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Veteranos de Malvinas siguen en alerta por muerte temprana

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    Caraballo (de remera negra), uno de los fundadores de la comunidad de ex combatientes local. Falleció a los 55 años.

Orlando Caraballo murió de un paro cardíaco. Tenía 55 años, era diabético y usaba la bici todos los días. Hace un mes sus hijas lo encontraron sin vida en la cama de su casa en el Fonavi de Ovidio Lagos y Acevedo. El ex metalúrgico luchó en el Batallón de Infantería 2 y fue uno de los fundadores de la comunidad de ex combatientes de Malvinas en Rosario. Este año Caraballo entró a una lista que preocupa. Son casi 90 los ex soldados argentinos muertos en 2017 por infartos y muchos con diagnósticos previos de cáncer. La semana pasada la comunidad de veteranos de guerra logró que la Universidad Nacional de Rosario (UNR) haga un relevamiento de casos. La salud está en agenda de la comunidad desde hace dos años cuando notaron más casos de diabetes, cáncer y accidentes cerebrovasculares seguidas de muerte. La generación Malvinas está lejos de llegar a la expectativa de vida en Argentina promediada en 76 años.

Secuelas

El presidente del Centro de Ex Combatientes de Rosario, Claudino Chamorro, contó que el caso de Caraballo fue el más reciente de cuatro muertes –tres ligadas al cáncer- en Rosario que los pusieron en alerta. La semana pasada decenas de ex soldados cortaron el tránsito en San Lorenzo y Maipú para pedirle al principal prestador de salud que tienen, Pami, que les devuelvan servicios clínicos y remedios oncológicos y contra la diabetes. “No estamos seguros de por qué está pasando. Creemos que es por las situaciones en las que estuvimos –el frío, las bombas, el humo y el stress– que llegamos a enfermarnos tan jóvenes”, contó Chamorro a El Ciudadano. Aún no lo saben. Pidieron y lograron que el Pami se comprometiera a rever los casos de servicios cortados y también a hacer un relevamiento con la UNR de casos.

La guerra de Malvinas dejó 23.403 veteranos. 1.238 murieron. 589 después del conflicto armado. Los que quedan quieren saber cómo impacta en la salud lo vivido.

Interrogantes

Desde la comunidad de veteranos quieren que el seguimiento de la salud sea continuo y obligue a los que menos se cuidan a por lo menos tener chequeos periódicos. “No somos descuidados, pero el Estado tiene que hacer todo lo posible para cuidarnos. No puede depender de cada uno ni de lo que podamos hacer como comunidad”, opinó Chamorro e insistió que se hicieron más unidos cuando volvieron de la guerra. “Muchos no nos conocíamos antes de la guerra ni durante ese tiempo. Cuando volvimos necesitábamos rearmar eso que vivimos entre todos. Nos ayudaron psicólogas para lidiar con el stress postraumático”, contó Chamorro.

La comunidad de veteranos participa de actividades solidarias y cada invierno se acopla al municipio y otras ONG para entregar platos de comida calientes a las personas en situación de calle.

Complemento

Además de la quita de prestaciones y medicamentos los ex soldados cuestionaron los aportes a la obra social de los jubilados que también los incluye. Dijeron que les descuentan unos mil pesos de la pensión que no van sólo a Pami. Los veteranos insistieron con contratar directamente a los prestadores de salud y desde Nación respondieron con que van a revisar los convenios con los hospitales y sanatorios. De no cumplirse lo acordado en 10 días los ex soldados harán una presentación judicial en los Tribunales Federales.

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