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Ya no hay chatarra en el Riachuelo

Retiraron al último de los barcos arrumbados en el turbio fondeadero.

El último barco que estaba abandonado e inactivo en aguas del Riachuelo fue trasladado ayer a la localidad bonaerense de Tigre cerrando una etapa del saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo, que fue calificada como “histórica” por el secretario de Ambiente de la Nación, Juan José Mussi.

La total ausencia de barcos oxidados amarrados en el Riachuelo entre los puentes Avellaneda y Pueyrredón fue celebrada por funcionarios de la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo (Acumar), la Prefectura Naval y la ministra de Seguridad, Nilda Garré.

“Éste es un hecho histórico. En 200 años, es la primera vez que logramos liberar totalmente el tramo navegable del Riachuelo, con el retiro de los 57 barcos que estaban inactivos”, dijo Mussi, quien también es el titular de Acumar.

El barco DG28 que estuvo inactivo por diez años fue reflotado hace una semana por los propios dueños, tras una intimación de la Acumar en el marco del convenio para sanear la cuenca.

Ayer, mediante un remolque se lo sacó del lugar, cerca de avenida Pedro de Mendoza al 2550, y se lo arrastró hasta Tigre, a más de 30 kilómetros del puerto de Buenos Aires, para su desguace.

La ministra de Seguridad de la Nación, quien presenció las tareas de remolque, celebró “el firme compromiso político de asumir la limpieza” de este curso de agua.

“La ley sólo contemplaba la posibilidad de retirar barcos cuando había peligro de navegación. Hubo que vencer muchos obstáculos legales” para lograr este objetivo, ya que “el criterio de la contaminación no estaba contemplado en la ley”, dijo Garré.

En este tramo del Riachuelo, donde había 57 buques inactivos, 31 fueron removidos por la Prefectura y los otros 26, por sus propios dueños.

El cumplimiento de esta etapa posibilitará el año próximo tener aceitados todos los mecanismos para impedir el vuelco de materiales contaminantes al agua.

“Esto demandará al menos cinco años. Es decir, cinco años para impedir que se sigan arrojando materiales contaminantes y al menos otros tres, para realizar la limpieza efectiva del Riachuelo”, precisó el titular de Acumar.

“Esos materiales, dijo Mussi, son de tres tipos: materia fecal, sustancias industriales y residuos sólidos. Por eso el plan consiste en lograr que “las empresas que contaminan dejen de hacerlo o se retiren”.

El funcionario dijo que los registros obtenidos por medio de los estudios realizados por la Secretaría de Ambiente revelan que 92 de las quinientas empresas que contaminan la cuenca Matanza-Riachuelo están en proceso de reconversión.

“Hay empresas que no contaminan, otras que sí lo hacen y no les importa, pero hay algunas que sí contaminan y quieren dejar de hacerlo pero no tienen todos los recursos para reconvertirse. Con estas últimas estamos colaborando”, detalló Mussi.

“De nada sirve limpiar el Riachuelo si no se impide que se siga volcando material contaminante”, explicó Mussi.

La chata tanque que ayer fue removida del Riachuelo es un buque de 57 metros de largo (eslora) y 6 de ancho (manga) y 3,90 de alto, informó el prefecto principal Alejandro Annichini.

“La maniobra fue habitual técnicamente pero muy especial, porque en definitiva el GD28 es el último barco inactivo que quedaba en el Riachuelo”, señaló el prefecto.

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