Ciudad, Economía

Complicado y aturdido

Vicentin: otro duro golpe para Díaz y Forti, la concursada cerealera del grupo Olio

La firma rosarina continúa sin poder operar granos: el juez de la convocatoria de acreedores rechazó recursos que pretendían dejar sin efecto las suspensiones dictaminadas por el Ministerio de Agricultura y el Banco Central


La cerealera Díaz & Forti recibió un duro golpe en su estrategia para volver al mercado este lunes. En el marco de su convocatoria de acreedores, el juez Marcelo Quiroga rechazó las cautelares solicitadas al inicio del proceso concursal y le impidió a la firma del grupo Olio regresar al Registro de Operadores del Mercado de Granos (Ruca), mediante el cual operaba contratos a fasón con Vicentin y, de hecho, funcionó durante un buen tiempo como su pulmotor. Según el Banco Central de la República Argentina (BCRA), adeuda 450 millones de dólares.

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En una resolución de 11 páginas a la que accedió el sitio especializado Puntobiz, el magistrado desestima las medidas planteadas por la empresa rosarina e incluso deja sin efecto una resolución propia de finales de febrero, cuando la había habilitado para volver al negocio con los buques en recalada.

“La materia involucrada es federal y de índole penal cambiaria. Siendo ello así, este Juzgado no resulta competente para despachar las medidas cautelares requeridas”, evaluó Quiroga, quien hizo un racconto del derrotero judicial de Díaz & Forti, empresa que a principios de marzo obtuvo un revés por parte del Juzgado Federal N°3 de Rosario, que avaló resolución del BCRA que le impide girar dólares a exterior por no haber liquidado divisas.

La Justicia confirmó que la cerealera rosarina Díaz & Forti no liquidó divisas en tiempo y forma

El magistrado planteó que a pesar de conocer precedentes judiciales que otorgan cierta exigibilidad para las firmas concursadas, no las consideró trasladables al caso de la granelera local por tratarse de situaciones que “dieren claramente de las que aquí se presentan”.

La suspensión en el Ruca rige desde noviembre último y se había producido luego que el Banco Central informara que la compañía incumplía con el 97,8% de sus obligaciones en materia de liquidación de divisas, teniendo un saldo pendiente de 450 millones de dólares, en la época en que operaba contratos a fasón de la también concursada Vicentin.

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Desde la empresa señalan que ese monto es mucho menor, pero lo cierto es que hasta acá no tuvo éxito en sus gestiones para levantar la medida.

Por su parte, en los últimos informes Vicentin advirtió que en caso que la cerealera rosarina no logre reincorporarse al mercado de granos ya tiene en marcha otras alternativas para seguir funcionando en el mismo nivel que en 2020, que le permite cubrir los costos fijos y la planta en funcionamiento. Las alternativas a las que se refiere la agroexportadora asentada en el norte santafesino son contratos ya firmados con ACA, Molinos Agro y la Unión Agrícola de Avellaneda.

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