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Todo caro

Ya se siente en Rosario que se cargan cada vez menos naftas

En abril, la venta de combustibles cayó 15 por ciento con relación a igual mes de 2015, según el sindicato de estacioneros.


Según datos que entregan desde el gremio que nuclea a los empleados de estaciones de servicio de Rosario y la provincia, la baja en la venta de combustibles líquidos (naftas y gasoil) en abril rondó el 15 por ciento en la ciudad en comparación con el mismo mes del año pasado, “producto de la caída del poder adquisitivo de los consumidores y el incremento en los precios”. En tanto, la merma se sintió más en el interior santafesino, en este caso en base a información de la cámara que agrupa a los propietarios, donde llegó al 50 por ciento en algunas zonas tras la parálisis que provocaron las lluvias y posterior inundaciones en la actividad rural.

Los números se conocen luego de que el domingo pasado se comenzara a aplicar en todo el país una nueva suba (esta vez del 10 por ciento) en los combustibles líquidos.

Con el incremento la nafta súper de YPF pasó a costar en la ciudad 18,88 pesos. Así, el precio acumula un alza del 31 por ciento desde la asunción de la alianza Cambiemos, el 10 de diciembre pasado. Por entonces estaba a alrededor de 13 pesos.

En ese marco, el fuerte aumento comenzó de a poco a golpear a las estaciones de servicio ya que, y para peor, se encuadra en un escenario de merma generaliza del consumo, que en muchos sectores de la economía ha sido abrupta.

El titular del Sindicato Obreros de Estaciones de Servicio, Ismael Marcón, dijo que en Rosario la baja en las ventas llega al 15 por ciento, mientras que en el interior se ubica en alrededor del 19 por ciento.

El dato surge del volumen de entrega de combustible que arrojaron las diez estaciones que el gremio controla a lo largo de todo el territorio provincial; cuatro en Rosario, dos en la ciudad de Santa Fe y una en Granadero Baigorria, Esperanza, Calchaquí y Arrufó.

“Lo que nosotros estamos viendo con preocupación es que la cadena de pagos se está cortando, sobre todo en el interior. Cada vez hay más cheques rebotados. Y en las grandes ciudades ya casi no se maneja efectivo. Se usa más la tarjeta para estirar el pago”, señaló el dirigente gremial.

En torno a la situación de los trabajadores, Marcón mencionó que aún no se vislumbra una cantidad significativa de despidos ni de suspensiones. Pero todo parece encaminarse a un escenario conflictivo de no mediar cambios.

“Lo que sí se observan son reubicaciones. Hay empleados a los que les asignan tareas distintas. Como tienen menos trabajo los hacen pintar, barrer o realizar cuestiones de mantenimiento. Nosotros estamos siguiendo con preocupación el tema porque, si sigue así, la situación se va a complicar”, conjeturó.

Los patrones

Por su parte, desde la Cámara de Estaciones de Servicio, Garages y Afines de Rosario (Cesgar) entregaron números que, en promedio, no distan demasiado de lo expuesto por el sindicato.

Los propietarios hablan de una merma menor en Rosario (de alrededor del 3 por ciento), aunque mucho más alta en el interior.

En ese sentido mencionaron que en algunos puntos de la provincia el ajuste en la provisión de gasoil llega al 50 por ciento, como consecuencia del parate de la actividad en el campo que trajeron las lluvias de abril y posteriores inundaciones. En este caso se compara el primer cuatrimestre de este año con el mismo período de 2015.

“Se nota claramente que la gente está más austera, que cuida más el bolsillo. Muchos lo que hacen es sostener la carga con la misma plata. Además, quienes antes cargaban naftas premuin ahora se están volcando más a la súper, cuando tiempo atrás era al revés, eran las premiun las que venían creciendo”, señaló Marcelo Herrero, el titular de la entidad.

Para el referente de los estacioneros la situación del sector se ha ido tornado delicada. Los márgenes de ganancia –dice– se achican cada vez más.

“Lo que vemos es que empieza a complicarse la rentabilidad del negocio. Los costos se han incrementado mucho. En abril otorgamos un 19 por ciento de aumento en el marco de la paritaria y en agosto daremos otro 6 por ciento más. Y el aumento de la luz fue muy importante, del orden del 120 por ciento”, concluyó.

El GNC también

Rubén Fernández, ex titular y actual vocal de la cámara que agrupa a los propietarios, señaló en diálogo con El Ciudadano que en abril la caída en la comercialización del GNC fue del 20 por ciento con relación al mes anterior en Rosario. Eso se dio producto de la fuerte suba en el precio al público, que saltó ese mes de 6 pesos a 9,70.

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