Policiales

Juicio abreviado

Corrió a los tiros a un rival pero mató a un vecino: le dieron cinco años

Un hombre de nacionalidad brasileña firmó una leve pena por el homicidio de Juan Ariel Ayala, perpetrado en Villa Gobernador Gálvez, luego de que la Fiscalía entendiera que la intención de matar no estaba dirigida a esa víctima sino a otro joven que escapó al trote


Un hombre de nacionalidad brasileña de 34 años fue condenado por el homicidio de un vecino de Villa Gobernador Gálvez. El crimen ocurrió en julio de 2017 cuando el acusado corrió a tiros a un joven con el que tenía problemas previos. Pero las balas dieron en otro blanco y le costaron la vida a Juan Ariel Ayala, un vecino que salía de su casa rumbo a un comercio cercano. El sospechoso fue imputado por dos delitos: la tentativa de homicidio del joven al que persiguió, apodado Pichuqui, y el asesinato de Ayala. Sin embargo negoció una pena corta. Firmó un acuerdo abreviado con la Fiscalía a cinco años y cuatro meses de prisión.

Según fuentes judiciales, el Brasilero, como se apoda el hombre condenado, acordó esa pena breve porque mató a un vecino sin intención, ya que los plomos eran para Pichuqui. Así, el crimen de Ayala fue caratulado como un hecho culposo en vez de doloso. El acuerdo fue homologado ya que el juez Carlos Leiva no planteó objeciones.

La muerte

Cerca de las 13.30 del 8 de julio de 2017, Pichuqui caminaba por calle Dorrego de Villa Gobernador Gálvez cuando vio al Brasilero a bordo de una moto con un acompañante. Según la evidencia que recabó la Fiscalía, el Brasilero se bajó de la moto, sacó un arma y empezó a disparar. Pichuqui corrió. Cuando transitaba la cuadra de Dorrego al 100, Juan Ayala, un vecino de esa calle de 35 años, salió de su casa a comprar milanesas. Pichuqui siguió hacia la bajada del río mientras escuchaba las detonaciones. La pareja de Ayala contó que escuchó unas seis detonaciones de arma de fuego, miró por la ventana y vio correr a Pichuqui. Pero al salir a la vereda se encontró con su marido malherido. Los disparos no eran para Ayala pero lo hirieron de muerte. Dos balazos le impactaron en el cuello y le costaron la vida el 17 de julio, tras pasar varios días en el hospital.

Según la pesquisa, entre Pichuqui y el Brasilero había una “bronca previa”. A partir de esos datos lograron identificar al agresor,  identificado como  Alejandro Maximiliano Carvalho Caballero, y luego lo imputaron por tentativa de homicidio, homicidio agravado por el uso de arma de fuego y portación. Aunque luego la Fiscalía comenzó a negociar un abreviado y consideró que el caso se podía encuadrar en el delito más grave como un homicidio culposo. Con este criterio el fiscal Luis Schiappa Piertra y el defensor particular Gregorio Gómez presentaron un acuerdo abreviado cuya audiencia se produjo la tarde de este martes.

Entre los argumentos para el cambio de calificación la Fiscalía dijo que la intensión homicida estaba dirigida a Pichuqui, no a Ayala, por lo que consideraron que su muerte fue culposa ya que se trató de una persona totalmente ajena a la disputa que salió a hacer un mandado.

Así dispusieron que por los delitos de tentativa de homicidio agravado por el uso de arma, homicidio culposo y portación, Carvalho Caballero purgue 5 años y 4 meses de prisión. el convenio acordado por la Fiscalía y la defensa fue presentado en una audiencia oral donde el juez Carlos Leiva lo homologó y dictó la condena.

Comentarios