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El Rayo será anfitrión de una serie de propuestas artísticas

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    La apertura estará a cargo de “Carne de juguete”, de Gustavo Guirado, y se verán en total catorce montajes de distintos grupos.

En el marco de un atractivo ciclo de verano, en un momento en el que las propuestas teatrales suelen ausentarse de la cartelera local, el prolífico equipo de teatristas que lleva adelante la sala El Rayo (Salta 2991) ofrecerá desde este viernes una serie de obras tanto locales como del resto de la provincia que por su propuesta poética o estética, del mismo modo que por su recorrido, se han destacado en el último tiempo.

“La Santa Fe en El Rayo”, tal el nombre del ciclo, que se extenderá del 13 de enero a fines de febrero siempre con funciones a las 22, dará comienzo con la muy recomendable propuesta rosarina Carne de juguete, con dramaturgia y dirección de Gustavo Guirado. En los meses en que transcurrió la Guerra de Malvinas, se realizaron en todo el país fiestas y encuentros para juntar donaciones que luego se enviarían a las islas. Esta obra transcurre en un galpón donde están acumuladas muchas de esas cosas que nunca fueron enviadas y que Hugo, el padre de un soldado caído en combate, cuida celosamente, preservándolas del deterioro que provoca el paso del tiempo y también la memoria. Allí, como en una especie de limbo en el que conviven vivos y muertos, aparecen, además de Hugo, la novia del soldado, el soldado y su madre, en una instancia onírica que pone en valor el memorable trabajo que lleva adelante la actriz Claudia Schujman, a quien acompañan Federico De Battista, Roberto Stábile y Yanina Mennelli.

Por su parte, el sábado, será el turno de Lo frío y lo caliente, del grupo santafesino Pájaros Volados, con las actuaciones de Graciela Artigas y María de los Ángeles Chianalino, bajo la dirección de Antonela González, sobre el texto de Pacho O’Donnell. “El silencio también es una forma de crueldad. Cuando la función materna se vuelve tiránica y la ausencia del padre libera «la boca del cocodrilo», todo puede pasar, y pasa”, adelanta el parte de prensa acerca de este trabajo que confronta el vínculo madre-hija que “explota e implosiona a la vez”.

El ciclo tendrá su continuidad el viernes 20, con una nueva función de la reposición del clásico rosarino Litófagas, con dramaturgia de Aldo El-Jatib. Concebida con un lenguaje absurdo, los personajes de esta obra, dos mujeres que barren la vereda de sus casas mientras dialogan, reproducen los esquemas del simbolismo, espectros, fantasmas y máscaras. “El repiqueteo del lenguaje, el discurso aparentemente quebrado, la reiteración exasperante, ese «cacareo» de gallinas, propio de las vecinas de tantos barrios conocidos, representa, al mismo tiempo, la incomunicación, la soledad y el vaciamiento de sentido de los diálogos cotidianos, desgranando a lo largo de la obra conflictos aún no resueltos de la idiosincrasia y la historia reciente de Argentina”, adelantan.

La obra está a cargo de la Compañía de Repertorio de la Escuela Experimental del Rayo, y cuenta con las actuaciones de Martín Arriete y Yamil Barbero, y dirección de María de los Ángeles Oliver.

A su tiempo, el sábado 21, será el turno de la imperdible Ricardo, una farsa, versión libre de Ricardo III, de William Shakespeare, con adaptación y dirección del santafesino Sergio Abbate. Pareciera que semejante tragedia de corte histórico no puede contarse si no se la piensa hoy en el límite de la cornisa de lo trágico, casi en el absurdo, casi en lo paródico, casi una comedia. Con este desafío por delante, Abbate imaginó Ricardo, una farsa, cuya dramaturgia también elaboró junto con la recordada Verónica Bucci (fallecida en 2015) y Lautaro Ruatta.

Con la actuación del enorme Raúl Kreig como el infausto Ricardo, a quien acompañan, en diferentes roles, Rubén Von Der Thüsen, Alicia Galli, Camilo Céspedes y Javier Bonatti, la obra se vuelve en extremo contemporánea a la hora de pensar en Shakespeare y, sin embargo, toma elementos del más radical teatro isabelino, sobre todo en algunos registros de actuación empujados a la farsa, y en la utilización de los objetos como potenciadores del espacio.

De hecho la tragedia, casi de manera reglamentaria, está presente en todo momento, pero el creador y su valioso equipo de trabajo (tanto dentro como fuera de la escena) se permiten ironizar sobre aquello que detenta el poder, sobre esa materia que elabora y edifica la contradicción constante de los poderosos, sobre ese territorio que va de lo poético a lo imposible, a lo indecible, y al mismo tiempo a lo magnánimo.

Así, el montaje va desde el modo de decir y hacer un clásico a un clima que se “trasviste”, incluso, de tragedia en melodrama, del protocolo y la intriga palaciega al Club de Clan o Café Tacuba, de lo conocido del poder a su inevitable instancia absurda, para desandar la historia de un hombre solo y vengativo, ambicioso y sagaz, nacido al reinado de la envidia que sintió por su hermano, en el marco de un montaje apoyado y sostenido desde la actuación más pura, donde todo narra y cuestiona.

El atractivo ciclo tendrá su continuidad el viernes 27, con la puesta de Si no te quisiera, no estaría acá, de Mario Zimotti, que llega a la ciudad a manos del reconocido grupo El Galpón del Arte, de Venado Tuerto, con las actuaciones de Jerónimo Marroquin, Juan Andrés Díaz y Mariana García Lacombe, bajo la dirección de Andrés Bernasconi. “Amadís se encuentra encerrado en el baño del patio, después de una noche clásica de peña masculina en la casa de Victoriano. Éste descubre que se encerró en el baño con Lucy, que está desmayada y nadie sabe quién la invitó a la peña. La pregunta es: cómo saldrán ilesos de este altercado, sin que sus respectivas novias se enteren y los abandonen para siempre”, adelanta el grupo a través de un parte de prensa.

Finamente, el sábado  28, el cierre del primer mes del ciclo de teatro santafesino estará a cargo de Japón, por el grupo El Nudo, de la ciudad de Santa Fe, con las actuaciones de Marcos Silvio Martínez, Roberto Trucco y Oscar Kurtz, con dramaturgia y dirección de Alberto Serruya. La obra, no exenta de humor, transcurre en un lugar indeterminado, mezcla de geriátrico abandonado y hospital desmantelado, donde conviven tres viejos que aguardan la visita de unos actores profesionales quienes  representarán escenas de sus vidas pasadas.

El ciclo tendrá su continuidad en febrero con las obras Las Arcanas, Arévalos, La Prudencia, Ida Alessandria, Máquina Schreber, Ida/ Acherontia, Dionisos Aut y Finlandia.

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