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Chile vota el domingo, hay veda

La campaña electoral para elegir  presidente de Chile culminó anoche con los actos de los cuatro candidatos en distintas regiones del país, y marcó el inicio de una veda electoral. Deben retirar la propaganda desplegada en la vía pública. En Chile 8 millones de ciudadanos elegirán al nuevo Presidente.

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La campaña electoral para elegir al próximo presidente de Chile culminó anoche con los actos de los cuatro candidatos en distintas regiones del país, y marcó el inicio de una veda electoral en el que la legislación obliga a los comandos de los partidos a retirar toda la propaganda desplegada en la vía pública, lo cual comenzaba a cumplirse desde la medianoche.

 A partir de la hora cero de hoy está prohibida la propaganda electoral por medios de prensa, volantes, elementos móviles, avisos luminosos o proyectados, y la franja gratuita de propaganda en canales de televisión de libre recepción, lo que es fiscalizado –en el caso de los recursos de vía pública- por cada uno de los municipios, tal como marca la legislación local.

Las fuerzas militares y policiales se hicieron cargo desde hoy de la seguridad de los locales de votación para los comicios que elegirán tanto presidente como diputados y senadores.

 Más de 8,2 millones de chilenos están inscriptos para elegir el próximo presidente entre Eduardo Frei, de la Concertación gobernante; Sebastián Piñera, de la alianza de derecha; Marco Enríquez-Ominami, un independiente de pasado concertacionista, y el representante de la izquierda Jorge Arrate.

Las encuestas marcan un triunfo para Piñera pero insuficiente como para llegar a la presidencia, por lo que se anticipa un ballottage que podría dirimirse con Frei o Enríquez-Ominami, la sorpresa electoral de estos comicios al poner en riesgo el lugar de la Concertación.

Anoche los cuatro candidatos realizaron sus cierres de campaña con actos populares, marcados por el color del proselitismo de cada alianza, grupos musicales, mucha folletería y banderas multicolores que identifican la opción política de cada uno de los candidatos.

En un anticipo de lo que puede ser la segunda vuelta, el candidato Frei al cerrar su campaña en la ciudad de Concepción expresó su deseo de “acoger el llamado que nos ha hecho nuestro amigo y candidato del Juntos Podemos, con el cual tenemos el acuerdo de la lista parlamentaria” que consistió en aunar esfuerzos para enfrentar y derrotar al candidato de la derecha.

 “El nos ha invitado a trabajar unidos en segunda vuelta, a los   progresistas, los demócratas, quienes creemos en la libertad y el respeto de los derechos humanos. En definitiva, la gran mayoría de  las chilenas y los chilenos y estamos convocados a unir nuestras fuerzas”, dijo el ex mandatario acompañado por Ricardo Lagos, otro ex presidente, los titulares de los partidos de la coalición y la madre de Michelle Bachelet, Angela Jeria.

 Desde la avenida Alameda, en el centro de Santiago, Piñera hizo lo propio en la denominada Fiesta del Cambio, en la que afirmó que “la Concertación se agotó” al entender que sus cuatro gobiernos “han hecho cosas buenas y siempre las hemos reconocido y apoyado”.

“Pero con la misma fuerza y claridad -añadió- queremos decirle a todos los chilenos que el tiempo de la Concertación ya pasó y que ningún mea culpa, y mucho menos de última hora, podrá engañar o confundir a los chilenos”.

“Es verdad, no da lo mismo quién gobierne. Mis tres contendores han sido o son parte de la Concertación. Ellos ya han tenido no una, ni dos, ni tres, sino cuatro oportunidades y no le han cumplido a Chile”, exclamó el candidato y empresario, quien dijo que “es momento de un cambio para el país”.

Desde la Calera, punto en el que inició su carrera presidencial, Enríquez-Ominami apeló al “voto útil” al reiterar que su candidatura “es la única que puede ganar en segunda vuelta” e invitó a sumarse a los electores de Frei y Arrate a no perder sus votos: “Que no se pierdan, esta es la candidatura del triunfo,  esta es la candidatura de la izquierda progresista”.

Acompañado por su padre, Carlos Ominami; su esposa Karen Doggenweiler; su madre Manuela Gumucio y la embajadora de Chile en

Suiza, Carolina Rossetti, el independiente dijo que “al igual que la presidenta Bachelet demostró que no sólo las mujeres pueden gobernar, demostraremos que los jóvenes pueden ser parte de este país, de manera protagonista, para defender a los más abuelos”.

Arrate, el candidato de izquierda, cerró campaña en la céntrica Plaza de Armas de Santiago y reiteró su propuesta de crear una Asamblea Constituyente que cambie la actual Constitución, que considera antidemocrática, y lamentó que su llamado a un acuerdo para evitar que Piñera llegue a La Moneda no haya tenido una inteligente respuesta.

“En segunda vuelta vamos a estar disponibles como lo hemos dicho, con nuestros referentes y partidos para dialogar, a ver si encontramos bases que nos permitan el unir fuerzas”, insistió tras  augurar un nuevo ciclo de crecimiento para la izquierda en el país. (Télam)



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