de Rosalía y de guerra para su hijo Costeleta M.

Preso

La fiscal pidió una medida cautelar contra los imputados, para la mujer pidió prisión por 45 días y para Costeleta por le plazo de ley, pero la defensora oficial Marianela Di Ponte se opuso. Pidió la libertad con restricciones y una fianza de 10 mil pesos, subsidiariamente un arresto domiciliario con la instalación de una tobillera o en su caso una prisión preventiva limitada en el tiempo: 15 días para Rosalía y el doble de tiempo para Consteleta.

La fiscal se mantuvo en su postura y dijo que Costeleta tiene una condena previa a 7 años que no terminó de cumplir por lo que estaba en libertad condicional –desde el 20 de febrero de 2017– cuando se produjo el allanamiento, por lo que adelantó que pedirá la revocación de la libertad  y la reincidencia del joven.

Finalmente el juez Gonzalo López Quintana resolvió aceptar la imputación para el dúo y dictar la prisión preventiva para Costeleta por el plazo de ley. En cuanto a su madre le otorgó la libertad previa fianza de 15 mil pesos. Además un familiar se presentó como garante y el juez dispuso una prohibición de acercamiento a la declarante y su yerno. La mujer no puede acercarse a 500 metros de los domicilios de estas personas, ni de los  lugares donde desarrollen sus actividades laborales o personales. También a pedido de la defensa ordenó que ambos sean sometidos a un examen médico forense.

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