Gremiales

Con apoyo estatal

Bunge no acata conciliación y prohíbe ingreso a despedidos

La empresa echó el martes a 95 trabajadores de su planta de Ramallo y el conflicto se agravó con la presencia de Prefectura. La filial argentina de la agroexportadora facturó 43.000 millones de pesos el año pasado


La empresa Bunge, una de las más importantes del sector agroexportador de la Argentina, despidió este martes a 95 trabajadores de la planta de Ramallo: 60 de los empleados afectados por la decisión patronal están agrupados en el sindicato de Aceiteros y los restantes en el de Químicos. Si bien el ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria, la empresa se niega a acatar e impide a los trabajadores regresar a sus puestos con la presencia de Prefectura.

“El gobierno le presta las fuerzas de seguridad a la empresa”, señaló en diálogo con El Ciudadano el secretario general de la Federación de Aceiteros, Daniel Yofra.

Yofra explicó que en el complejo de Ramallo trabajan 160 personas afiliadas al gremio que representa y otras 150 cubiertas por otros convenios y sindicatos.

Según precisó, la empresa adujo “problemas financieros que llevaron a tomar la decisión de los despidos, pero no hicieron el pedido de Procedimiento Preventivo de Crisis en el Ministerio de Trabajo, que se debe realizar en esas situaciones”.

“Se trata de una de las empresas que más dinero recaudó en estos últimos dos años. En 2016, facturó 23 mil millones de pesos y 46 mil millones el año pasado. En este ámbito político, además, se han visto favorecidas. Creo que lo que están haciendo es adoctrinar, con un modelo económico y político que protege a estas empresas y que parece estar de acuerdo con que se tomen este tipo de medidas. No veo otro motivo”, dijo Yofra.

El referente de aceiteros consideró que “si bien a las empresas agroexportadoras se le presentan problemas con la materia prima y tienen menos material para producir, esa situación no es algo que le afecte en la economía”.

“Demás está decir que este sector económico fue el más favorecido con la política económica del gobierno nacional, tanto con la quita de retenciones como con la reciente y anteriores devaluaciones”, sostuvo.

Según el asesor legal del sindicato aceitero, Carlos Zamboni, el costo laboral de Bunge es sólo el 2% de sus ingresos totales.

El portal local Ramallo Informa publicó el martes que el conflicto en el complejo Bunge se veía venir. “Desde la semana pasada viene escuchándose el rumor que prevé 84 despidos por parte de la empresa Bunge. Los mismos se efectuarían en estos días afectando no sólo a trabajadores de nuestro partido sino a la zona en sí. La firma habría ingresado en un proceso de readecuación en sus plantas y este sería el principal motivo del gran número de despidos”, señala la nota, situación que se concretó finalmente.

Desde el martes, operarios de distintos gremios como los Químicos y Petroquímicos, con apoyo de UOM y Uocra, comenzaron a realizar distintas medidas de fuerza en la entrada a la fábrica.

“La empresa manifiesta que el actual contexto de falta de competitividad paralizó líneas de producción de fertilizantes producto de la suba de costos para producir y un mercado internacional que produce los mismos productos a más bajo precio”, indica el diario digital de Ramallo.

Si te gustó esta nota, compartila

Comentarios