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Alfonsín: “Este gobierno redujo el margen de libertad”

Por Daniel Zecca. Para el ex candidato presidencial de la UCR “habilitar una reforma de la Constitución sería como abrir una Caja de Pandora”.


Lleva con dignidad las huellas de la pesada batalla que le tocó librar en 2011, donde portó el escudo de la UCR frente al aplastante 54 por ciento de la presidenta Cristina Fernández. Más relajado que en aquel momento, con algunos kilos menos, Ricardo Alfonsín charló con El Ciudadano mientras disfrutaba de una lluviosa tarde rosarina, café mediante con correligionarios en El Cairo, luego del “almuerzo opositor” en FAA.

—Hoy el horizonte político está en las elecciones del año próximo, ¿Cree que cambiarán los números con respecto a 2011?

—En 2013 se va a dar un contexto que no se va a parecer demasiado a 2011. Más bien se puede parecer a 2009, el año en que el gobierno perdió. Además es una elección legislativa, donde pesan otras cosas, porque ya no se elige gestión y la gente prioriza el control y el equilibrio, sobre todo con un gobierno como éste.

—Además va a estar en el centro de la escena la pretendida reforma constitucional.

—Exactamente. Nosotros con este partido de gobierno no vamos a permitir una reforma porque sería como abrir una Caja de Pandora. No soy un exagerado ni un paranoico si digo que podrían ocurrir muchas cosas negativas si habilitamos la reforma dela Constituciónnacional. No se qué cambios podrían producirse en el sistema de libertades y garantías.

—¿Usted cree que el gobierno pretende modificarlo?

—Yo creo que por lo pronto ha reducido el margen de libertad. No estamos en el terreno de la supresión, o de la anulación. Estamos en el terreno de la degradación, propia de los populismos. No desapareció la libertad de prensa, pero la degradaron. No desaparece el federalismo, pero en los hechos es devaluado. Se somete a los gobernadores a la dependencia económica. Y se afecta la libertad de los ciudadanos también, que tienen miedo de votar a la oposición porque el gobierno nacional quitaría el apoyo al distrito. Esto afecta a las libertades políticas.

—¿Y con respecto a la economía?

—Hacen disparates que no van a generar soluciones. Estamos saliendo de la etapa del capitalismo de amigos para ir a un capitalismo de Estado irracional y anacrónico. Tengo la sensación que van a encontrarse con una sociedad que los va a desaprobar.

—También va a ser una elección que no va a obligar a la oposición a unirse, algo que se le criticó en 2011.

—Es verdad, no es tan perentoria la necesidad. Si se puede avanzar en la unidad se avanza y si no se puede se puede habrá que esperar hasta que las condiciones maduren para construir una alianza con la teoría de los círculos concéntricos. El primer círculo, el núcleo duro, debe reunir a quienes tienen coincidencias programáticas fuertes, luego está el resto de las alianzas.

—¿Le quedó un sabor amargo de la negociación con Binner en las elecciones presidenciales?

—Sí, quedó un sabor amargo. Porque yo fui testigo de cómo mi padre desde el 83 trabajó para unir las dos tradiciones políticas, aunque estaban en aquellos tiempos todavía divididas. Y no fue posible. Recién en el 99 se logró, en el marco de una alianza con otras características, pero que duró muy poco tiempo. Y esta vez creo que estuvimos muy cerca. No creo que haya sido culpa de nadie. Prefiero considerar que todos actuaron pensando que hacían lo mejor para el país y no para su sector.

—¿Que siente cuando se dice que la oposición es el Grupo Clarín?

—Es lo que le conviene al gobierno y muchos lo repiten de buena fe. No se necesita una oposición, se necesita una alternativa. Lo mismo dicen de (Hugo) Moyano, que es un hombre que hoy difiere en políticas con el gobierno, pero no es una alternativa al gobierno. La alternativa esla UCR. Ahora, que le traten de restarle visibilidad, es lógico, porque el gobierno quiere darle visibilidad a los partidos conservadores, que necesitan crear. ¿Cómo lo van a ayudar? Transformándolo en el principal destinarlo de sus críticas. Nosotros tenemos que hacer un esfuerzo muy grande para que la sociedad no caiga en esa trampa. Para que la opción no sea FPV o noventismo.

—¿Qué le genera ver a Dela Rúaen el banquillo de los acusados?

—Me genera pena en lo personal y pena porla República. Recuerdosde un momento muy desagradable. Necesitamos quela Justiciainvestigue. Creo que algo ha ocurrido, pero también creo que Dela Rúano lo sabía.

Lo más duro después del 14

—No muchos le envidiaron su lugar en las últimas elecciones presidenciales.

—Yo sentí que cumplí con mi deber. Hice todo lo que estaba a mi alcance. Tenía que salvar ala UCRde dos riesgos: el de la intrascendencia electoral y la desvirtuación de su identidad. Hice todo lo que pude. Pero lo más difícil vino después del 14 (día de la primera vuelta). Había que estar en ese momento, cuando algunos me querían bajar, cuando leías en algunos diarios: “se cae en picada”. Yo creía que había que pelear, a pesar de todas las adversidades.

“La UCR tiene que hacer un esfuerzo grande para construir un relato”

—¿Qué le pasa al radicalismo que no se puede conectar con su raíz popular?

—Esto viene de lejos. Hay un malentendido histórico. La sociedad nos vincula conla Repúblicay las instituciones. Y al peronismo con la justicia social. Aún no hemos logrado desterrar el mito y demostrar que nosotros somos el partido de la justicia social. Porque creo yo que interpretamos de una manera mucho más genuina las necesidades de los sectores que sufren una organización injusta de la sociedad. Eso nos alejó de ciertos sectores sociales sin los cuales no se puede ganar elecciones. Excepcionalmente, en el 83 nos votaron.

Por otro lado, existe otro mito de que los radicales no somos buenos gestionando a nivel nacional. Que no empezó en el 89, empezó mucho antes, cuando con Arturo Illia ya decían “son responsables para la oposición pero no son buenos para la gestión”. Hoy todos los indicadores de esa época indican que fue uno de los mejores gobiernos del siglo XX enla Argentina.

—Frente a eso, ¿qué se hace?

—Si nosotros no logramos terminar con este mito todos los esfuerzos que hagamos por recuperar el partido van a ser infructuosos. Hay que hacer un esfuerzo muy grande para construir un relato distinto y explicar por qué hemos tenido dificultades en los dos últimos gobiernos desde la democracia recuperada. Este mito a su vez tiene que ver con otro, que está relacionado, que dice que sólo el justicialismo puede gobernarla Argentina.

—¿Cómo imagina el futuro del partido?

—Después de 2001 hubo tres elecciones presidenciales. En la primera sacamos el 2 por ciento de los votos, en la segunda elección tuvimos que ir detrás de un candidato peronista y en esta última experimentamos un progreso importante, con el 12 por ciento de los votos y un candidato propio. Creo que en 2013 vamos a registrar otro salto importante, equivalente al de 2011 en comparación con 2007.

—Coincide el actual presidente del partido, Mario Barletta, con su diagnóstico?

—Coincide. Al partido hay que proyectarlo con más autoridad frente a la sociedad.La Argentinase parece mucho a un país sin sistema sin partidos políticos. Son muy débiles. Es necesario dar una discusión sobre eso.

—¿El esfuerzo más grande dela UCRtendrá que estar entonces en el plano de la comunicación?

—La política es comunicación, siempre en el marco de la democracia. Los radicales estamos en ese sentido en una situación compleja, porque por un lado existe un aparato mediático que está a favor del gobierno y por el otro hay un grupo mediático que no se va a sentir representado porla UCRy los medios independientes. Por eso la militancia vuelve a cumplir un rol fundamental.

 

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