Ciudad

Desesperantes situación

Vecinos de Nuevo Alberdi están sin agua desde el sábado y piden respuestas al Estado

Un conflicto laboral los dejó sin el servicio. Aseguran que desde hace años piden a los diferentes gobiernos acceso al agua potable. Delia, titular de un comedor de la zona, señaló que hay personas enfermas por tomar agua en mal estado


Una noche de marzo, Delia decidió abrir un comedor en su casa para enfrentar la pandemia. Juntó las cajas de leche que sus hijas recibían en el dispensario, los bolsones de alimentos de la escuela y armó una olla popular para las vecinas y vecinos de barrio Nuevo Alberdi. Con el tiempo, las comidas empezaron a ser cada vez más frecuentes. Eran anunciadas en las redes sociales y Delia instaló en su casa de Grandoli y Calle 1356 el “Comedor Solidario Juancito, un rayo de luz”. Con sus hijas, cocinaron bajo la lluvia, le alcanzaron un plato a quienes se habían contagiado de covid y prepararon el almuerzo y la merienda a cerca de 200 personas por día. Desde el sábado, el comedor y todo el barrio están sin agua. Un paro del gremio Obras Sanitarias, tras una fallida negociación paritaria, impide que les lleguen los bidones. “Es una desesperación total. El aguatero pasó por última vez el sábado a las 9.30. Todos los chicos están enfermos y vomitando por el calor. Tengo un comedor solidario y no tengo una gota de agua”, contó Delia a El Ciudadano. El reclamo no es contra los trabajadores, aclaró, sino que exigen una respuesta del Estado ya que desde hace más de tres años piden acceso al agua potable en el barrio.

“Insistimos en que nos ayuden con el tema del agua. En mi casa vivimos cinco familias, nos dejan dos baldes y no alcanzan. Nos traen una cuba, pero la ponen en un tacho y se contamina y enferma a los chicos. Necesitamos agua potable. Hace años que nos la vienen prometiendo y nada”, señaló Delia.

Según contó, el aguatero pasa tres veces a la semana por el barrio, pero el conflicto entre el gremio y la empresa suspendió el servicio. “Ellos saben la situación, pero no los dejan salir de la planta potabilizadora. No tienen la culpa”, dijo Delia, quien explicó que el reclamo por el agua viene desde hace años.

“La gente no puede esperar. Hay personas con cáncer, leucemia, discapacidades, en situaciones extremas y tenemos que dar la cara. Nadie nos viene a dar una respuesta pero tenemos que seguir por la gente. Por qué el político no piensa en la gente”, cuestionó.

Solidario

El “Comedor Solidario Juancito, un rayo de luz”, de Grandoli y Calle 1356, nació para enfrentar la pandemia cuando en marzo Delia pensó en organizar una olla popular. “Empezamos a anunciar las ollas en Facebook y se fue agrandando. Tenía un rancho que llovía y cuando venía tormenta nos tiraba todo. Cocinábamos bajo lluvia. Con el dinero del IFE levanté las paredes del comedor y desde Desarrollo Social me donaron el techo”, contó.

Delia está al frente del comedor que entrega una ración de comida y copa de leche a cerca de 200 personas del barrio en el que vive desde hace 3 años. Lo atiende junto con sus hijas y su nuera, en honor a su hijo que falleció el año pasado en un accidente de tránsito. “Es un ángel más que me protege”, mencionó.

Además de ofrecer un plato de comida a quienes se acercan al comedor, Delia contó que fueron a llevar comida a quienes se contagiaron de covid durante la pandemia. “Vienen entre 180 y 200 personas por día desde marzo. Enfrentamos muchas cosas acá y salimos a dar de comer a la gente que estaba en su casa porque estaba infectada”, agregó.

Sin agua

El miércoles pasado, el Sindicato de Obras Sanitarias lanzó un paro de actividades ante la falta de acuerdo con la empresa Aguas Santafesinas en la negociación paritaria. Este martes, el Ministerio de Trabajo decretó la conciliación obligatoria y el gremio resolvió levantar la medida de fuerza desde este miércoles cuando retomará el diálogo con la empresa en una nueva audiencia prevista para las 11.

“Hasta ahora tenemos una ineficiente propuesta salarial de la empresa”, detalló Silvio Barrionuevo, secretario adjunto del gremio sanitarista.

Comentarios