Espectáculos

Jairo en Rosario

Voz criolla con acento francés

El cantautor adelanta detalles de su show en Rosario, un recorrido por cinco décadas de trayectoria, y recuerda momentos compartidos junto al inolvidable Charles Asnavour


Alguna vez, Mercedes Sosa ungió a Jairo como una de las mejores voces de Latinoamérica porque pareciera que puede cantar todo y a todo lo que canta le impone su estilo inconfundible. Quizás ese modo de cantar y la potencia y amplitud de una voz única fue lo que llamó la atención, a finales de los años 70, del mismísimo Charles Aznavour con el que tiempo después realizó una gira europea abriendo su shows con diez canciones. Lo cierto es que Jairo vuelve este fin de semana a Rosario con un recorrido por sus cinco décadas de trayectoria, un viaje que promete desempolvar recuerdos trayendo al presente clásicos de todos los tiempos.

Jairo en concierto es el título de este nuevo encuentro con el público local. Parece un título genérico pero tratándose del cantautor cordobés, nacido en Cruz del Eje en 1949, es un verdadero reto: hay que elegir una veintena de temas de una recorrido que lleva más de 30 discos grabados, alrededor de 800 canciones y un número interminable de conciertos, dúos, colaboraciones especiales y escenarios transitados en el país y el exterior.

“Al prolongarse en el tiempo la carrera, es complicado elegir un repertorio porque hay cientos de canciones; siempre vas grabando discos e incorporando temas nuevos. Además yo soy de esos artistas que siguen grabando cada dos o tres años. Y son muchos los años que llevo cantando, dentro de un año y medio cumplo 50 de carrera”, dijo Jairo a El Ciudadano. Y agregó: “Hay canciones que son como pilares, tienen que estar, la gente siempre las quiere volver a escuchar y además son un sostén para el resto, la mejor introducción para las nuevas; y está lo opuesto, esas canciones inéditas que descubrirán en el show. Y aquí no sólo marca un recorrido lo musical, sino también las temáticas: obviamente hay muchas que tienen destino de clásicos, de hit; canciones que han sido éxitos continentales, que han viajado por el mundo. Y volver a cantar muchas de aquellas canciones es, de algún modo, hacer justicia con ellas”.

Referente de la “chanson” francesa por sus años de residencia en Europa, Jairo dejó entreabierta la puerta para alguna sorpresa a lo largo del concierto: “Hay un momento especial para esas canciones; es uno de los momentos más fuertes del concierto no sólo para la gente sino también para mí”, adelantó.

Poesía en canciones

“A lo largo de mi carrera, con un repertorio donde el 90 por ciento son temas míos, he trabajado con grandes poetas; creadores que saben guardar en compartimentos autónomos las letras de las canciones y los poemas, porque son cosas distintas. El primero fue Luis González y mi primer contacto con el disco y con canciones que tuvieron mucho éxito; pero trabajé también con autores inmensos como María Elena Walsh y Horacio Ferrer, o en Francia con Aznavour. Y en todo este último tiempo, con Daniel Salzano, autor de la mayoría de las canciones que he cantado en las últimas dos décadas, y que además fue uno de mis más grandes amigos”.

El amigo francés

A finales de los años 70, Jairo conoció en Europa a Charles Aznavour quien murió el pasado 1° de octubre en París a los 94 años. “Me pasaron muchas cosas con Aznavour, fueron períodos en los que tuve la oportunidad de crecer muchísimo como artista. Yo estaba viviendo en España y casi de una manera impensada me fui a Francia porque surgió la oportunidad de cantar en el Olympia de París que es un templo del music hall en Europa. Allí lo conocí a Aznavour. Canté en español, pero a mi regreso, a marcha forzada, aprendí francés para volver pronto. El me vio por televisión, también me escuchó en la radio, y le gustó mucho lo que hacía. Habían pasado cinco años de su última gira en Francia y un día me llama su representante, Levon Sayan, y me ofrece ser parte de esa gira de regreso del hijo pródigo cantando diez canciones. El de esa gira fue un tiempo de un enorme aprendizaje porque Aznavour fue uno de los más grandes juglares del siglo XX y un tipo extraordinario, alguien con un nivel de actividad febril dentro de la canción francesa de entonces, que era tan rica, pero siempre él tuvo vida propia dentro de ese movimiento”, rememoró Jairo en medio de un jugoso anecdotario junto a uno de los artistas más relevantes de la historia de la música de todos los tiempos.

“Verlo cantar a Aznavour era algo fantástico, pero compartir con él las cenas posteriores a los shows en esos lugares donde todo el mundo lo conocía, y escuchar cada noche parte de un anecdotario impresionante era increíble, porque era un gran conversador, alguien que transmitía un conocimiento. Fue un momento único: compusimos canciones juntos, incluso me llevó de invitado a todos los programas de tevé a los que concurrió y de ese modo me abrió una infinidad de puertas”, rememoró.

Y a modo de cierre, recordó una anécdota que Aznavour relató una noche acerca de la gran Édith Piaf: “Me contó que en los comienzos de su carrera vivió en la casa de Piaf; ella lo ayudó mucho. Incluso lo llevó a una gira por Estados Unidos en la que él sólo cantaba dos canciones. En una de esas cenas posteriores, Piaf, que tenía como una corte de gente que la seguía, le dice a Aznavour que él le gustaba mucho a una de sus amigas, una millonaria norteamericana, pero en un aparte Piaf le confiesa que había un pequeño problema: a su amiga no le gustaba su nariz. Fue así que Piaf le hizo operar la nariz y así obtuvo la nariz con la que todos lo conocimos. Su gran problema fue regresar a Francia, llegó a Marsella en barco. Y lo que más temía era la reacción de su madre armenia. Al llegar, su madre le agarró la cara, y por suerte le dijo con ternura que su nueva nariz le hacía acordar a él siendo un bebé”.

Para agendar:

Jairo en concierto se presenta el viernes, a partir 21.30, en el Auditorio Fundación Astengo, de Mitre 754, donde también se venden las entradas, o por sistema Ticketek

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