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Resistencia

Una colección de videos latinoamericanos única en Argentina que quiere sobrevivir

En 25 años la cinemateca del Centro Audiovisual de Rosario (CAR) reunió 10 mil cortos, medios y largometrajes hechos en el continente. Hoy en el Día del Patrimonio Audiovisual quienes trabajan en el lugar luchan para que los materiales no se pierdan


Diez días después de que el gobierno nacional declarara el aislamiento social, obligatorio y preventivo, más conocido como ASPO, la cuenta de YouTube del Centro Audiovisual de Rosario (CAR) empezó a cargar dos cortometrajes por semana para hacer más pasable el tiempo. Tenían material. Son los videos de su cinemateca, una colección de 10.500 audiovisuales en formatos desde VHS hasta digitales hechos en América Latina, incluidas las de Rosario. El archivo crece con cada Festival de Cine Latinoamericano y es único en el país. Incluso en el continente. Hoy, cuando la Unesco celebra el Día del Patrimonio Audiovisual y pide a los gobiernos que cuiden sus imágenes en movimiento, quienes trabajan en la cinemateca luchan por que los materiales no se pierdan. “Aún no tenemos un lugar adecuado para la conservación”, confiesa la directora del CAR, Valeria Boggino.

Volver al futuro

El primer video catalogado de la colección es “Algunas mujeres”, un cortometraje de Sabrina Farji que ganó mejor videoarte en el primer festival hecho en la ciudad. Era 1993 y el hoy Centro Cultural Roberto Fontanarrosa daba lugar al encuentro impulsado por estudiantes y realizadores audiovisuales como Ernesto Figge, Mario Piazza y Horacio Ríos, quien luego llegaría a dirigir la Secretaría de Cultura municipal. El video ganador y primer ingreso trataba sobre la restitución de hijxs de desaparecidos y recién en 2012 Farji decidió subirlo a su canal de YouTube para evitar que se perdiera porque, como las personas, las cintas se gastan y lo que tienen adentro queda en la memoria de quienes alguna vez las disfrutaron.

La cinemateca de Rosario tiene los primeros trabajos de realizadores como Caetano, Carnevale, Campusano, entre otros del Nuevo Cine Argentino avivado por el formato VHS y la era de las videocaseteras.

Después de cada festival los VHS quedaban en Rosario. A diferencia de otras competencias, la organización puso una condición para quienes participan: tienen que dejar que sus videos sean parte de la colección, lo que no significa que tengan los derechos por completo. Para 1995 había 400 VHS de las tres ediciones del festival. La Municipalidad decidió darle un lugar. Alquilaron el segundo piso del teatro Mateo Booz (San Lorenzo y Oroño) y montaron estanterías para empezar la tarea de catalogar. Valeria Boggino, quien venía de trabajar en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia, recuerda que la intuición les llevaba a hacer el inventario de la ciudad. El deseo estaba en cuidar los registros, ofrecerlos a docentes para que dieran clases y abrirle la puerta a las personas con ganas de investigar o mirar.

La idea de archivar imágenes en movimiento viene de las cinematecas, o cinetecas en el caso de México, que empezaron a mediados del siglo XX en distintos países del continente. Colombia, Uruguay, Brasil y Chile tienen espacios de conservación y divulgación similares. La política de conservación de Argentina, según cuenta Gustavo Escalante, integrante del CAR, depende de lo que hagan en el Museo de Cine de Buenos Aires. “Es responsabilidad del Estado cuidar del patrimonio y dar las posibilidades tecnológicas para hacerlo accesible a las personas”, dice.

Yo nací para mirar

En 1995 la cinemateca de Rosario, que por ese entonces le decían “videoteca”, tenía cabinas de visualización para quienes quisieran consultar los materiales. Entre 2001, cuando fue creado el CAR, y 2007 los registros fueron mudados al Centro de Expresiones Contemporáneas (CEC) y finalmente al edificio donde funciona hoy. En la remodelada estación del Ferrocarril Oeste Santafesino del parque Urquiza (llamado mucho antes Parque de la Ancianidad) los ya miles de videos fueron colocados en estanterías. El edificio comparte espacio con el Círculo de Escultores, la Ludoteca y la Biblioteca Ecológica Asociación Amigos del Parque Urquiza. No tienen cabinas y la colección sigue creciendo necesitando de espacio y mantenimiento.

Hoy cada festival, y también el de Ojo al Piojo (de cortos para y por ninxs), deja mil nuevos videos y la bola de nieve crece a tal punto que desde hace años dejaron de buscar archivos de Rosario de colecciones particulares. Aún así en 2019 ofrecieron un vistazo de cómo sería poder recibir y convidar esas imágenes. Durante la apertura del festival de cine en la plaza San Martín proyectaron “Rosario Sinfonía Urbana”, un cortometraje con extractos de casi 4 horas de material de la colección de Juan Carlos Moreno, uno de los primeros en digitalizar el formato de Super 8 en la ciudad.

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En paralelo, sumaron 450 videos de la cinemateca al sistema del catálogo colectivo de las bibliotecas de Rosario, una web donde las instituciones de la ciudad pueden contar qué tienen (y pueden prestar).

A pesar de no contar con las cabinas, el espacio y la tecnología en el CAR no aflojan. Este año recibieron unos 800 VHS de coberturas periodísticas de la propia Municipalidad de Rosario y de fragmentos de noticieros de aire de entre 1993 y 2003, una buena oportunidad para repasar las gestiones de Héctor Cavallero y Hermes Binner, ambos fallecidos este año, con imágenes como la reapertura, luego de la recuperación, del cine Lumière. La idea es poder digitalizar el material y sumarlo al archivo.

Y ahora, y después

Este año el festival de cine fue online por la pandemia. No hubo competencia, pero si charlas virtuales que quedaron grabadas en el CAR y despertó la inquietud de quienes trabajan ahí sobre cómo guardarlas en el archivo. “No solo tratamos de poner valor al pasado sino cuidar lo que cada año se produce acá. Somos los países que más producen largometrajes y tenemos que pensar cómo pueden ser legibles en 50 años”, dice Luciano Redigonda, otro de los integrantes del CAR. Él fue elegido para uno de los 20 cupos que otorga el Programa Intensivo en Preservación Audiovisual organizado por la Sociedad por el Patrimonio Audiovisual para darle herramientas en identificar, reparar, restaurar y gestionar el acceso y difusión a los archivos.

Pueden consultar parte de los archivos del CAR en su canal de YouTube.

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