Ciudad, Edición Impresa

A paso lento por las viviendas

La primera jornada de actualización del registro de interesados en las 1.400 casas iniciales del plan Zona Cero, arrancó con ritmo tranquilo. El 28 de mayo se abrirá la inscripción a nuevos postulantes.

Para sorpresa de empleados e interesados, los galpones de la ex Sociedad Rural permanecieron casi desérticos en el primer día habilitado para la actualización de datos de quienes están inscriptos para obtener una vivienda oficial. El operativo se montó con el objetivo de ordenar el registro de aspirantes ante la entrega, en octubre próximo, de la primera tanda de las 1.400 casas que se están construyendo en el noroeste de la ciudad, en el sector conocido como Zona Cero. La convocatoria de la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo (DPVyU) está abierta ahora para quienes ya están registrados, en algunos casos desde hace décadas. Desde el 28 de abril al 4 de mayo será el turno para los que se inscriban por primera vez. En cualquiera de los casos la atención al público será de 8.30 a 16.30, en el predio de Oroño y 27 de Febrero.

Quienes deban actualizar sus datos pueden solicitar el turno hasta el 6 de abril, en el predio de la Rural, o bien por medio del correo electrónico: [email protected]

A diferencia de otro tipo de trámites sociales, como ha ocurrido repetidas veces, –por ejemplo, con los referido a la Asignación Universal por Hijo o el pago de planes sociales, entre muchos otros–, los organizadores de esta convocatoria esperaron mucha más gente de la que acudió. “Tenemos registradas unas 30 mil familias que se inscribieron en algún momento, pero debemos actualizar los datos para saber con cuántas contamos en realidad; muchas habrán comprado alguna vivienda, o se habrán visto beneficiadas por otro plan de vivienda social, así que tenemos que reacomodar el padrón y luego abriremos el registro para nuevos interesados”, comentó a El Ciudadano Luis Russo, asesor técnico político de la DPVyU.

Para atender a los aspirantes a las 1.443 viviendas a entregar, se capacitó a un grupo de 100 pasantes para ocupar en dos turnos los 50 boxes donde se atiende a los vecinos. Es por eso que si bien a las 7.30 había unas 60 personas esperando retirar su turno para actualizar datos, al abrirse el portón del bulevar Oroño sólo bastaron 15 minutos para que los caminos de la ex Rural quedasen despejados. Tal el caso de Juan Carlos, que se acercó a la zona del parque Independencia en su bicicleta. “La verdad, fue muy rápido, me escapé del trabajo un segundo y por eso me vine en la bici, para hacer rápido y me dieron el turno para que vuelva el 7 de abril a actualizar mis datos”. El hombre manifestó a este medio que lleva alquilando una casilla hace décadas y espera en el registro de la DPVyU desde hace unos 7 años. “La verdad que no tengo ni una chapa para un techito, pago de alquiler 650 pesos además de los impuestos y es mucha plata para tirarla en una casita que no es mía. Ojalá salga sorteado, si es lejos no importa, tengo la bici, y estará pagando mi casa, eso no me lo quita nadie”, dijo.

Por su parte, Vanesa y Mario ya tienen una experiencia previa de sorteo sin suerte. Vanesa estaba embarazada al momento del sorteo y las ansias por el mismo le jugaron una mala pasada. “Estuve tan nerviosa esos días y nos entristecimos tanto por no haber salido sorteados que el parto se adelantó mucho. Hoy volvemos a probar suerte con la que esperamos sea nuestra casa; la necesitamos”, expresó.

Estela se acercó a la ex Rural para inscribirse, sin suerte. “Vengo de Gálvez, no sabía que tenía que venir el 28, así que volveré para ver si puedo tener mi casita. Vivo en un rancho prestado y hago changas para juntar unos pesos. Tengo 50 años y de mis 9 hijos sólo me quedan dos viviendo conmigo, ellos también hacen changas así que si salimos sorteados vamos a poder pagar la cuota entre todos. Será nuestra casa, así que el sacrificio va a ser el doble de importante”. La mujer, que admitió no saber leer ni escribir, confesó que el plan de obtener una vivienda propia “es para que mis hijos no estén a la deriva, que tengan un techo”.

El sorteo se realizará durante el segundo semestre del año. La responsable de la DPVyU, Alicia Pino, indicó a este medio que las primeras viviendas se espera entregarlas en octubre.

La inversión total superará los 300 millones de pesos para la construcción de 1.443 viviendas y 40 locales comerciales. Cerca del 50 por ciento de los inscriptos reales para este nuevo plan (estiman que serán unas 24 mil familias) llevan más de diez años de espera por una vivienda.

Pino también recordó que desde hace 15 o 20 años no se emprendía un proyecto de esta índole. “Han sido planes mucho más pequeños, focalizados en un determinado barrio, inclusive otros de cooperativas, que ya no han estado abiertos a la comunidad, al registro de inscriptos, sino algo mucho más delimitado. Esto se debió –agregó– a que hace muchos años que los programas de viviendas a nivel nacional no tenían una escala importante, si bien alguno ha sido impactante en todo el país, en la provincia se ejecutaron unas 10 mil viviendas, y en los últimos 4 años no han llegado fondos para hacer complejos de esta escala en toda Santa Fe”, denunció.

Cabe señalar que a este plan han accedido habitantes de la ciudad que no cuenten con los requisitos para solicitar un crédito hipotecario o bien alguno de los planes de ahorros ya conocidos, debido a su ingreso, o porque no pertenecen a un sistema formal de trabajo. Precisamente, la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo otorga la posibilidad de transitar hacia la vivienda propia, con menos requisitos que las ofertas bancarias. Si bien una vez por año se actualizan los datos de los registrados, la renovación en esta instancia será más aguda dada la proximidad de un complejo de viviendas presentado a mediados del año pasado y que se espera culmine (por lo menos esta primera etapa de más de 1.400 hogares) en el último trimestre del año.

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