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Violencia y abuso de menores: cuando la justicia protege a los más vulnerables

“Cry Wolf” plantea un conflicto donde una niña de 14 años cuenta un abuso familiar en una tarea escolar y se pone en marcha un dispositivo de asistencia que, ante las dudas sobre la veracidad de los hechos, opta por proteger a la víctima, algo poco común en la mayoría de los sistemas judiciales


Gustavo Galuppo Alive / Especial para El Ciudadano

Cry Wolf es una serie danesa estrenada en octubre en la plataforma Filmin, y se suma al éxito de las producciones nórdicas como Forbrydelsen o Borgen, entre varias otras.

Como en esas, aquí conviven un cierto rigor dramático con una suerte de impersonalidad televisiva, pero sin perder efectividad y ahondando en este caso en el tema de la violencia doméstica desde una perspectiva que resulta movilizadora.

Cry Wolf es, en cierta medida, una serie discreta. Plantea un conflicto familiar intenso y lo sigue sin sobresaltos ni revelaciones. Por momentos, en algunos capítulos, el relato parece quedar en suspenso, sin que grandes acontecimientos lo jalonen hacia lo que sigue.

Sin embargo la tensión siempre permanece y la expectativa no se disipa. Así, con paso cuidado y sin aspavientos, la serie esboza una interesante perspectiva sobre un caso de violencia familiar y abuso infantil.

Una maquinaria de asistencia se pone en marchar con rapidez

El punto de partida es un ensayo escrito en la escuela por Holly, una niña de 14 años que en su tarea narra, según la consigna escolar, un día de su vida. En el escrito, sin reparos ni atenuantes, se detallan actos de violencia y abuso doméstico perpetrados por su padrastro.

El trabajo, claramente, llama de inmediato la atención del maestro y toda una maquinaria de asistencia se pone en marcha con una rapidez y eficacia sorprendentes.

Los hechos del primer capítulo, donde todo se desata muy velozmente, son realmente llamativos. Una cierta perplejidad generada por tales acontecimientos se debe, seguramente, a lo asombroso que resulta ver una maquinaria que de inmediato asiste a una supuesta víctima con una eficacia impensada desde aquí.

Apenas el maestro alerta al municipio de ese escrito entregado por la niña, es asignado Lars, un asistente que, con ciertos reparos en principio, se hace cargo del caso. De inmediato se dirige a la escuela a entrevistar a Holly mientras se investigan los antecedentes de su padrastro.

Presentando este hombre dos antiguas acusaciones de violencia en distintas circunstancias, Lars toma una rápida decisión: se busca una familia de acogida, se cita a la madre y al padre de la niña para informarlos de la situación y, directamente, todo en el mismo día escolar, Holly y su hermano menor Theo son derivados a su hogar transitorio. Todo eso, sí, sorprendentemente, en el transcurso de unas pocas horas.

La perspectiva de una justicia protectora

El tema eje que subyace a la intriga es, desde ya, la posible veracidad de lo escrito por Holly. ¿Realmente lo narrado en su ensayo refiere a hechos violentos que ocurren en su familia o se trata de una irreflexiva rebeldía adolescente?

Sin embargo, el verdadero tema parece deslizarse hacia otro eje más movilizador: el de la perspectiva de una justicia (la cuestionada decisión de Lars) que, ante la duda, protege en primera instancia a la supuesta víctima debiendo asumir las consecuencias, incluso a sabiendas de que lo denunciado podía no ser cierto.

Allí se configura el centro del relato. La niña sostiene lo escrito, el padrastro y la madre niegan todo adjudicando tal hecho a un simple acto de rebeldía de la adolescente, y el hermano menor (hermanastro en realidad, hijo del hombre) niega también los supuestos actos de violencia.

Lars, sin embargo, sostiene su perspectiva y persiste en la decisión de proteger a lxs niñxs separándolos de sus progenitores. En medio de los dramáticos  acontecimientos desatados, que poco a poco se hacen públicos provocando el rechazo de la comunidad, la familia se desmorona.

Todo se hace trizas a una velocidad imparable, y las turbias madejas que anudan y desanudan la verdad y la mentira no logran desenredarse.

El lugar vulnerable de la posible víctima y su resguardo

El punto es, más allá del enigma de esa madeja de verdades y mentiras, la necesaria protección de lxs más vulnerables. El punto es el lugar vulnerable de la posible víctima y su imprescindible resguardo, más allá de toda duda y a pesar de cualquier incertidumbre.

Primero, para Lars, está el amparo de la supuesta víctima (que en este juego doméstico es sin duda la más vulnerable), y de ningún modo la salvaguarda del nombre del posible victimario o del honor de la familia.

Ante la duda, la víctima debe ser amparada asumiendo las consecuencias. Hay algo allí de notable por simple y claro, el asistente Lars pone en marcha el aparato sin dudarlo, sin demoras, sin dilaciones, a riesgo incluso del error, pero ante todo pensando en la salvaguarda de la posible víctima y no en la del posible culpable.

Si el culpable es verdaderamente culpable se resolverá después, pero primero y ante la duda se trata de la protección de lxs indefensos.

Si bien el drama se maneja con cierta discreción, incluso con cierta impersonalidad televisiva, Cry Wolf se sostiene con eficacia en la presentación de tal conflicto.

Sin exaltaciones, sin giros sorpresivos, sin acumulación de misterios ni revelaciones altisonantes, el relato se despliega en voz baja, asordinadamente, apoyándose en esas sólidas y desafectadas actuaciones nórdicas y en un desarrollo temático destacable.

Y es allí donde tal vez esta serie nos resulte movilizadora, aquí, donde en general los aparatos judiciales parecen ponerse en marcha para proteger a posibles culpables sacrificando a las posibles víctimas, desentendiéndose de la urgencia insoslayable del amparo de lxs vulnerables y acumulando crímenes a sus espaldas.

Allí el riesgo asumido por Lars nos interroga de cerca. Y ya no importa tanto si Holly dice la verdad o si miente, cualquiera sea el caso, primero y ante todo fue protegida, y por una vez todo el aparato se movió en el sentido correcto, hacia el amparo de lxs más vulnerables.

 

Cry Wolf / Filmin / 1era. Temporada

Creadora: Maja Jul Larsen

Intérpretes: Bjarne Henriksen, Flora Ofelia Hofman Lindahl, Christine Albeck Børge

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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