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Una falsa alerta de tsunami causó pánico en sur de Chile

Pobladores de las dos ciudades más castigadas por el sismo del sábado último vivieron horas de dramatismo.

La alerta policial sobre un tsunami difundida en las sureñas ciudades chilenas de Concepción y Constitución después de dos potentes sismos generó ayer escenas de pánico entre la población, que sólo volvió a la calma cuando los servicios de emergencia descartaron la ocurrencia del maremoto.

Los carabineros (la Policía uniformada chilena) habían alertado con altavoces a la población a retirarse de los sectores bajos de las ciudades de Concepción y Constitución, en el sur de Chile, azotadas por el fuerte terremoto y tsunami del sábado pasado que dejó un saldo parcial de más de 800 muertos. La alarma siguió a una réplica de magnitud 5,9 y otra de 6,0 en la escala de Richter, que se produjeron con sólo seis segundos de diferencia, según el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS).

Pero minutos después de que carabineros y bomberos alertaran a la población, generando escenas de pánico, la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) descartó la ocurrencia del maremoto, al señalar que “las características del sismo no reúnen las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas de Chile”.

El sábado pasado, tras el terremoto de 8,8 grados que azotó a Chile, las autoridades descartaron tempranamente un alerta de tsunami, pero el maremoto sí se produjo arrasando con varios pueblos costeros.

Por eso la alerta de ayer generó escenas de terror en la ya convulsionada Concepción, una ciudad que tras la destrucción del terremoto enfrentó saqueos y desabastecimiento. De inmediato, los conductores detuvieron bruscamente sus automóviles, e incluso algunos giraron de forma violenta, para retirarse a las zonas más altas.

Los automovilistas generaron un enorme embotellamiento en la vía que conecta a la ciudad con la parte más alta. Quienes estaban en las calles corrieron despavoridos, tras una alerta que también se difundió por la radio local. “Por favor, diríjanse a las partes altas. Alerta de tsunami”, repitieron en altavoces los vehículos policiales.

Luego personas de la Policía civil, con los brazos en alto, llamaron a la calma a la población, la que lentamente volvió a la ciudad. Similares escenas se vivieron en la vecina y devastada ciudad de Constitución.

En tanto, la presidenta chilena, Michelle Bachelet, dijo ayer que “va a aumentar” la cifra de 802 muertos que dejó el sismo del sábado y advirtió que Chile sigue en emergencia aunque se esperanzó en que el país podrá levantarse.

“Yo creo que el número de muertos va a aumentar, porque el mar está devolviendo los cadáveres. Otros no los va a devolver nunca, por eso la Armada los está buscando”, con buzos y barcazas, dijo Bachelet en una entrevista radial difundida por Ansa.

La cifra oficial de desaparecidos es de 19 personas, aunque Bachelet estimó que “la información es muy difícil de cuadrar, es escasísima, hay gente que sigue todavía en los cerros, no se sabe si se fueron a otros lugares y no hay comunicaciones”.

En otro orden, Bachelet calificó como “excelente” la acción coordinada que desde un primer momento implementó la Argentina para colaborar con el país trasandino y destacó que la Argentina “fue el primero en enviar ayuda concreta” tras el sismo. En ese sentido, ayer llegaron a Chile el tercero y cuarto de los ocho vuelos programados en los que se traslada el material correspondiente al hospital de campaña a ser instalado en la ciudad de Curicó.

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