El Hincha, Rosario Central

Liga Profesional

Con el regreso de los hinchas, Central perdió y se alejó de los puestos de ingreso a las Copas

La fiesta no pudo ser completa. Tras 581 días el público volvió al Gigante y la jornada fue de disfrute, menos con el resultado. Es que el Canalla cayó 1-0 con Argentinos Juniors, un rival directo para el objetivo de alcanzar una plaza para jugar un torneo internacional en 2022


La fiesta no pudo ser completa. Tras 581 días los hinchas volvieron al Gigante y la jornada fue de disfrute, menos con el resultado. Es que Central volvió a perder y la presentación fue floja. Pateó nada más que dos tiros al arco en todo el encuentro y a pesar de las ganas que tiene siempre este equipo, desde el juego quedó lejos de lo que los ojos de los simpatizantes querían ver. Segunda derrota al hilo. Extraña horrores a Ávila, Vecchio y a Gamba. Y más allá de las decisiones del entrenador, cada vez queda más en evidencia las pocas herramientas que tiene para suplantar las bajas que hoy padece.
El Kily llegó a los 50 partidos en el banco de relevos y con la derrota ante Argentinos sumó la vigésima segunda derrota en su ciclo (NdR: el resto son 9 empates y 19 triunfos).
Si por jugar bien se toma el concepto de que quién lo hace es el que impone condiciones, Central no jugó bien en el primer tiempo. Es que solamente el equipo del Kily pudo imponer su juego en los primeros diez minutos. En ese corto tramo del juego el Canalla presionó de buena forma, fue punzante por el sector izquierdo y le cortó el circuito futbolístico a Argentinos. Pero fue la visita quien leyó de mejor manera el partido y rápidamente cambio las formas para imponerse en el campo, aunque no lo hizo de manera abrumadora. Así y todo, tuvo dos chances claras y ambas fueron de cabeza. Central tuvo una sola, apenas comenzado el partido y fue a través de un tiro desde afuera de Infantino.
Con el correr de los minutos el equipo se fue desdibujando y el encuentro se le hizo cuesta arriba. Y ni hablar cuando el árbitro, Pablo Dóvalo, decidió expulsar a Nicolás Ferreyra por una falta que era merecedora de tarjeta, pero de otro color. Los últimos minutos jugó Ojeda como zaguero central.
La tarea del entrenador en el vestuario del entretiempo fue decidir cómo rearmar la defensa. La lógica era darle semáforo verde a Garay, pero el Kily se decidió por Luques. El joven de 18 años ingresó por Luciano Ferreyra (de mal partido) y ratificó a Ojeda en la última línea. Y fue precisamente él quien se mandó una chambonada que derivó en el gol del Bicho. A partir de ahí el Canalla tuvo su mejor momento en el partido, empujado por la hinchada fue en busca de la igualdad. Con más garra que con fútbol se lo llevó por delante al conjunto de Milito y tuvo en un remate de Ruben que pegó en un futbolista de la visita la más clara. El Bicho, de contra, pudo ampliar la ventaja, pero Broun se lo impidió en dos oportunidades.
Argentinos recorrió los minutos haciendo tiempo en cada oportunidad que tenía y para eso contó con la complicidad de un árbitro sin personalidad que lo permitió.
Fue derrota. Tuvo actitud, pero no le alcanzó. El equipo volvió a tener viejos problemas que ya a esta altura del campeonato son crónicos. El objetivo de la clasificación a la Sudamericana cada vez se aleja más. A la vuelta del público le faltó la frutilla del postre que hubiera sido irse festejando los tres puntos, pero lejos estuvo el equipo del nivel que supo tener hace un puñado de partidos atrás.

Comentarios