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Cajas navideñas en la mesa

El movimiento Nochebuena para Todos repartirá, por quinto año consecutivo, más de 500 empaques con alimentos entre familias humildes. “La gente no para de agradecernos”, dicen las organizadoras.

La caja incluye alimento para la cena, jugo y sidra, turrones, pan dulce y garrapiñadas.
La caja incluye alimento para la cena, jugo y sidra, turrones, pan dulce y garrapiñadas.

Por quinto año consecutivo el movimiento Nochebuena para Todos de Rosario, integrado por un grupo de mujeres que hace de la solidaridad una filosofía de vida, recolectó cajas navideñas que serán entregadas a más de quinientas familias de distintos barrios de la ciudad que viven bajo el umbral de la pobreza. “Esta propuesta está pensada para que todos tengan la posibilidad de celebrar una Nochebuena en familia; que puedan cenar y brindar con sus seres queridos. Ayudar a los demás es, en definitiva, el verdadero espíritu de la Navidad”, destacaron desde el equipo humanitario que viene trabajando de manera coordinada junto a más de una decena de parroquias y Cáritas, la pastoral social de la Iglesia Católica.

Las cajas, grandes y chicas, la mayoría envueltas en papel de regalo con colores chillones, fueron recibidas ayer en uno de los galpones de la ex Rural, en Oroño y 27 de Febrero. Allí las iban acomodando de manera ordenada en el piso, mientras voluntarias y voluntarios del movimiento Nochebuena para Todos las clasificaban según la parroquia. Las cajas fueron retiradas durante la tarde de ayer por los curas párrocos y unos días antes del 24 serán distribuidas entre familias humildes. Otro de los lugares donde ayer se recibieron cajas fue en una casa particular de Fisherton.

El listado de los beneficiarios de las cajas navideñas es confeccionado por las propias parroquias, que detallan cuántos integrantes tiene la familia destinataria, edades, necesidades y hasta gustos personales. Dichas cajas son armadas por otras familias que están relacionadas con los organizadores de la movida y que con generosidad y amor no dudan en plegarse a la cruzada solidaria que se multiplica año tras año.

La iniciativa se va consolidando y cada año se distribuyen más cajas navideñas. Una o dos familias se encargan de preparar esta caja para que otra familia que espera por ella tenga una mesa servida el 24 a la noche. La caja navideña incluye alimento para la cena, jugo y sidra, turrones, panes dulces y garrapiñadas para el brindis. A partir de la información recabada con relación a los miembros de la familia agraciada también la caja contiene regalos, adornos navideños, un pesebre que recrea el nacimiento del Niño Jesús en Belén y hasta arbolitos de Navidad con sus accesorios para que cada familia tenga el suyo, tal como enseña la tradición cristiana.

“La gente no para de agradecernos. Nos dejan cartas donde nos cuentan sus historias familiares y cómo pasaron la Nochebuena. Es una cosa muy linda y se hace con mucho cariño”, resaltó emocionada Maia Hary, una de las cinco fundadoras del movimiento Nochebuena para Todos, que se inspiró en un equipo con el mismo nombre que viene trabajando en Buenos Aires desde hace diez años y que persigue el mismo objetivo benefactor. “La tarea de coordinación no es sencilla. Tiene que ser todo muy ordenado porque las cajas están personalizadas”, comentó la mujer.

Marta Mayorás, otra de las integrantes del grupo humanitario, comentó que entre las familias destinatarias de las cajas navideñas “hay historias conmovedoras”. “A mí me ha tocado entregar cajas a madres solteras, personas con algún tipo de discapacidad, y la verdad que la emoción que sienten estas personas al recibir las cajas no se puede explicar con palabras. Y las familias que entregan las cajas son muy solidarias”, consideró Mayorás. María Celia Miles, Roxana Truls y Bibi Lamas son las otras tres mujeres que integran el grupo fundador del movimiento Nochebuena para Todos.

“Estamos convencidas de que un gesto comprometido puede transformar la vida de las personas que se sienten olvidadas, entendiendo también que el compartir es tan rico para quienes reciben como para quienes preparan las cajas. La caja es un mero vehículo para fortalecer vínculos”, entienden desde el movimiento caritativo.

Hary contó que el año pasado distribuyeron 350 cajas navideñas y que para estas fiestas serán en total 525, aunque hay que sumarles unas 25 cajas más que las parroquias reparten por fuera de la lista original. “Es muy emocionante recibir las gracias de estas familias cuando se les entrega las cajas. Después acostumbran a mandar cartas de agradecimiento a las respectivas parroquias”, indicó la mujer.

“Todavía viene a mi mente el recuerdo de mis hijos abriendo la caja navideña enviada por ustedes. La felicidad de ellos fue tal que mi garganta se secó y mis ojos se llenaron de lágrimas. Como madre, es algo que no se puede pagar con nada la sonrisa de ese día”, dice una de las tantas misivas de agradecimiento que llegan al movimiento Nochebuena para Todos.

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