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UOM de Villa Constitución en alerta por Paraná Metal

Los nuevos dueños quieren un reajuste de personal y el sindicato lo rechaza porque “viola lo acordado”.

Los delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Villa Constitución realizaron ayer un congreso especial para definir un plan de lucha a seguir  si los nuevos dueños de la planta Paraná Metal mantienen su postura de reducciones de empleos y salarios. El comienzo de manera oficial de la relación entre operarios y la firma M&S, que se quedó con la fábrica, no parece ser el mejor. Las intenciones de los empresarios es realizar un importante ajuste, según denuncian los trabajadores: en principio estiman que sobran unos 400 puestos de un total de mil. “Esto violaría el acuerdo firmado ante el Ministerio de Trabajo de la Nación que marca el pago del 70 por ciento de los sueldos y sin despidos hasta diciembre de 2010”, recalcó el dirigente de la UOM de Villa Constitución Rolando López. De todas maneras, el sindicalista indicó que el próximo martes tendrán la primera reunión formal con las flamantes autoridades de la empresa en la que esperan obtener mayores detalles  del proyecto fabril, y adelantó que no admitirán que se incumpla lo pactado.

El vocero de la UOM contó: “Tuvimos una reunión el martes pasado en donde nos oficializaron que son los nuevos dueños la firma M&S de la petrolera Oil M&S, cuyo dueño es Fabián De Souza y en la que sabemos que es accionario el empresario Cristóbal López, del Grupo Indalo”.

“La semana que viene –continuó– nos reuniremos con la nueva gerencia para discutir temas centrales del proyecto empresarial y adelantamos que vamos a rechazar ajustes tanto de fuentes de trabajo como de salario, porque existe un acuerdo firmado ante el Ministerio de Trabajo de la Nación, en el que inclusive participó esta empresa cuando era la principal oferente”, recalcó.

Según relató el dirigente sindical, el tema de las reducciones ya había surgido hace más de un mes cuando fueron a Buenos Aires a reunirse con los inversores que les ratificaron que iban a hacer uso de la opción de compra.

“En aquel momento, dijeron que había un sobrante de compañeros y que hasta el 28 de febrero, en vez de pagar al 70 por ciento de los salarios (a los suspendidos), lo querían reducir a un 20 por ciento”, relató López a El Ciudadano.

El directivo de la UOM de Villa explicó que, en la planta productora de piezas y partes fundidas para la industria automotriz, “entre el personal de la fábrica y los contratados suman 1.060 operarios”.

“La empresa apunta a no querer seguir pagando el 70 por ciento a los compañeros suspendidos que era parte del acuerdo. Las suspensiones son rotativas, varía según la producción y afecta ya sea al sector de colado o piezas de blocks o campanas de frenos. Va cambiando, por lo que a veces somos entre 200 y 300 obreros en planta o entre 500 o 600. El volumen de la producción actual es 1.800 toneladas cuando en el 2006 era de 3.400, es decir estamos casi en el 50 por ciento”, detalló.

“Queremos que se respete el acuerdo ya firmado del 26 de enero que tiene validez hasta diciembre de 2010 y que respeta el pago del 70 por ciento y el mantenimiento de todas las fuentes de trabajo que son las que sostienen a Villa Constitución. Tampoco vamos  a aceptar más ofrecimientos de retiros voluntarios”, advirtió López.

El sindicalista recordó que el acuerdo hizo extensivo el pago de los programa de Reconversión Productiva (Repro) por un año más.

“Los Repro vienen desde el proceso preventivo de crisis de 2007 para la reactivación de la fábrica. Se trata de 600 pesos que se siguieron cobrando para complementar sueldos, que debido a la crisis el empresario dice que no tiene para pagar y se le pagará a cada uno de los compañeros hasta 2010. Esta empresa ya arranca con una parte subsidiada del salario, por lo que queremos saber bien en la reunión del próximo martes las proyecciones para 2010, cómo es el cronograma de la empresa, con las nuevas autoridades ya definidas, y ver cómo sigue. Pero si no hay respeto por el acuerdo llevaremos a cabo un plan de lucha, para lo que ya estamos preparados”, adelantó.

En Paraná Metal se fabrican blocks de motores, tambores y discos de frenos, carcazas de diferencial, tapas de cojinetes, volantes y cubrerruedas. Sus principales clientes son Ford Argentina, Ford y Volkswagen de Brasil e International Engines South América. La fábrica existe desde 1957. Hasta 2002, la firma se llamaba Metcon, y pertenecía a Ford. Las empresas Mansud y Necotyl compraron el paquete y crearon Paraná Metal hasta que en 2008 fue a concurso de acreedores. 

La salida ante la crisis, signada en parte por el crack económico internacional que hirió de lleno a la industria automotriz, vino de la mano del gobierno nacional que intervino para que el grupo inversor nacional M&S se interesara en la compra de la planta. Fue un proceso muy largo que tuvo su final formal con la oficialización de la operación en los últimos días de enero.

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