Policiales

una novela negra con capítulo local

Africano detenido en Rosario será trasladado a Mendoza

El africano detenido en plena peatonal rosarina sospechado de encubrir el asesinato de una mujer policía en Mendoza será trasladado a San Rafael. Así se determinó en una audiencia imputativa celebrada en los Tribunales provinciales, donde se solicitó la extradición interprovincial.


El africano detenido en plena peatonal rosarina sospechado de encubrir el asesinato de una mujer policía en Mendoza será trasladado a San Rafael. Así se determinó en una audiencia imputativa celebrada en los Tribunales provinciales, donde se solicitó la extradición interprovincial. Barry Gassimou, oriundo de la República de Guinea, fue interceptado por Departamento Interpol de la Policía federal el miércoles a las 18, luego de que investigadores mendocinos le perdieran el rastro en la localidad bonaerense de El Jagüel, donde tenía un comercio de baratijas.

En un caso con ribetes de novela negra, la investigación le atribuye al joven, de 22 años, haber tenido en su poder un celular que pertenecía a Florencia Peralta, asesinada en septiembre pasado en la ciudad de San Rafael. Con el arresto, la investigación del caso podría dar un giro, ya que el ex esposo de Peralta, hoy detenido y el único sospechoso, había señalado que la mujer fue víctima de un robo y los investigadores del caso sospechaban que había montado una escena para simularlo. El caso estaba a punto de ser elevado a juicio, con Damián Ortega como el único imputado.

Captura del portal de Interpol.

Según publicó San Rafael Noticias, el celular de Peralta se activó hace semanas y fue posible advertirlo gracias a un sistema de rastreo que habían montado los sabuesos federales. La Policía había estado cerca de su detención en El Jagüel, pero se les escabulló, y Barry finalmente cayó en Rosario. Lo que asombró a los pesquisas fue que Gassimou se sacó selfies. Y con estas imágenes se supo que se trataba de un hombre de Guinea dedicado a la venta de bijouterie y relojes.

Según ese medio mendocino, Gassimou posee antecedentes por violencia de género y su estadía en San Rafael coincide con el momento del crimen de Peralta.

Alrededor de las 18 en medio del ajetreo de Entre Ríos al 900, dos móviles de la Policía Federal y otro de la Policía de Santa Fe lo rodearon. El guineano, en perfecto castellano, adujo que estaba en la Argentina desde hace ocho años y se dedicaba a la venta ambulante. Gassimou se negó a brindar su identidad, que fue confirmada minutos más tarde.

El día del asesinato de Peralta, su ex esposo, Damián Ortega, llamó al teléfono de emergencia para informar que había encontrado “descompuesta” a la mujer en su casa de Barcala al 1.400, cuando llegó al lugar con el hijo de ambos. Al llegar al lugar paramédicos y policías, encontraron a Peralta ahorcada con el cable hallado en la escena del crimen. A los investigadores del caso no les convenció el relato de Ortega sobre un supuesto robo, mientras que encontraron marcas en sus manos compatibles con la manipulación de un cable.

Del lugar del hecho habían desaparecido tanto un celular como una computadora, pero los investigadores estimaron que se trató de una escena montada por Ortega para simular un “homicidio en ocasión de robo”, por lo que desde entonces permanecía detenido.

Ahora, el caso plantea un interrogante para los investigadores: el relato de Ortega podría ser auténtico, aunque también existe la posibilidad de que se hayan desechado de los elementos supuestamente robados para armar la escena deseada.

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