Ciudad

investigadores y becarios del conicet

Velaron a la ciencia para resucitar la investigación


Que en paz descanse. Es lo que escribieron en una lápida científicos, investigadores y becarios que realizaron en Rosario un “velorio” del sistema de ciencia y técnica argentino. La protesta fue frente a la sede del Centro Científico Tecnológico Conicet, ubicado en Esmeralda y Ocampo, y responde a una convocatoria de escala nacional. Es en repudio a lo que acusan como un desfinanciamiento y ajuste de los organismos tecnológicos y de ciencia básica por parte del gobierno nacional, además del desconocimiento de convenios laborales y una mayor precariedad de los trabajadores en el sector.

Los manifestantes se expresaron de lleno contra las políticas públicas nacionales en el área. “Es una ciencia al servicio del mercado, de lo que se pueda comprar y vender. No es la que responde a un interés social y comunitario, porque no la consideran rentable”, sintetizó Pablo Rullo, becario del Conicet y delegado del gremio estatal ATE. “Hacen falta políticas educativas y de inclusión social, potenciar lo tecnológico, desarrollar la biotecnología”, agregó en su cuestionamiento al esquema de producción de conocimiento de Cambiemos.

La situación de los becarios también formó parte de los reclamos. “Este recorte hizo que haya un 60 por ciento menos de ingresantes –al Conicet– en 2016” respecto del año anterior, apuntó otro de los manifestantes. Y agregó que hay 500 investigadores calificados para ingresar en espera.

La constante de las intervenciones fue la denuncia de “una ciencia al servicio del mercado” en vez de a la sociedad. Los recortes de insumos para el funcionamiento de laboratorios, la falta de recursos económicos para sostener líneas de investigación que llevan varios años o equipos de profesionales que “cuesta mucho formar” también se incluyeron entre las denuncias.

El fantasma de un nuevo exilio de científicos asomó otra vez, como en la década del 90: “Hay compañeros que como no tienen mecanismos para sustentar las investigaciones, o por la precariedad laboral que sufren, están eligiendo otros caminos en el ámbito privado o en el exterior”, advirtió un becario.

Los funcionarios nacionales quedaron también el centro de la escena del velorio. En particular, el ministro de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, única continuidad en el gabinete desde la asunción de Mauricio Macri. Resaltaron su “capacidad camaleónica” para sostenerse en el cargo y defender el cambio de dirección en las políticas del sector.

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