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Cae en Buenos Aires por cuentos del tío en Rosario

Está sospechado de protagonizar al menos 22 hechos, haciéndose pasar como operario de la EPE o Telecom.

Un hombre de 50 años fue detenido anteayer por personal de la Brigada de Investigaciones en una vivienda de la localidad bonaerense de Ituzaingó, sospechado de ser parte de una banda que, haciéndose pasar por empleados de empresas de telefonía o de energía, engañaban a ancianos para sacarles dinero en efectivo. Las estafas, que comenzaron en diciembre de 2009, sumaban hasta ayer 22, pero no se descarta que en las próximas jornadas se sumen más víctimas.

El detenido fue identificado como Juan Duarte P., quien estaba aguantado en una vivienda ubicada en Patagonia al 1400 de esa localidad del partido bonaerense de Morón, lugar al que llegó una delegación de la Unidad Regional II y, con la colaboración de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes, apresó al sospechoso, quien quedó imputado en distintos hechos de robo, hurto, defraudación y estafas.

En la vivienda, los investigadores secuestraron al menos media decena de uniformes tipo Ombú, algunos con inscripciones de la empresa de energía de la provincia de Buenos Aires y de Telecom: las primeras, similares a las que usa el personal de la EPE santafesina y la segunda es idéntica en todo el país, explicaron fuentes del caso.

También fue incautado un utilitario Renault Kangoo de color verde, modelo 2008, que fue denunciado por varias de las víctimas y también vecinos al testimoniar en su momento por los hechos. Otro dato que tuvieron en cuenta los pesquisas fueron los tres números de la patente, que fueron repetidos por algunas de las víctimas, y dos de las letras de la chapa, que “al unirse resultaron coincidentes con la marca, modelo y color”.

Así lo señaló ayer la fiscal Marcela Canavesio, a cargo de la Oficina Judicial de Causas con Imputados No Individualizados (NN), quien actuó en forma conjunta con la Brigada de Investigaciones de la UR II, a cargo de Fernando Ochoa.

Los investigadores indicaron que hay al menos 22 hechos, el primero ocurrido a mediados de diciembre de 2009 y el último a principios de marzo. En todos ellos hay al menos dos personas involucradas, por lo que la Policía busca al cómplice de Juan P.

De acuerdo con los datos aportados por la fiscal Canavesio, en los casos investigados no se aplicó violencia física sobre las víctimas, en su mayoría ancianos.

En todos los hechos se usaba la misma metodología: los supuestos empleados llegaban a chequear medidores (en el caso de la EPE) o la línea (si se hacían pasar como operarios de Telecom) y, tras realizar su trabajo, les pedían una boleta para confeccionar una planilla. En ese momento les sacaban dinero u otras pertenencias.

“Se presentaban como de la EPE y decían que había pérdida en la línea o consumo excesivo de energía, y que por eso tenían que controlar los electrodomésticos. Así entraban, en la mayoría de los casos eran dos, aunque algunas víctimas mencionan a una tercera persona que se quedaba afuera. Una vez adentro, mientras uno entretenía a la víctima, el otro revolvía la casa y sustraía cosas. Otro de los cuentos era que tenían que cambiar el medidor y le pedían dinero, y luego le hacían una factura, pero en un momento de descuido le sacaban dinero”, comentó un vocero del caso.

Bajo este último ardid actuaron por última vez en Zavalla el pasado 2 de marzo, y la víctima fue una mujer de 83 años.

Según fuentes policiales y judiciales, la anciana dejó pasar a dos falsos operarios de la EPE que ingresaron a su domicilio para “revisar unos cables” porque dijeron que había una pérdida de energía en la cuadra. Mientras uno entretenía a la dueña de la vivienda, el otro se puso a revisar las instalaciones eléctricas de toda la casa.

Antes de irse, le pidieron 400 pesos para cambiar el medidor y le confeccionaron una boleta por dicho importe. Pero para terminarla le pidieron una factura paga, para chequear el consumo. La mujer nunca sospechó nada. Fue, buscó la factura y luego de que los falsos empleados le completaran y entregaran la boleta, los acompañó hasta la puerta. Un rato después que los operarios se fueron, la mujer se dio cuenta que le faltaba una importante cantidad de dinero y alhajas.

Este hecho recayó en el Juzgado de Instrucción 15ª, a cargo de Jorge Baclini, quien firmó el exhorto para allanar el domicilio del sospechoso, quien será indagado en Rosario.

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