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Una norma “de avanzada”

Por Paola Cándido.- Así consideró a la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual Franco Siddi, titular de la Federación Nacional de la Prensa Italiana. El representante gremial dio una conferencia en la Facultad de Humanidades.

Franco Siddi es secretario general dela Federación Nacional de la Prensa Italiana, el sindicato de los periodistas en la Península, y a la par preside la comisión de Prensa del Consiglio Generale degli Italiani all’estero (Consejo General de Italianos en el Extranjero) que es la institución que se ocupa de los ciudadanos italianos que viven fuera de su país. En su doble papel de periodista y dirigente del sector, Siddi ofreció una charla sobre Periodismo en la Facultad de Humanidades y Arte de la Universidad Nacional de Rosario. Allí habló con El Ciudadano sobre las semejanzas, diferencias y los problemas en común, como la “precarización” de la labor periodística en Italia y la Argentina. Enese marco disparó que la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la todavía flamante ley de Medios, “es de avanzada”.

—¿Cómo ve los medios de comunicación en Argentina?

—Son muy vivaces, hay una prensa muy rica y concierne a la formación de la opinión pública. Hay una buena cultura editorial, política, pero con la concentración limitada a dos grandes grupos editoriales: los periódicos o diarios más chicos, tienen menos poder y fuerza económica y no pueden ser incisivos como lo tendrían que ser.

—¿Y la televisión?

—La televisión comienza casi siempre con la noticia amarillista. Por otro lado, están creciendo los debates y hay un nivel de lo que concierne a los medios importantes de alta cultura, de buena calidad. En Argentina hay muchos opinólogos e intelectuales dedicados, hay un gran empeño de la asociación de los periodistas argentinos para promover los derechos humanos y para mejorar la cultura profesional en general. Hace falta reforzar el respeto público hacia el periodista, darle un mejor sueldo, porque en Argentina y en Italia está pasando lo mismo, hay mucha precarización.

—¿Qué opina de la formación periodística local?

—En este país, algunas escuelas de periodismo funcionan muy bien. Sobre el sistema editorial argentino, me parece que falta información a nivel territorial – regional, necesita una industria regional en el territorio, con el conocimiento global.

—Enla Argentinase aprobó una nueva ley de Medios que generó gran resistencia por parte de poderosos grupos empresarios. ¿Conoce la norma?

—Espero que la nueva ley abra el mercado a los grupos editoriales para los diarios y para la televisión local. La ley sobre el plano ideal la considero muy buena, me parece que han reforzado los principios ideales y que interesa mucho el pluralismo de la información, será importante el concurso para la frecuencia en el aire de las radios y, por lo tanto, espero que esto pueda ser motivo de crecimiento para nuevas empresas editoriales. Y sobre todo para difundir el pluralismo de la información. Creo que la información profesional es un bien inmaterial, y aunque no produce mucha ganancia directa es el motor del desarrollo de todos los sectores. Por ejmplo, promover la lectura a través de los diarios, que representan cada uno a las comunidades donde están. Y también los diarios juegan un papel importante en la capacidad de producir nuevas ideas, desarrollo e inversión.

—¿Cómo ve los medios en Italia antes y con la gestión del primer ministro Silvio Berlusconi?

—No era muy buena la posición de los medios antes de Berlusconi. Era como enla Argentina, con el problema de la concentración de los grupos editoriales, aunque había pluralismo expresado por los diarios de papel. Berlusconi, antes de ser primer ministro italiano, ha sido un empresario muy importante, porque hizo conocer la televisión privada, la inventó. El problema surgió porque Berlusconi generó un gran conflicto de intereses: es dueño de la televisión privada, nombra a los directores, decide la línea política editorial, decide todo. Y como político y jefe del gobierno, decide la orientación general de las elecciones principales y también actúa de manera que hace sentir el peso de su poder para el nombramiento de directores dela Televisión Pública.Es una gran lucha,  porque quiere que se cierren algunos programas televisivos que no le gustan y crea un gran conflicto. Por ese desequilibrio, la situación empeoró.

—Con ese tipo de conflictos, ¿piensa que Berlusconi perjudica la imagen de Italia?

—Sí, la situación pública no es la de un ciudadano privado: representa un país importante como Italia, que tiene una moralidad y un código diferente. Las instituciones públicas no tienen que ser involucradas en este escándalo. Cuando los hombres públicos están envueltos en escándalos, en las relaciones internacionales, pierden peso y valor. La crisis económica la tenemos todos en Europa, pero si un jefe de gobierno tiene credibilidad y es una persona confiable, protege y cuida mucho más el interés del país; tiene que prevalecer el interés público, más que el interés privado. El pueblo italiano lo votó y por lo tanto tiene el mandato popular para gobernar, pero estos escándalos han disminuido el peso político de Italia. Hace falta una nueva reflexión y quizá sea útil que Berlusconi también la haga.

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