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Informe

Volver o no volver a la cuarentena: análisis de la propagación del covid en Rosario al 21 de julio

El autor analiza cuál es el comportamiento de contagios en la ciudad y los posibles escenarios inmediatos a partir de los modelos que se utilizan en el país. Y advierte que cuanto más se demore la aplicación de una nueva cuarentena estricta, más extenso deberá ser el período de aislamiento


Ernesto Kofman (*)

Pese a la política exitosa implementada hasta aquí por la provincia de Santa Fe y la Municipalidad de Rosario en el control de la pandemia de Covid-19, los últimos días muestran una evolución acelerada del número de casos detectados en Rosario. Este incremento parece estar desbordando el sistema de rastreo y aislamiento de casos que le permitió a la ciudad retomar parte de sus actividades normales.

En este informe analizaremos brevemente algunos escenarios posibles de la propagación del virus en Rosario de acuerdo a las proyecciones que realiza un modelo de tipo “Seird”. Este modelo es el utilizado por nuestro grupo en conjunto con el equipo de la Universidad de Buenos Aires dirigido por el doctor Rodrigo Castro, a cargo de las proyecciones que utiliza actualmente la provincia de Buenos Aires. En este caso, el modelo fue ajustado a los casos reportados de la ciudad de Rosario.

El modelo en cuestión se basa en estimaciones del factor R0, que define cuantos individuos son contagiados por cada persona infectada. Dichas estimaciones se obtienen ajustando los resultados de simulación del modelo con las curvas de datos reales. Una vez ajustado R0, el modelo permite simular posibles evoluciones de las curvas asumiendo distintas variaciones del factor.

Para el caso de Rosario, si bien aún los casos son pocos para obtener un ajuste preciso, el valor obtenido para R0 que explica el crecimiento de casos en los últimos días es al menos de 2, lo que implica que cada infectado está contagiando al menos a 2 personas. De persistir este valor de R0, el crecimiento de casos diarios será muy grande. La Figura 1 muestra tres posibles escenarios: el peor, donde se mantiene este factor R0=2, y otros dos asumiendo que a partir del 9/7 este factor bajó pero con los datos hasta el 20/7 todavía no se puede ver el efecto debido a los retardos.

Como se observa, salvo que seamos extremadamente optimistas y supongamos que por algún motivo R0 bajó a la mitad, es esperable que el número de casos a futuro crezca notablemente en los próximos días.

Para volver a tener una situación con un número de casos diarios suficientemente chico, que sea controlable mediante rastreo y aislamiento, este factor R0 debe reducirse significativamente por debajo de 1, lo que podría lograrse mediante una cuarentena estricta similar a la aplicada a fines de marzo.

Dicha cuarentena permitió alcanzar un valor estimado de R0 del orden de 0,7. Asumiendo que comenzando este mismo fin de semana (a partir del 25/7) se aplica una cuarentena similar durante 3 semanas y luego se logra mantener R0=1, la Figura 2 muestra la posible evolución asumiendo inicialmente el caso intermedio (R0=1,5).

Como puede verse, la curva de casos diarios no comienza a descender hasta alrededor del 5 de agosto (11 días después de la supuesta cuarentena, ya que el modelo supone que transcurren 11 días en promedio desde que una persona se contagia hasta que es diagnosticada), y se necesitan más de tres semanas para que el número de casos detectados vuelva a tomar valores debajo de los actuales.

Ahora, si se demora una semana la aplicación de la cuarentena bajo idénticas suposiciones, se necesitan 5 semanas de cuarentena en lugar de 3 para alcanzar un número de casos por debajo de los actuales, como muestra la Figura 3.

Vale aclarar que los valores de R0 utilizados (1,5 y 0,7) se basan en suposiciones. De todas maneras, pasar desde un valor mayor a 1 (como estimamos que habría actualmente) a uno menor a 1 (que se lograría mediante cuarentena), produce siempre resultados cualitativamente similares a los de las Figuras 2 y 3.

Algunas consideraciones finales de este análisis:

  • Es muy probable que el número de casos diarios en la ciudad de Rosario crezca considerablemente en los próximos días.
  • Si efectivamente la política de rastreo y aislamiento se viera desbordada, la única forma exitosa conocida para disminuir la tasa de contagios es la de aumentar el distanciamiento social mediantecuarentena estricta.
  • Como muestran las Figuras 1 y 2, cuanto más se demore la aplicación de la cuarentena estricta, más larga deberá ser. Si bien los parámetros utilizados en el análisis son ilustrativos (pero factibles), estos indicarían que demorar una semana la cuarentena implica la necesidad de incrementar en dos semanas la duración de la misma.
  • Pasado cierto umbral de casos diarios, el escenario es aún peor, ya que la cuarentena necesaria sería muy extensa y muy difícil de sostener. Esto puede llevar a una situación análoga a la del área metropolitana de Buenos Aires (Amba), donde hay un estado de “quasi cuarentena permanente” que no logra reducir la propagación del virus.
  • Las gráficas no cuentan con un ajuste preciso debido a que el número de casos no es aún suficiente para este tipo de modelos. De todas maneras los resultados cualitativos no varían significativamente con el análisis.
  • Un detalle más técnico sobre el análisis es que el factor R0 puede modificarse mucho cuando los casos se aíslan mediante clusters de contactos estrechos. Sin embargo, ante un número creciente de clusters (13 actualmente) y posible subestimación de casos el análisis usando R0 gana validez.
  • Para el ajuste del modelo se utilizaron los datos abiertos del Ministerio de Salud de la Nación según fecha de diagnóstico hasta el dia 19/7 para la ciudad de Rosario.

(*) Investigador principal del Conicet. Profesor asociado Universidad Nacional de Rosario

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