Ciudad, Edición Impresa

El Concejo aprobó instalar el busto

Al final, Néstor se quedará en las Cuatro Plazas

el busto está realizado en fibra de vidrio, resina poliéster y polvo de mármol como materiales. Y no se trata de una obra individual sino colectiva: cerca de una decena de personas participaron en todas las etapas, la mayor parte de El Movimiento, una agrupación de arte, cine, escultura y muralismo que encabeza el propio Sciarrata, junto a realizadores del área cultural de La Cámpora.


“Artículo 1. Autorízase a emplazar una estatua del ex presidente Néstor Carlos Kirchner en la ochava noroeste de las Cuatro Plazas, sita en avenida Mendoza y avenida Provincias Unidas, denominada Padre Tito Arpesella, sección 16, manzana 136,  gráfico 2”, dice en toda su extensión una ordenanza aprobada en la madrugada de ayer en la maratónica última sesión del año del Concejo Municipal. En el momento en que se votó –el proyecto alcanzó 21 votos a favor y 6 en contra, de toda la bancada del PRO más el radical Jorge Boasso– no estaba presente, paradójicamente, la autora de la iniciativa,  Marina Magnani, por lo que el único voto que faltó fue el suyo. De igual modo la aplaudida votación cerraba un capítulo colorido y curioso de la ciudad: el busto ya había estado emplazado en las Cuatro Plazas el pasado 28 de noviembre, un día después de cumplirse el sexto aniversario de la muerte del ex mandatario santacruceño. Pero sólo estuvo allí durante esa jornada al no contar con autorización y su autor, el artista Freddy Sciarrata, lo volvió a llevar a su taller cerca de la medianoche de ese día. Pero las 18 horas en las que permaneció emplazada la estatua encendieron la furia del PRO, que bloqueó e hizo volver a comisiones el proyecto para autorizar su emplazamiento que se debatió días después.

“Me llamaron hoy temprano para decirme, y me puso muy contento”, relató a este diario Sciarrata, quien al fin podrá ver la obra en la que trabajó siete meses, exhibida a todos los rosarinos.

Según contó, el busto está realizado en fibra de vidrio, resina poliéster y polvo de mármol como materiales. Y no se trata de una obra individual sino colectiva: cerca de una decena de personas participaron en todas las etapas, la mayor parte de El Movimiento, una agrupación de arte, cine, escultura y muralismo que encabeza el propio Sciarrata, junto a realizadores del área cultural de La Cámpora. Y la idea original procede de la agrupación kirchnerista: el dirigente Matías Fernández se la comunicó a Sciarrata.

La obra, contó el artista, tiene más de un guiño a la trayectoria –además de la figura– del ex presidente: “La corbata está volando, como una característica de la informalidad que siempre caracterizó a «Néstor», pero también como símbolo del viento del sur, el viento patagónico que vino a representar en la Casa Rosada”, describe y elogia el artista.

Otra de las características es que la obra va más allá de un busto, al tener un brazo levantado, saludando: “Él siempre lo hacía, siempre se mezclaba entre la gente común”, recuerda Sciarrata.

Pero admite, con un dejo de preocupación, que va a modificar esa característica: “Por una parte porque será un busto, pero por la otra, para evitar cualquier acto de vandalismo”, subraya.

Es que si bien la estatua se erigió sobre un pedestal de ladrillos –lo construyó La Cámpora– y en un acto multitudinario de homenaje, con murales en vivo y recital de grupos musicales, en la semana siguiente a aquel sábado 28 un grupo de vecinos fue al Concejo Municipal a manifestar su oposición a que se instalara una efigie de Kirchner, ya que generaría “división”, según sostuvieron. “Que se haga una votación. Si el acto estaba repleto y muchos de los asistentes eran vecinos”, desafió el artista.

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