Policiales, Sociedad

Este martes

Uno de los acusados por el femicidio de Araceli Fulles intentó entrar con una faca al tribunal

Hugo Cabañas portaba un arma blanca de fabricación casera entre sus ropas a la sala en el que se juzga el crimen de la joven de 22 años, ocurrido en 2017


Uno de los ocho imputados por el femicidio de Araceli Fulles intentó ingresar este lunes al tribunal en el que se desarrolla el juicio con una faca. La joven de 22 años había sido ahorcada y enterrada en el distrito bonaerense de San Martín en 2017.

Se trata de Hugo Cabañas, uno de los siete imputados que llegó libre al juicio iniciado este lunes, quien fue revisado antes de ingresar a la sala y se le detectó un arma blanca de fabricación casera, la cual escondía en sus ropas.

Es el segundo incidente inquietante en torno a este proceso, ya que un día antes del debate fue detenido otro de los imputados, Carlos Cassalz, cuando acudió a votar en las Paso 2021, como acusado de estar detrás de amenazas que recibió la madre de la joven asesinada. Mónica Ferreyra, madre de Araceli, recibió un video en el que se puede ver a Cassalz caminando con una ametralladora en sus manos.

El juicio se celebra en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) número 3 de San Martín, a cargo de los jueces Martín Klobovs, Carolina Martínez y Aníbal Bellagio.

Los imputados por el caso son Cassalz, Cabañas, Hernán Rodrigo Badaracco, Carlos Antonio Ibarra, Marcelo Escobedo, Daniel Alaniz y los hermanos Jonathan y Emanuel Ávalos.

Darío Badaracco, en cuya casa encontraron enterrado y cubierto con cal el cuerpo de la joven, fue asesinado en la cárcel en 2019. De los acusados, sólo Cassalz se encontraba detenido, mientras que los otros siete acusados permanecían en libertad por un fallo de la Cámara de Apelaciones de San Martín, de septiembre del 2017, que argumentó que no pudieron obtenerse las pruebas necesarias para probar sus participaciones en el hecho.

La falta de los resultados de los peritajes, la mala conservación de las muestras recolectadas en el lugar del hallazgo del cuerpo y el sembrado de “falsas pistas”, fueron los argumentos esgrimidos por el presidente de la Cámara, Carlos Hermelo.

Se espera que durante el juicio, cuya celebración está prevista hasta el próximo 7 de octubre, los jueces escuchen a más de 150 testigos. Araceli Fulles había sido vista con vida por última vez el 2 de abril de 2017 y fue buscada intensamente desde entonces en el partido bonaerense de San Martín y alrededores.

Según se pudo establecer, estuvo reunida con un grupo de personas ya que habría participado de una fiesta, en la que estuvieron parte los acusados. El jueves 27 del mismo mes, unos perros rastreadores encontraron su cuerpo desnudo y cubierto con cal debajo de un contrapiso, a unos 35 centímetros de profundidad, en la casa de la familia Badaracco.

La autopsia determinó que la joven murió por asfixia mecánica cometida por “estrangulamiento a lazo” con un elemento compatible con precintos plásticos.

El principal sospechoso del caso, Darío Badaracco, quien era hermano de Hernán, murió en abril de 2019 tras ser golpeado y obligado a tomar agua hirviendo durante una pelea entre reclusos en el penal de Sierra Chica.

Para la familia de Araceli, los siete acusados, junto al hombre fallecido, son responsables en distinta medida del femicidio.

Ricardo Fulles, padre de la joven, apuntó contra Cassalz al señalar que es el dueño del corralón donde habrían matado a Araceli y consideró que fue él el autor material.

“Él fue quien le puso el precinto en el cuello que la terminó matando”, expresó en declaraciones al canal TN el hombre, quien también mencionó las versiones de que Cassalz le dio dinero a Darío Badaracco para que enterrara el cuerpo en su casa.

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