Ciudad, Opinión

Opinión: Pedagogía y cultura digital

Visualización de la educación en los tiempos de pandemia

En un contexto de crisis pandémica mundial la educación adolece de la problemática de que la mayoría de los sistemas educativos, docentes e instituciones no se encuentran preparados para implementar una modalidad a distancia en entornos virtuales, un gran reto en el marco de una cultura digitalizada


Susana Copertari **

En este contexto de crisis pandémica mundial la virtualización de la educación llega casi con pretensiones universalistas. La problemática de no contar en la mayoría de los sistemas educativos con docentes e instituciones preparadas para implementar una educación a distancia en entornos virtuales, el gran reto que se presenta es el de la virtualización de la educación en el marco de una cultura digital y un cambio tecnológico en tiempos de pandemia.

Son muchos los requerimientos y la inmediatez que tienen docentes e instituciones en la implementación de diseños curriculares innovadores, con más flexibilización de tiempos y espacios académicos, formatos educativos más democráticos y de calidad que despierten en los estudiantes una motivación genuina para sus aprendizajes en entornos educativos no tradicionales.

Consideramos que “más que “satanizar” de manera simplista y peligrosa los avances de la ciencia y la tecnología, éstos han de incorporarse en un curriculum que tenga un espacio abierto que permita tal incorporación de manera ágil y significativa.

¿Por qué está en muchos casos ausente en el campo del curriculum en general y del curriculum universitario en particular, el cambio tecnológico, el cual atraviesa hoy el entramado social?

A este interrogante se le suma pensar en una gestión estratégica que contemple estas demandas del tercer milenio de cara a una crisis pandémica global.

Pensar en estas acciones tendientes a reformular las políticas educativas en la era digital implica retomar debates políticos y experiencias del quehacer educativo desde el compromiso social.

La educación a distancia ya no resulta una barrera para la comunicación, sea no presencial, virtual, semipresencial, en línea, si presenta una planificación, interactividad, mediación pedagógica y desarrollo de las clases conectando sujetos ubicados en lugares diferentes; una educación “además de” la presencial y de ninguna manera “en vez de”.

No obstante, los cambios vertiginosos que vivimos nos invitan a reflexionar sobre aquellos sujetos que parecen estar sobreconectados pero desenchufados.

Pedagogía de la virtualización

El impacto de las TIC en los distintos ámbitos son equiparables con la invención de la imprenta; igual que en las actividades presenciales, en los medios virtuales se requiere también de una pedagogía crítica que acompañe los procesos con los estudiantes.

La sola elección de un medio digital para el aprendizaje no puede garantizar por sí solo que estos procesos ocurran. Una pedagogía de la virtualidad desde el paradigma de la complejidad nos interpela a pensar en una pedagogía como construcción creativa, que será posible y aplicable en la medida que las TIC se vuelvan cada vez más alcanzables para la mayoría y al servicio de los procesos de enseñanza y aprendizaje.

La educación a distancia es un sistema de enseñanza y aprendizaje bidireccional entre profesor y estudiantes.

Existen un conjunto de dispositivos y herramientas llamadas plataformas e-learning o de aprendizaje electrónico; el trabajo en un campus virtual consiste en una plataforma digital diseñada para simular el ambiente áulico y realizar actividades.

Las plataformas e-learning permiten realizar foros de discusión, grupos focales, usar pizarras digitales, entrevistas interactivas, bibliotecas virtuales, video conferencias en tiempo real, desarrollo de documentos colaborativos, entre otros.

Las plataformas pueden ser de código abierto (gratuitas) como es el caso de la plataforma Moodle del campus virtual de la (UNR) o comerciales. Las plataformas e-learning son utilizadas por las instituciones educativas como complemento de la educación presencial, las hay blended-learning, (semipresenciales) y otro de presencialidad conforme a las normativas vigentes.

Posibilidades de formación: el gran desafío

La (UNR) está fortaleciendo el sitio de “comunidades” a través del rectorado con su Campus Virtual. La (UNR) brinda en su campus virtual una modalidad educativa mediada por TIC e Internet.

Se articulan acciones con referentes institucionales de las doce facultades que contribuyen a consensuar las estrategias de la EaD para desempeñarse en el campus virtual.

De igual manera se viene trabajando en el campus virtual de la UTN (delegación Rosario). Las posibilidades de formación siguen siendo el gran desafío; estas medidas son positivas para apuntalar el trabajo docente con decisiones políticas inclusivas.

La virtualización de la educación utiliza las más variadas tecnologías digitales y dispositivos.

Poner en valor la formación docente y las prácticas de enseñanza innovadoras en la Universidad, incorporando la educación a distancia y virtual, campus y plataformas más amigables, es uno de los imperativos que demanda la educación que transitamos.

La modalidad a distancia exige conocimientos que requieren de una formación específica de los profesores, disponibilidad de recursos materiales y tecnológicos que deben ser proporcionados por las instituciones que la adopta.

Aula virtual: aprendizaje para el docente y el estudiante

¿Cómo trabajar con recursos pedagógicos y didácticos innovadores y motivacionales? El solo hecho de elegir aquello que ofrece la realidad como material didáctico lo convierte en un recurso de utilidad pedagógica y de aplicación para el proceso de aprendizaje.

El recurso didáctico resulta ser una construcción particular de un docente para una clase determinada, a través de la cual algún material o estrategia se convierte en una herramienta importante para su desempeño en el aula.

No se puede trabajar en la virtualidad igual que en la presencialidad, hace falta que los y las docentes sepan crear y recrear contenidos y dispositivos artesanales para dar clases en entornos virtuales con otros criterios e instrumentos de evaluación más colaborativos.

Tecnología son la tiza y el borrador, las digitales, los fibrones con tinta indeleble y las tecnologías de la información y la comunicación.

Ni apocalípticas ni apologéticas, las TIC son sólo un recurso pedagógico interactivo que los estudiantes tienen incorporado, pueden otorgarle distintas utilidades para el aprendizaje y los docentes para la enseñanza.

Cobra vital importancia para docentes y profesionales que desean aprender a diseñar, elaborar, crear y recrear un sistema educativo bimodal, con prácticas educativas en entornos virtuales la de formarse en un paradigma “affective learning”. ¿Cuánto tiempo se podrá sostener sin volverse irrelevante?

Este es el interrogante que da origen a “reinventar la clase universitaria” pensando siempre en provocar una “enseñanza poderosa”.

La reconcepción de la clase mediada por TIC implica el reconocimiento de la potencia de los entornos y herramientas para diseñar propuestas educativas que apunten a la diversidad cognitiva, a la multimodalidad, a un multiandamiaje en el que los tutores guíen las propuestas, en conjunto con la comunidad de pares, expertos en un contexto de  construcciones colectivas que dotan de sentido político, comunicacional y pedagógico a la propuesta educativa.

La incorporación de herramientas como Wikis; Weblogs y Webquests facilita la circulación de los saberes de profesores y estudiantes como un intercambio, construyendo conocimiento a través de proyectos colaborativos.

Cuando se entra a un aula virtual el aprendizaje es otro, tanto para el estudiante como para el docente, no basta con usar redes sociales para la educación.

La actualización de los textos, links y materiales que se suben a la Web es fundamental para que los estudiantes no sientan frustración al no encontrarlos en Internet; esta tarea le corresponde al docente, que es quien sabe seleccionar el material con la propedéutica que le otorga el conocimiento de su disciplina, es quién evalúa y debe reconocer si el estudiante aprendió y si él ha enseñado significativamente.

**Docente Investigadora de Posgrado la UNR. Docente de Posgrado la UTN (Delegación Rosario)

 

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